castanuelas

Un amable y nuevo comentarista insiste en la pesadilla de siempre, en una entrada de hace tiempo [–>]:

En primer lugar debo decir que comprendo las palabras de Iñigo. Expresan una idea loable y respetable; mantener una lengua viva como parte de la cultura de un pueblo no puede ser malo y por tanto debe ser bueno protegerla y apreciarla. ¡Desde luego!

Sólo es un problema de metáfora bastarda. “Lengua viva”. En cuanto digas lo-que-sea, vivo y propongas mantenerlo vivo, resulta automático concluir que hacer eso es  bueno. Añade la barbaridad de llamarle cultura a un idioma, y ya es la pera. “Mantener vivo”, y además “cultura”; ¿se puede pedir más en el departamento de bondades universales?

El nada pequeño problema es que un idioma no es un ser vivo, así que no se puede “mantener vivo”. Se puede, sí, mantener en uso. Pero es que a “mantener en uso”  no se le ha perdido nada en el departamento de bondades universales. Mira:

– En primer lugar debo decir que comprendo las palabras de Iñigo. Expresan una idea loable y respetable; mantener un instrumento musical (clavicémbalo, castañuelas) en uso como parte de la cultura de un pueblo no puede ser malo y por tanto debe ser bueno protegerla y apreciarla. ¡Desde luego!

¡Desde luego que no! Es difícil encontrar una idea más estrafalaria que pensar que fuera bueno obligar a las bandas musicales a emplear el clavicémbalo y las castañuelas, para “mantenerlas vivas”. Porque son parte de nuestra cultura. Y ya puestos, ¿por qué no inducir a la gente a tener y a usar de vez en cuando una capa española o un mantón de Manila? ¿Acaso no son también parte de nuestra cultura? No se sostiene.

Por lo demás, un idioma extraño y no “materno” es sin duda parte del bagaje cultural de una persona. Pero no todos los idiomas por igual, puesto que los hay más cultos, y más rústicos. Y el vascuence está muy cerca del último lugar en esa escala. El que no lo entienda, porque con la coña de las lenguas hemos montado un pollo de narices y nos perdemos, que piense en una biblioteca. No es igual de “cultura” tener en una estantería las obras de Virgilio en latín, que las de Francisco Ibáñez en español.

asi-que-cultura-eh

El idioma que habla una gente no es parte de su cultura, mientras no confundamos cultura con folclore. La cultura -si tiene alguna- se expresa en un idioma, pero no es el idioma. Aquello que tienen todos los grupos humanos, pero en formas diferentes, es el folclore. Viene del germánico volk, a través del inglés antiguo folc y del moderno folk, y hace referencia a lo que distingue un “pueblo” de otro.

DRAE, folclore:

Conjunto de creencias, costumbres, artesanías, etc., tradicionales de un pueblo.

Cultura viene del latín (cultus), y significa cultivar. Y cultivar es lo contrario de lo que se hereda sin esfuerzo alguno. Sólo un asno, con mucho espíritu y voluntad de ignorante, puede confundir folclore con cultura. Tu idioma es parte de tu folclore, como tu boina. Los que aprendas de extra sí son parte de tu cultura.Pero no de un modo igualitario. El griego clásico cuenta mucho más que el vascuence.

Y aun dentro del folclore, lo hay con mayor y menor gracia. Por ejemplo, este folclore es de una vulgaridad de apabullante:

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2008/04/tamborrada_arrantzale.jpg?w=510

Está feo señalar, pero hay culos mucho más sugestivos.

sevillanas

En resumen. “Salvar lenguas” no tiene nada de bueno, en general. Puede ser más o menos interesante para sus hablantes … siempre que el ejercicio no les esté distrayendo de cultivarse. Pero confundir folclore con cultura sólo le sirve al que no quiere saber nada de la cultura.

Vascuence por saco

No puede faltar la recomendación de siempre: