El título no es una pregunta retórica. Basta abrir los ojos para ver que la prensa nos presenta, casi a diario, perfectas majaderías que llevan todos los marchamos posibles de “la ciencia”. Autores científicos pagados por muy honorables instituciones; revisión del trabajo por otros científicos; publicación en una revista científica de prestigio; comunicado de prensa con gran fanfarria; y el remate del filtro definitivo: la noticia te llega a través de los periódicos más serios de la localidad. La guinda ya suele ser un artículo entusiasta escrito por un divulgador científico miembro del círculo escéptico de turno.

¿Cómo es posible que con todos esos filtros y seguridades te tropieces en tu periódico favorito, de gran prestigio, con la noticia de que “las naciones se beneficiarán económicamente de casi todas las medidas necesarias para limitar el calentamiento” (global, blablabla)? ¿Acaso no saben todos esos filtros que las medidas de las que hablan suponen encarecer la energía, y que nunca se ha visto que encarecer la energía produzca beneficio económico alguno?

Vale, se puede alegar que el ejemplo de hoy es demasiado fácil.

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Lo diseccionan en Bishop Hill [–>]:

Donde la nota de prensa dice:

La mayor parte de las reducciones de emisiones para descarbonizar la economía pueden lograrse de forma que sean netamente beneficiosas para las naciones que las apliquen, incluso sin tener en cuenta los “beneficios climáticos”

El artículo decía:

Es en base a esta teoría y evidencia parcial que el estudio concluye que hay al menos un caso “prima facie” de que la mayoría de la labor de mitigación del cambio climático se puede hacer a través de acciones netamente beneficiosas.

Josh lo borda (en WUWT):

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La clave, claro, está en “evidencia parcial”. Es de donde vienen casi todas las majaderías. Pero normalmente evitan ponerlo por escrito. Estos fenómenos estaban un poco dormidos. Imaginemos un juicio basado en evidencia parcial. O sea, o sólo se le escucha al acusado, o sólo se le escucha al acusador. ¿Qué haría una persona normal — por ejemplo que no sea periodista ni editor de revistas científicas? ¡¡¡No escuchar!!! La evidencia parcial no es evidencia; es sesgo.

Lo explica, muy en serio, el prestigioso estadístico David Speigelhalter en: A heuristic for sorting science stories in the news. La mayor parte de estos “estudios” tienen en contra una desconocida cantidad de evidencia de la que no estás oyendo nada. Así que Speigelhalter recomienda:

Para que un estudio sea publicitado, necesita:

• Que se considere que merece la pena escribirlo y publicarlo.
• Que sea aceptado para publicar por los árbitros y editores de una revista científica.
• Que sea “noticioso” como para merecer un comunicado de prensa.
• Que sea lo bastante “sexy” como para que le interese al periodista.
• Pasar el filtro de la sala de redacción de la prensa.

Cualquier cosa que supere todos estos obstáculos tiene una probabilidad enorme de ser una majadería (freak finding). De hecho, si saliera por la radio yo recomendaría taparse los oídos y cantar la-la-la bien alto.

La idea crucial es que ya que hay una cantidad desconocida de evidencia que no estoy viendo, y que refutaría esta historia, no tiene sentido prestar atención a lo que afirman.

Speigelhalter no es ningún friki [–>]. Es verdad que se refiere sobre todo a las noticias médicas. Pero el mismo planteamiento se puede aplicar mucho más allá. En realidad, en todo lo que sea “sexy” y que venga de un sistema muy complejo (medicina, ecología, economía, cambio climático, etc).

Nassim Taleb tiene una buena explicación, muy técnica, que resume Willis Eschenbach en WUWT:

Fuentes: