El destino de España se va a perfilar los días próximos, y las alternativas están cada vez más claras: la crisis del régimen, si no se zanja con propuestas reformistas en positivo, nos conducirá hacia la descomposición y derrumbe del sistema político, con la implantación de un frentepopulismo sedicioso y etnicista y la penetración efectiva del yihadismo en Al Andalus.

¿RUPTURA O REFORMA?

La opción deconstructiva y rupturista nos conducirà a una situación de guerra de todos contra todos, a la erupción de un Estado balcanizado y fallido, a la desintegración de la Nación y a la penetración de la violencia fundamentalista y fanática desde el sur en un país fracturado y debilitado, incapaz de oponer resistencia al enemigo exterior.
Frente a este caos en ciernes, se hace cada día más evidente la necesidad de un proceso de refundación y reforma del Régimen del 78, actualmente inmerso en una crisis agónica que conduce a la destrucción del país y su sistema de libertades.
Se hace preciso, en primer lugar, reformar de raiz un sistema electoral que ha falseado la representación y transformado el régimen en una oligarquía cleptocrática y corrupta, parasitaria y embarrancada en una lucha fratricida y partidista por la consecución del poder, e incapaz de actuar en función del interés general y el sentido de Estado.
Se hace necesario regenerar la cultura y el sistema educativo, atrofiados por redes clientelares, burocracias insensibles y estériles y docentes sumisos a consignas de adoctrinamiento y manipulación de sus alumnos hacia la xenofobia, el etnicismo y la deslealtad sediciosa.

Se hace preciso racionalizar el Estado autonómico, liquidar la lógica etnicista e insolidaria, anárquica, caciquil, corrupta, desintegradora y sediciosa en la que ha desembocado un modelo descentralizador improvisado y débil frente a la demagogia y las fuerzas reaccionarias. Se hace vitalmente necesario y urgente dar un golpe de timón hacia el cierre de un modelo sin conciencia de la necesidad de un Estado coordinador y unificador que haga frente a la centrifugación, la duplicidad administrativa, el derroche de los recursos públicos y la construcción de redes clientelares y nepotismo para alcanzar y conservar el poder. Se hace preciso clarificar y redistrubuir las competencias centrales y periféricas, a fin de evitar la Educación xenófoba, sediciosa e ineficaz, la Sanidad pública desfalleciente, inoperante y, en ocasiones, particularista e insolidaria. Y se hace preciso, igualmente, reformar el Senado, a fin de hacerlo representativo de la pluralidad territorial, y que deje de ser una reserva de políticos caducados.
Y resulta necesario, finalmente, reimplantar la vigencia de la Constitución y las leyes, mediante controles y sanciones, frente a un ambiente jurídico-cultural en el que se estimula y premia la desobediencia y violación del ordenamiento jurídico, y se legitima a los líderes y camarillas traidoras y sediciosas dispuestas a destruir España.

Se hace necesario, por otra parte, desarrollar la potencialidad del país mediante la sustitución del modelo productivo basado esencialmente en el turismo, el urbanismo y los servicios, por otro más diversificado y potente, que fomente la tecnología y la industria de vanguardia, la creatividad derivada de un sistema educativo y cultural reformados, orientados hacia la investigación aplicada, el esfuerzo intelectual y cultural y el mérito fundamentado y gratificado, y no la espuma demeritocrática audiovisual de un “star system” bananero, frívolo, y degradante de la cultura y el espíritu de los ciudadanos.

Se hace necesario, con urgencia, reformar el poder jurisdiccional a fin de restaurar la vigencia del Estado de Derecho, derruido por la ineficacia, lentitud, parcialidad y costo de la Justicia para el ciudadano común, indefenso frente al poder, las grandes corporaciones privadas y públicas, y los numerosos listillos y delincuentes que se reproducen y pululan en el clima jurídico de permisividad, anomìa y fin de época existente.

Se hace vitalmente necesario, por último, acabar con el buenismo ignorante, relativista, “idiota” y frívolo, de una sociedad desconocedora de que el sistema de libertades necesita de una conciencia cívica firme y convencida de los valores de autoexigencia, responsabilidad, solidaridad e igualdad. Valores sin cuya vigencia nuestra civilización resulta inerme y se derrumba frente a los bárbaros de dentro y de fuera, siempre dispuestos a imponer sus fundamentalismos totalitarios, destructores del pluralismo y promotores del monolitismo y la unanimidad anacrónicos y reaccionarios.
Los objetivos de la Regeneración, Reforma y Refundación, parecen estar claros. Lo que no lo está es si el país cuenta con recursos políticos, humanos y organizativos para llevar a cabo esta inmensa tarea.

