Marod

Asisto con cierta mezcla de sorpresa y resignación a una especie de competición silenciosa y, seguramente, inconsciente a ver quien es el guapo/a capaz de dar la nota más elevada en lo que a compromiso contra la violencia de género se refiere.

De momento mi yo juzgador concedería el premio a esta: http://blogs.publico.es/dominiopublico/14393/el-terrorismo-tambien-tiene-categorias/

Antes de desbrozar y señalar los males que asolan a ciertos opinadores profesionales, me gustaría dejar claro que no soy insensible a la violencia contra las mujeres, bueno contra las mujeres ni contra nadie. Quede pues patente que me parece una salvajada infame herir, mutilar o matar a cualquier persona. Y especialmente reprochable si tal persona es más débil que su agresor y si el agresor hace abuso de una relación de confianza mutua para asegurar la perpetración de su crimen.

No debería hacer falta expresar esta consideración, muchos – la mayoría – me conocéis a groso modo y sabéis que estoy dentro de los parámetros de la normalidad. No obstante, últimamente, anda por aquí mucho personal preocupándose de intenciones y acicates personales, y no quisiera yo parecer un salvaje 🙂

Ocurre que también me niego a entrar en esta espiral de “quien diga la mayor burrada sobre un parricida tiene ganado el cielo de la corrección política”

Y no se trata de no sacar las cosas de quicio. Que se saquen todo lo que se tengan que sacar.

No voy a hacer una crítica jurídica, porque no hace falta explicarle a nadie que terrorismo y homicidio (asesinato) no son la misma cosa. Son cosas distintas con resultados inmediatos iguales (personas asesinadas).

Pero es que no sirve ni como licencia periodística. El terrorismo y el asesinato no tienen vinculación ni tan siquiera a nivel social.

El terrorismo implica necesariamente una organización. Una banda que dirige a un grupo de delincuentes.

Terrorismo machista es un delirio tan ajeno a la realidad que ofende a la inteligencia. Y ofende al hombre (como género). Me refiero, si categorizamos los parricidios como terrorismo, estamos dando a entender que existe una organización que coordina de alguna manera a toda esa panda de maridos chalados y bestias, de hombres asesinos de mujeres. Tal organización no existe obviamente, la autora (y todos los que emplean la expresión) lo sabe. Sólo cabe la posibilidad entonces de que esa organización no sea expresa, consciente. Pero sí de que se identifique como el deseo de todo hombre de someter a la mujer. De repente me siento imbuido de un pecado original que me señala por el simple hecho de tener pene.

No, yo jamás he agredido a ninguna mujer, ni siquiera en grado de tentativa o de pensamiento. Pero soy un hombre. Y esa es mi naturaleza. Mi pene malvado me predispone a imponer mi voluntad a las mujeres, y si no quieren someterse a enterrarlas en cal viva. Para sembrar el terror y lanzar un mensaje a las que no se sometan.

De eso va esta mierda? Porque si no va de eso, que alguien tenga la amabilidad de explicarme la relación entre terrorismo y parricidio

“Porque del uso sistemático del terror estamos hablando.” dice la psicóloga.

Pues no. No hablamos de eso. El parricida tiene la intención y objetivo de matar a su víctima, quiere su venganza y la formaliza y culmina en el acto homicida. El terrorista tiene la intención de matar, pero su objetivo es otro. Quiere enviar un mensaje de terror que obligue al Estado a negociar unas metas políticas (autodeterminación, religión, etc)

El uso sistemático es eso. Acciones coordinadas con un significado. Burra.

Pero va a más. No se conforma con dejarlo en un uso efectista del lenguaje. En una licencia periodística.

“En 51 años ETA mató a 857 personas. Ello es terrible. Pero resulta que el terrorismo machista, en sólo 12 años ya lleva 800 víctimas. Y sin embargo, la cantidad de recursos, legales, policiales, servicios de inteligencia, etc., que se destinaron para acabar con el primer terrorismo es abismalmente superior a los que se destinan para intentar eliminar el terrorismo machista.”

En serio, los compara. Ha interiorizado tanto la idiotez que trata de darle aplicación práctica y obtener una conclusión. Es de locos, o de idiotas. O de las dos cosas (algo de vergüenza le queda, porque al final y de refilón dice que :”Ya sé que estamos hablando de situaciones distintas y de problemas distintos, no pretendo igualarlos, ni tampoco pretendo decir que sólo con más recursos policiales eliminaríamos la violencia de género”)

Vamos a hacer números. 857 asesinados por una sola organización son muchos asesinados. ETA es una sola persona (jurídica para entendernos). Una entidad organizada capaz de elegir a 857 inocentes y ejecutarlos. Pusimos pocos recursos. Son la rehostia de peligrosos. Es un mensaje alarmante. Voy a cargarme a 60 tipos este año y no vas a poder impedirlo, y otros 60 el próximo y el otro y el otro… Hasta que aceptes mis condiciones.

A la mierda la sociedad por completo.

No por la cantidad de muertos, sino por el mensaje. El Estado no puede defenderos.

Claro que asumimos que en una sociedad va a haber homicidios. Es ingenuo pensar que el Estado pueda prevenir e impedir a miles de homicidas, a millones si hablamos de homicidas en potencia. El Estado nos resarce cuando los captura y los encierra. Ese es el mensaje. Da igual que lo planees, da igual que te escondas, da igual que te vayas a Rumanía… Te vamos a pillar y te vamos a encerrar y te vamos a señalar y te vamos a estigmatizar. Tu vida va a ser una puta pesadilla.

Datos estadísticos

La tasa de homicidios en España, que se situó en 2013 en el 0,63 por cada cien mil habitantes, ha caído respecto a 2012, en el que fue del 0,76. El porcentaje de hombres asesinados es del 65,70%, mayor que el de mujeres que ha sido del 34,30%.

Si miramos una poco más allá podemos ver como una década antes, en el año 2003 se producían 587 homicidios en España y la tasa de homicidios era del 1,40.

Eso es lo que nos garantiza el Estado. Y así debe ser. No hay un enemigo corpóreo. El Estado nos protege de nosotros mismos.

No existe el terrorismo machista. Es un contradiós. No vale ni como exageración.

Y esta disertación no significa que no crea oportunas todas las medidas dirigidas a mejorar la protección de las mujeres o de los hijos.

Los delitos se agravan cuando se trata de la pareja o de los hijos, se adoptan medidas especiales de alejamiento, vigilancia, etc. Se “suspende” el principio de inocencia y se toman medidas provisionalisimas hasta que se aclaren los hechos, se destinan recursos, fiscales, unidades especiales, psicólogos, campañas institucionales… Y me parece bien.

Y luego opinadores vomitan estas cosas en prensa, sólo para parecer más comprometido que nadie. Como si tuviesen soluciones a problemas que ni siquiera comprenden…lamentable.

Puestos a decir idioteces, terrorismo columnista diría yo. No te jode.