Si Julia Otero ha oído hablar de la pica americana (Ochotona princeps –>), con seguridad pensará que es uno de los animales más clara y negativamente afectados por el calentamiento global. Y la idea es completamente lógica, para una lógica verde. A ver; si hay un calentamiento global sin precedentes, el hábitat de la pica se estará calentando como jamás se ha visto. Y las picas viven en áreas montañosas por encima del límite de los árboles. O sea, bastante arriba. Pero con un calentamiento, las distintas especies tenderán a ocupar espacios de mayor altura — si quieren seguir estando en su temperatura favorita. Y las picas, que ya están en la parte alta de las montañas, verán reducida la extensión de su hábitat. Con lo que se reducirá su población. Las picas están muy puteadas, y es culpa nuestra. ¡De cajón!

Es imposible saltarse la lógica verde. Lo mismo podría ser una apisonadora. Y además, los datos lo confirman abrumadoramente. Sólo un “negacionista”, o un maldito vendido al capitalismo, los puede poner en duda. Basta con decir que las cinco primeras entradas de Wikipedia [–>] establecen esa realidad de la forma más contundente.

Los investigadores dicen que según las temperaturas suben, las picas abandonan las laderas mas bajas y emigran hacia los picos de las montañas hasta que ya no pueden ir mas lejos. Como vivir en el punto más alto de una isla que se hunde.

En la Great Basin -tla región árida entre las Montañas Rocosas y Sierra Nevada de California- las picas ya están desapareciendo.

Durante años, el oso polar ha sido el símbolo del movimiento del calentamiento global. Pero hoy la pica americana tiene base para competir con los osos por este indeseabe honor.

Las picas americanas están sufriendo porque el calentamiento global ha traído temperaturas más altas a sus montañas.

El primer mamífero en peligro por el cambio climático.

La pica americana, un pequeño animal con una gran personalidad que ha deleitado durante mucho tiempo a los excursionistas, está desapareciendo de los sitios de menor elevación en las montañas de California, y la causa parece ser el cambo climático, según un nuevo estudio.

Es probable que nunca veas un oso polar en la naturaleza, mientras el animal icono del cambio climático desaparece junto a su hábitat ártico. Pero si paseas por las montañas del Oeste Americano, todavía puedes pillar un vistazo de otro bicho improbablemente lindo amenazado por el cambio climático.

No por mucho tiempo.

Así le cuentan los cuentos a Julia. Y hay que se un auténtico malvado para no creerse un historia tan bonita. Los lindos conejitos de pico-monte, sufriendo.

pika-americana

Pero ahora tienes una no-noticia, que jamás darán por Onda Verde. Si conejito no sufre, no hay noticia. Y el caso es que uno de los más reconocidos especialistas internacionales en lagomorfos (liebres, conejos y picas), el dr. Andrew Smith [–>], acaba de publicar el resultado de una investigación destinada a averiguar, precisamente, el efecto del calentamiento sobre las poblaciones de picas americanas.

Ha elegido una meta-población que cumpliera dos características. 1, que tuviera un buen censo de plazo suficiente. Por ejemplo, a partir de 1970. Y 2, que estuviera entre las áreas de más calor de la distribución de las picas. Lógico; donde ya hacía más calor antes de que empezara el “calentamiento global” es donde más se debería notar el efecto del calentamiento. Si lo hay. Porque el caso es que Smith y Nagy no han podio encontrar (medir) efecto alguno.

Hay preocupación porque las picas americanas sean cada vez más vulnerables a las altas temperaturas debidas al cambio climático, y esta investigación representa el estudio más largo de la especie en una elevación relativamente baja (cálida). La población de Bodie representa uno de los mejores ejemplos en mamíferos de un sistema de metapoblación clásica.

Se ha examinado el impacto potencial de la temperatura en la dinámica de la metapoblación, usando umbrales de temperatura de largo plazo (máxima media de verano) y agudos (número de días ≥ 25°C y ≥ 28°C en un año). No hay evidencia de que el calentamiento afecte directa y negativamente a la persistencia de picas en Bodie.

Y Julia que se entere. O mejor que no, porque perderíamos ese tierno impacto sentimental de su misa radiofónica.

Más info, y enlace al trabajo (Cato – Idso):

Fuente (WUWT – Steele):