Es como si  se me hubiera metido un “meme” en la cabeza. Ha sido ver la entrada de Potemos en los ayuntamientos, y pensar: Ha llegado la manada del odio.

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Ahora están borrando las cuentas de Twitter como locos. Para que no cante tanto. Pero no hacen ninguna falta esos detalles tan escabrosos. Basta examinar sus dos -probablemente-principales señas de identidad. Sus dos odios más destacados. Y mirar si es lo odiado lo que produce el odio, o si la cosa va al revés.

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Se llaman antif-ranquistas. Nuestros héroes modernos. Y no sé si produce más estupefacción, o descojono. Porque hace ya mucho tiempo que no hay franquistas. Piensa en toda la gente de la que conoces sus aficiones políticas -probablemente varios cientos- y suma los que añoran a Franco. O, por modernizar un poco, los que votarían a un Le Pen. Padre, que ni siquiera la hija vale. Yo concretamente conozco uno. Y eso, comparado con los muchos cientos, está más cerca del cero por ciento que del uno. Pero la muchachada del odio es … ¡anti-franquista! Y eso muestra que no es el Franco -que no hay- lo que les hace odiar, sino el odio lo que les hace ver imaginaciones.

Pero tal vez sea mucho más claro todavía el odio a los ricos. Tiene guasa. Porque todo el grueso de sus propuestas políticas -digamos- positivas se basa en extraer pasta de los ricos. Para unos propósitos todos ellos muy loables. Y aquí podemos prescindir de la experiencia de que los propósitos no suelen cumplirse, pero los bienintencionados siempre se forran. No importa. No es esa la cuestión. Lo que importa es que el cazador suele ser el más ecologista. Por la cuenta que le tiene. Si quiere cazar ciervos, lo que necesita es cuantos más ciervos mejor. Y se preocupa de crear las condiciones para que los ciervos vivan lo mejor posible. y no cazan a las hembras, y organizan vedas, etc. Eso es lo que les permite cazarlos, en lugar de acabar con ellos. Y, por mucho que a los no cazadores nos sorprenda, en realidad aman a los ciervos. Probablemente más que yo, que no los mato. Porque a mi no me importan, y al cazador sí.

Pues bien, que levante la mano alguien que haya visto algún indicio de preocupación por la “extracción sostenible” en la manada del odio. Deberían de ser los primeros, ya que han puesto lo “sostenible” de moda. Pero no. Ellos quieren extraer a mansalva a los ricos, a base de odiarlos y de acabar con ellos. Que es la definición de una extracción no sostenible. ¿Será por subnormales? Imposible. Son ellos los que han inventado la “sostenibilidad”. No pueden no ver el problema. Es como lo anterior. La disculpa es falsa. La extracción no es el objetivo, si la hacen no sostenible. Se trata de dar rienda suelta al odio.

Puede haber quien proponga que todos somos “manadas del odio”; que España es así, etc. Una propuesta justa y que merece examen. Pero ahora no tengo tiempo de seguir, y ya vamos por 500 palabras. Continuará.