¿QUÉ ACTORES?

Parece que se avecina una legislatura para el debate y aprobación de la reforma constitucional, aunque los actores políticos y sociales esenciales del país parecen cogidos a contrapié y embarrancados en sus trapisondas y dinámicas perversas.
Así, los sindicatos mayoritarios han abandonado hace tiempo la coherencia y los principios fundacionales, y se limitan a poner el cazo para recibir subvenciones; la dinámica corrupta y perversa de los sindicatos catalanes mayoritarios, al servicio del etnonacionalismo, es verdaderamente bochornosa e indignante. Les deseo largos años de ostracismo.
…también, los Intelectuales durmientes o serviles, los artistas de la ceja ignorantes, los periodistas sometidos a patronos subvencionados, los empresarios en colusión con el poder político, las Universidades inertes… Todos ellos, actores y comportamientos reveladores del intenso grado de degeneración política del país.

Pero los políticos no van a la zaga, en la degeneración del régimen:

El PSOE de Sánchez, junto con el PSC de Iceta, se han transformado en clones de Zapatero, con su antifranquismo de manual que viste retóricamente el santo de sus pactos de cordón sanitario contra el PP y su alianza con antisistemas para alcanzar el poder.
Este antifranquismo de manual, sumado al frentepopulismo y a la mandanga “federalista” para blindar el etnicismo, la insolidaridad, el privilegio y la deslealtad, no pronostican nada bueno para la salud pública del país, ni para el futuro del PSOE y la socialdemocracia en España. Es probable, incluso, que España y Cataluña salgan beneficiadas por el descalabro mutuo de PSOE y PSC. O bien, que éstos experimenten una victoria pírrica en el corto plazo, a costa de la estabilidad e integridad del país y de su propia derrota sin paliativos en las siguientes elecciones, que los condene a un largo período de ostracismo o los sitúe en una posición política residual para el futuro.

De IU y UPyD parece que no hay mucho que hablar, salvo de su común descenso al averno político de la marginalidad.

Por lo que se refiere al PP, su situación y expectativas son análogas a las de un escenario multicolor psicodélico, con luces, sombras y multicolores: por una parte, han salvado al país de la quiebra inminente provocada por Zapatero; pero por otra, no han ejercido el liderazgo de la Regeneración necesaria, durante esta legislatura, pero sí el de la corrupción emergente por todos sus poros. A ello se añade que las inercias y vacilaciones de Rajoy, su ausencia de proyecto político, lo minusvaloran entre la opinión pública, vaciando de expectativas de victoria al PP y abriendo paso a una victoria del desvencijado PSOE-PSC que podría ser nefasta para el país, por su miopía, alianzas antisistema y comportamiento errático y oportunista de zombi sin espíritu.

Esta es la impresión que uno sintetiza sobre los actores principales y tradicionales del país, embarrancados en el cainismo, el sectarismo y la corrupción y enzarzados en una lógica de partidismo y camorrismo para obtener el poder, a costa del interés general y el sentido de Estado

Queda por hacer el análisis de los dos partidos emergentes principales, PODEMOS y CIUDADANOS. Análisis incierto precisamente por su carácter emergente:

PODEMOS ha transitado velozmente de la euforia de enero a las contradicciones y amortecimiento actual: la capitalización del descontento inicial del 15M por los jóvenes profesores neocomunistas bolivarianos de la Complutense ha sido seguida por contradicciones ideológicas y estructurales que los debilitan, al intentar concretar el proyecto fundacional. PODEMOS tendrá que ir definiendo su perfil oscilante entre la extrema izquierda antidemocrática y la moderación socialdemócrata por su flanco derecho; entre el leninismoy el asamblearismo. Pero lo que se observa es el predominio del impulso rupturista contra el statu quo (la “casta”), vestido de populismo simplificador ante la complejidad de la situación. Su papel puede resultar al final el de un cataluzador del cambio de los demás actores, que promueva el desatasco del sistema, pero carente de una alternativa de Gobierno verosímil y factible, lo que los llevará, posiblemente a desempeñar el papel del PCE en los inicios de la democracia, con altibajos en sus fuerzas, pero posiblemente estabilizados en el medio plazo en una importancia estratégica complementaria y secundaria, con respecto a los demás actores.

