Carmena y Carmona, tal que Hernández y Fernández, nos comunican que hararán unos cambios en la web de Carmena (MadridVO). Lo cuenta El Mundo [–>], donde enlazan al comunicado.

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La única rectificación que se menciona en el comunicado es la que sale en el titular:

carmena-rectifica-madridvo

Ahora mismo no se puede comprobar la web Madrdivo, porque está caída. O es que la está mirando todo el mundo y el servidor no da abasto, o es que la están cambiando. En todo caso ayer la repasé, leí con cuidado casi todas las noticias, y en ninguna de las que vi había ninguna mención a periodistas; ningún argumento “ad hominem”; ni ninguna mención específica a profesionales.

Sí daban la obvia y necesaria mención y enlace a la noticia que puntualizan. Porque ya me dirán los alegres periodistas de la derecha cómo diablos se puede desmentir / corregir / puntualizar una noticia, ¡¡¡sin hacer mención a la noticia!!! Acojonante.

Ayer, en la conversación, perguntaba por el esquema de lo que se protesta:

Imaginemos que estás convencido de estar diciendo algo muy razonable. Que hay un problema que si se pudiera evitar le iría mejor al mundo. Hagamos la regla oportuna. Y donde dice regla, me la suda si es ley, principio moral, costumbre socio-política, o las recetas de la abuela. Se trata de un propuesta que establezca de una forma general lo que hay que evitar.

Venga, propón:

– Los ayuntamientos no pueden tener web.

– Los ayuntamientos no pueden desmentir noticias de la prensa.

– Los ayuntamientos no pueden mencionar al medio o al periodista que están desmintiendo. Por no “señalar o perseguir”.

– Los ayuntamientos no pueden poner juntas en un sitio, y ordenadas por fecha, las noticias de prensa que han desmentido. Porque eso es una “lista negra”.

– Potemos no puede hacer nada, porque haga lo que haga es … ¡Venezuela!

Parece que tenemos la respuesta de la mano de Carmona. Casi habíamos acertado en la payasada. La regla es:

– Los ayuntamientos no pueden mencionar al periodista que están desmintiendo. Por no “señalar o perseguir”.

 Pues estupendo, porque no lo estaban haciendo. Si entendemos que en el comunicado, por periodista o profesional se refieren a un fulano, y no a un medio. Han conseguido hacer un gran cambio en la web de Carmena -para que sea presentable y adecuada a la sensibilidad de nuestra clase periodística- ¡sin cambiar absolutamente nada!

Lo gracioso es que acabamos de establecer un curioso precedente. Hemos creado una clase, la clase prensa, con el privilegio de irresponsabilidad social. Digo social por separarla de la jurídica. Que yo sepa es la única clase así. Como bien demuestran los periodistas, cuyas noticias normalmente suelen ser contra una persona con todos sus pelos y señales. Peor; ni siquiera respetan la regla Carmona. Cuando se muerden entre sí, la regla no funciona.

La otra alternativa es que la regla Carmona sea sólo de aplicación a los ayuntamientos. Que tendría guasa, porque no nos han explicado qué tienen de especial los ayuntamientos. ¿O es una regla que sólo vale para los ayuntamientos de Potemos?

Quedamos a la espera de que un ayuntamiento del PSOE (o del PP) desmienta una noticia. Tendrán que pedir la dimisión del portavoz, o al menos un buen coscorrón, si se le ocurre mencionar a algún periodista o profesional. Por la regla Carmona.

Por cierto, no parece que a Carmona le preocupe que la comunicación del Ayuntamiento de Madrid esté en manos de la Niña del suje, que niega en público ser la Niña del suje. Y de los chistes del otro, ni hablemos. Aquí lo que importa es la delicada piel de la prensa.

La serie completa sobre la gresca de la Web de Carmena: