Esta entrada necesita un Marod para que nos explique que son los deseos, y no las realidades, los que deben conformar las leyes.

La noticia viene del Daily Caller, y nos cuenta que un  periódico digital de la UCLA (Universidad de California, Los Angeles) pide que se den tampones gratis a las mujeres para disminuir la desigualdad de género [–>]. Y la gracia no es que no pida que les den putas a los salidos, que si atendemos a los  deseos podrían definirse como una “identidad de género” con la misma tranquilidad y mérito, y problemas, que todas las demás. No, la coña es que pide disculpas por llamar “mujeres” a los animales que menstrúan. Como entradilla previa a la noticia, justo después del título.

La revista precisa el artículo de Zoey Freedman:

Nota del editor: Esta entrada de blog se refiere a individuos que menstrúan como mujeres porque la autora quería resaltar la desigualdad de género en el cuidado de la salud. Reconocemos que no todos los individuos que menstrúan se identifican como mujeres, pero creemos que esta generalización es apropiada considerando la naturaleza de género de la mayor parte de las políticas de salud.

Es sabido que el deporte favorito de Alicia es inventar problemas donde no hay. Debe ser el aburrimiento “arco iris”, o algo. Porque basta definir: mujer es un mamífero con menstruación en alguna etapa de su vida, para que quede claro que no se trata de un mamífero que “se identifica” con lo que sea. Por ejemplo si una farola fuera un palo que alumbra, la Loli podría identificarse como farola, sin que eso la hiciera farola. No alumbraría. Pero si farola es cualquier animal que se sienta farola, la jodimos. Porque no habría manera de encargar una farola y tener una mínima expecativa de que proporcione luz. Sería un mundo de oscuridad definitiva. Tal vez produciría muchos roces con elementos de identidad de género incógnita, y esa es la gracia. No sé.

Imaginemos la ley, si prospera la propuesta de Zoey (esperemos que sí), redactada por Alicia.

  • Subvención para proporcionar tampones a todos y todas los y las humanos y humanas que, sintiéndose identificados o identificadas con el género mujer, o no tanto, resulte que menstrúan.

En realidad hay otra opción mucho más simple, y no menos eficaz:

  • Subvención de tampones para menstruantes, y de putas para salidos.

A tomar por culo la bicicleta.

Y es que Marod cree que las cosas de Alicia se arreglan fácil. Sin darse cuenta de que la misión de Alicia en el mundo es torcer todo lo susceptible de ser torcido. Y buena parte de lo demás. Por ejemplo, hay pánfilos que creen que el “matrimonio gay” de Marod ha arreglado algo. ¡Quia!

Esto también es universitario, y por lo tanto el futuro previsible:

Al parecer todo el rollo de lo “gay” les tiene muy mosqueados.

Trabajando con intersecciones de racismo, cissexismo, y clasismo en una cultura androcéntrica, la homonormatividad domina la representación de los medios de esta comunidad (LGBTQIA). En los medios “mainstream”, la representación viene a menudo en la forma de una pareja blanca, gay, de dos machos, ambos cisgénero, normativos en expresiones sexuales, y de clase media.

Los gay -digamos tradicionales- están marginalizando a otras identidades no menos respetables. El que tenga narices, que lo lea entero. Pero me estoy empollando el asunto de las “otras” identidades, para demostrarle a Marod la colosal injusticia que se crea con la ley que tanto le gusta. Y sin meter a pedófilos ni nada ilegal.

Y el caso es que todo tiene arreglo, sin dar mucho la lata. Salvo cuando se trata de dar la lata. Por ejemplo, en esta web casan humanos con perros. No dice que exijan una identidad de género concreta, pero se supone que la más frecuente será la identidad “me identifico con perra”. Como se llame técnicamente. Pero no nos piden nada a los demás. No dan ninguna pelmada.

El diálogo con Marod podría ir así:

– No hay consentimiento.

– Y un huevo, Mariperros consiente. De eso se trata.

– Pero sólo es uno, no dos.

– Pedir dos consentimientos es tan arbitrario como pedir dos sexos. Se trata de un contrato de una persona. Como quien dona sus órganos o hace un testamento. Un consentimiento.

– Pero no es una voluntad de amor y vida e intereses en común.

– Es exactamente una voluntad de amor y vida e intereses en común. Que no la entiendas sólo es tu problema, pero lo que se trata es de que la entienda Mariperros. Y la entiende muy bien.

– Pero sería un lío una herencia, si se la queda el perro.

– Un tutor, como cualquier incapacitado.

– ¿Y las adopciones?

– ¿Desde cuándo no les gustan los perros a los niños? ¡Los adoran!

Etc.

Sólo hay que dar un pequeño salto. Pero es mucho menos salto que el que ya hemos dado, con tanto gusto. Pasar de LGBTQIA a LGBTQIAPA:

  • Lesbianas
  • Gays
  • Bisexuales
  • Transexuales
  • Queer
  • Intersexuales
  • Asexuales
  • Polígamos
  • Animalistas

¿Por qué no se va a poder casar Mariperros a su gusto? Clic.

mariperros

¿Y por qué no van a tener subvención para putas los salidos, que tanto sufren y tanto gastan por su “identidad de género”? Por cierto, hay que dar otro pequeño salto más para no marginalizarles: LGBTQIAPAS.

Nota: El chinchar tanto a Marod tiene un motivo. Podría ser lo mismo con Octavio, pero es menos “peleón”. Estoy muy dispuesto a intentar defender que no hay ni una sola razón no arbitraria para aceptar matrimonio “arcoiris” sin aceptar Mariperros. Que tiene mucha más guasa (riesgo) que lo que hicimos con la poligamia. 😉

Pero tengo un gran punto a mi favor. Mariperros parace mucho más transcultural que matrimonio “arco iris”. Y como “empoderamiento” de la marginalizada mujer, ni comparación. Toda una chulada.