CIUDADANOS hace ya diez años que nació, pero se ha quedado encerrado en Cataluña hasta principios del año en curso, en que se decidió a dar el salto al ámbito del conjunto de España.
Su orientación ideológica, desde sus comienzos, abarca el espacio del centro y el centro-izquierda, incluyente del liberalismo progresista y el socialismo democrático, aunque asimilando flecos de liberalismo conservador frustrado ante la derecha y del socialismo radical, frustrado ante el vacío de la izquierda.
Ciudadanos da el salto al ámbito nacional ante la percepción de que el estancamiento y corrupción del sistema y la evolución sediciosa del etnonacionalismo catalán transformaban su aislamiento local en un obstàculo para resolver los problemas políticos más importantes del país y en impotencia frente a una involución política descontrolada.
El problema principal de Ciudadanos, además del estructural de construir una organización partidaria nacional, es el de encontrar un espacio político que le permita jugar un papel esencial o significativo en el desatasco del sistema. Pero eso depende de dos cosas: del inmovilismo o regeneración de los demás y de que sepa formular la alternativa Regeneradora y Reformista con claridad y acierto estratégico.
Rivera y Ciudadanos han puesto en marcha recientemente una comisión para el estudio de la Reforma Constitucional, y el primero ha hecho declaraciones y publicaciones que revelan sus aspiraciones y definición estratégica. Pero todavía tienen que perfilar más concretamente sus objetivos, y el tiempo apremia, sobre todo porque PP y PSOE parecen estar despertando del sueño de los años anteriores.
(Vid. Albert Rivera, dispuesto a firmar un pacto con PP y PSOE para reformar España

En “Vozpópuli” del 3-8-15)

Lo que parece indudable, a la vista de las encuestas es que, probablemente, los resultados de las próximas elecciones conduzcan a unas Cortes españolas fragmentadas y necesitadas amplios acuerdos, así como obligadas a iniciar el debate y aprobación de una reforma constitucional. Lo que hay que preguntarse es por cuáles de las opciones presentes se inclinarán esas Cortes, si por el Frentepopulismo o el Pacto de Estado, si por la Ruptura o la Reforma, si por la Regeneración y Refundación del Régimen constitucional o por su Destrucción.

Ala vista del resultado del análisis anterior hay que volver a plantearse las incógnitas que encabezan este artículo:

¿HACIA DÓNDE VAMOS?¿HACIA LA DESCOMPOSICIÓN O HACIA LA REFUNDACIÓN DEL PAÍS?

Paraintentar responder a esta pregunta conviene tener presentes los siguientes elementos de la situación:
En primer lugar, resulta evidente la indefinición congénita de las propuestas de objetivos rupturistas, aunque acompañada actualmente por el embrión de alianzas locales frentepopulistas, por parte del PSOE, PODEMOS y sus redes, y NACIONALISTAS.
En este aspecto, el papel del PSOE, entre la opción por una alianza rupturista inconcreta y populista o un reformismo impulsado por el PP, PSOE y CIUDADANOS, es esencial, pero no parece que el oportunismo, indigencia intelectual y pro nacionalismo de Sánchez e Iceta les permitan optar por la mejor opción. Ante ello, el que el PP despierte, con Rajoy o sin Rajoy, y que Ciudadanos perfile suficientemente sus propuestas, son variables esenciales de la situación política.
Lo que debería quedar claro es que lo que hay que blindar, frente a la degeneración política, es la libertad e igualdad de los españoles, y no el privilegio étnico y económico de algunos de ellos. Por eso no parecen soluciones adecuadas para el futuro, ni “terceras vías” confederales, ni “federalismos asimétricos”, ni cobardías u oportunismos frente al etnonacionalismo. Si eso lo tienen claro los españoles, las alianzas perversas de sus élites políticas no podrán reproducirse.
Pablo Sebastián apunta hoy la posibilidad de que se estén produciendo contactos y negociaciones entre los principales dirigentes políticos a fin de preparar una gran coalición para después de las elecciones (Se está trabajando en la ‘gran coalición’ entre PP y PSOE

PABLO SEBASTIÁN en “República” del 17-8-15)

Si en esos contactos interviene Ciudadanos con propuestas elaboradas, se evitará el peligro de continuación de las perversiones de los últimos años, y podrìa iniciarse un nuevo período que significara una solución positiva para España:

Comenzaría una legislatura para la Reforma Contitucional y la Refundación y Regeneración política, para la reforma integradora del Estado Autonómico, para el diseño e implantación de un nuevo modelo productivo, para la refundación cultural y educativa del país, para una nueva aportación a la refundación y reforma de la Unión Europea, y para la defensa eficaz frente a los enemigos internos y externos del país. Frente a sediciosos y yihadistas.