La candidata popular fue al grano y preguntó directamente a Carmena sobre unas declaraciones de ésta donde, al parecer, decía que “los etarras habían sufrido mucho”:

Esperanza Aguirre: ¿Por qué dice usted que los etarras han sufrido mucho?

Manuela Carmena: Es de poco rigor intelectual y sé que tú eres inteligente y, me da pena que te veas obligada a decir cosas que no son serias.

Si el diálogo es cierto, Carmena no niega haber manifestado su preocupación por el sufrimiento de los etarras. Sólo dice que no es riguroso o serio traerlo a colación así. Pero el caso es que Carmena produjo un informe para el gobierno de Patxi López, que ya nace con una gimnasia espectacular para poderse preocupar en la misma medida por los etarras que por los asesinados por los etarras. Arranca así.

1. Principio rector del Informe.(Informe-base de vulneraciones de derechos humanos en el caso vasco 1960-2013)

Ninguna idea, ningún proyecto político, ningún amor patrio, ninguna razón de Estado pueden anteponerse al núcleo intangible de los derechos humanos: la vida, la integridad física y psíquica, la dignidad moral de la persona humana. Asesinar, mutilar, torturar, secuestrar, envilecer, corromper a un ser humano no tiene justificación moral en ninguna circunstancia.

Según Carmena, en el “caso vasco” ha habido tres orígenes de vulneraciones de DDHH. ETA, Estado y ultraderecha. Y no tienen justificación porque ninguna idea, ningún proyecto político, ningún amor patrio, ninguna razón de Estado, justifican violaciones de lod DDHH. Afirmación estrictamente cierta como propuesta general, y asombrosamente falsa aplicada al caso particular. Porque la violencia típica de la que se acusa al Estado -torturas policiales- no nace de “ideas”, o “proyectos políticos”, o “amores patrios”, o “razones de Estado”. Surge, en el mejor de los casos, del intento de salvar vidas. Y en el peor, de la venganza. Pero incuso en el caso más inaceptable de la venganza el desequilibrio es obvio. Para que haya venganza tiene que haber habido un asesinato previo que la genere. Y eso no la justifica, pero definitivamente sí la explica. La gente en general no suele tener impulsos de asesinato por un amor patrio. Y en cambio sí por el asesinato de un compañero. Y es imprescindible que Carmena esconda ese detalle para poder parir un informe sobre el “caso vasco” de vulneración de DDHH en el que se limita a intentar cuantificar las vulneraciones. Esquivando con un cuidado primoroso cualquier detalle que nos pudiera hacer pensar en una ideología criminal que, tal vez, acaso, originara el “caso”.

Y, una vez reducido todo a números (porque si ninguna violación de DDHH tiene justificación, entonces todas ellas son exactamente iguales), le sale un informe donde hay ciertas diferencias cuantitativas, pero no cualitativas. El gráfico no es suyo, pero los números sí.

informe-carmena

Lo de poner “muertes” en lugar de asesinatos viene del Informe Carmena. Y está justificado, porque por ejemplo de las 94 adjudicadas a las FFSS del Estado, sólo 11 parecen muertes voluntarias. Dos penas de muerte, y 9 “en custodia policial”. Lo demás son en tiroteos, errores, altercados y similares. Donde puede haber culpa de homicidio, pero no se puede suponer la voluntad previa de asesinar.

Si en vez de “muertes”, o además de “muertes”, Carmena contara asesinatos, el gráfico quedaría así:

informe-carmena-asesinatos-no-cuenta

El número de heridos también tiene guasa. Los de ETA son todos voluntarios y con evidente responsabilidad. En atentados (2179); secuestrados y tiros en la pierna (62); en robo de vehículo (97); kale borrika (27). En los de las FF de SS del Estado no hay forma de saber quién es el responsable, ni siquiera el autor. ¿Quién ha sacado primero la pistola en un control policial (47)?  ¿Y en un altercado (18)? Y en los “errores y confusiones” (40)? ¿Y en las manifestaciones (641) no hay heridos por los mismos manifestantes?

Y acaba con una serie de recomendaciones. Con mucha empatía.

Piénsese en el ámbito familiar. El padecimiento de cada miembro de la familia de alguien que se ha visto amenazado, extorsionado o difamado por ETA. El padecimiento añadido de las familias de los presos …

Lo que no dice en ningún momento, por ejemplo en sus recomendaciones de revisar las políticas públicas de educación en derechos humanos, es que si no empiezas por contemplar el asesinato como herramienta de hacer política, y de hacer naciones, la consecuencia es que te ahorras todo el sufrimiento minuciosamente contabilizado por Carmena. Incluido el que llama “sufrimiento añadido”. Incluido el sufrimiento causado “los otros”. El informe parece diseñado a propósito para no informar de ese pequeño detalle.