Bjørn Lomborg es un economista, profesor en la Copenhagen Business School, y director del Copenhagen Consensus Center. El Consensus Center es un “think tank” en el que participan 157 expertos de todo el mundo, investigando las mejores soluciones a los problemas más acuciantes, para responsables políticos y filántropos.

Suelen ser soluciones no del todo del gusto del mundillo de los ecologistas, porque los del CC parten de lo evidente: que la pobreza y la higiene (planetaria) no se llevan nada bien. También resultan algo heterodoxos en la cuestión del cambio climático, porque aun aceptando la tesis científica del IPCC, y sus cálculos, no están de acuerdo en las soluciones que se suelen proponer partiendo del IPCC. Sus investigaciones económicas, usando los datos y modelos climáticos del IPCC, concluyen que el cambio climático va a ser beneficioso durante las próximas décadas (lo ve cualquiera que abra los ojos). Y que las medidas propuestas para “descarbonizar” la economía, todos esos molinillos de viento y paneles solares, simplemente no funcionan. Y aun más grave. Creen que el cambio climático está lejos de ser la prioridad más urgente de la población mundial. Que hay cosas muchísimo más urgentes, como la malaria, la malnutrición, y la educación. En fin, que es fácil entender que no despierte mucho entusiasmo en el “ambiente” habitual.

El gobierno conservador australiano no es muy partidario de ese “ambiente”. Y quiere tener un contraste de pareceres. Así que se le ocurrió invitar a Lomborg para que creara en Australia una versión local del Consensus Center. Cosa de tener una visión más amplia que la del “ambiente”. Y para llevarlo a cabo, le ofreció a la University of Western Australia (UWA) una financiación de cuatro millones de dólares.

La UWA es conocida, sobre todo, por un fenómeno que trabajaba allí hasta hace poco. Stephan Lewandowsky. Un psicólogo cognitivo empeñado en “demostrar” que cualquier crítica de la alarma del clima tiene por origen una psicología proclive a las teorías conspiracionistas. Ya comprendo que parece una broma, pero no lo es. Su primera “demostración” fue un estudio que se llamaba:

Que sí, que ese es el título. De verdad.

lewandowsky-moon-landing

Y el trabajo es la payasada que se corresponde con el título. Las conclusiones no se desprenden de los datos (salen más conspiracionistas entre los alarmistas del clima que entre los escépticos).  En fin, el  que quiera saber sobre los “estudios” y “demostraciones” de la joya de la UWA, puede leer estos análisis:

Y la noticia hoy es la respuesta de la UWA a la oferta de 4 millones de financiación del gobierno de Australia para montar un de centro de estudios como el de Lomborg. Dicen que les parecía una oferta y una oportunidad estupendas, y que creen que hay que estimular la exploración de nuevas ideas, retar el pensamiento establecido, y plantear los “what if” difíciles. Pero que …

La creación del Australia Consensus Centre ha provocado una reacción mixta de la plantilla, de los estudiantes, y del público general. La escala de esta reacción fuerte y apasionada no había sido prevista por la universidad. [–>]

Resumiendo: Que naina. Que no quieren los cuatro millones, ni el centro de estudios. Que no ha habido nada que hacer, a pesar de que el vicerrector ha estado explicando estos días -a los apasionados- que la UWA no ponía un duro; que Lomborg no iba a estar involucrado en el día a día; y que no se trataba de estudiar el clima, sino la economía de la cosa. El “ambiente” prefiere seguir produciendo estudios de carcajada, según los cuales los escépticos del alarmismo del clima creemos que el aterrizaje en la luna fue un fraude. Eso sí les mola.

Robo a WUWT [–>] esta oportuna transformación del logo de la UWA:

uwa-intolerance

Es verdad que lo que toca el “cambio climático” se desmadra. Pero “el ambiente” está ahí, y no sólo las universidades españolas son así. Para que te acuerdes la próxima vez que venga un calentólogo a explicarte, muy pomposamente, que “la ciencia dice que …”. ¿Que qué?