A los que les interesa la historia del vascuence, sea por localismo o sea por política, les puede apetecer este trabajo recién publicado que acabo de conocer.

Es un excelente resumen sobre el estado de la cuestión de la “vasconización tardía”. Los argumentos a favor, en contra; los autores. Me ha sorprendido, porque con el ambiente que hay en Vasquilandia, esperaba que fuera una tesis francamente minoritaria. Y, si no desacreditada, al menos francamente apestada. Este trabajo no da esa impresión.

Hace un tiempo comentamos el libro de Villar y Prósper. En la entrada llamada:

Donde, además del libro de Villar y Prósper, comentábamos la refutación que conocíamos, de Gorrochategui. Y Jlponce nos traía a Almagro Gorbea, a favor de la tesis del vascuence como lengua relativamente reciente en Vascongadas. Vaya, no tan “de aquí”. Ni más “de aquí” que el romance. Pero hasta ahí llegaba nuestra actualización de culturilla local.

La sorpresa es que no hay mucho más entre lo relevante y nuevo. Eso sí, me ha gustado como lo ordenan y contextualizan Abaitua y Unzueta. Unas citas para “hacer boca”:

Nuestro trabajo ha consistido fundamentalmente en la revisión de las fuentes, la confrontación de visiones e interpretaciones y la ponderación de las conclusiones. Desde el principio nos ha llamado la atención el marcado contraste que divide a las fuentes por su procedencia. Así, los expertos que podemos denominar “externos” (o alógenos) apoyan sin ambages y de manera unánime la teoría de que los territorios actuales de Álava (con Treviño), Vizcaya y Guipúzcoa fueron vasconizados en época tardoantigua. Contrariamente, los autores que denominamos “internos” (o locales) se dividen entre quienes optan por una matizada discrepancia y quienes se refugian en la ambigüedad o el silencio.

Por su amplia difusión, utilizaremos el término “vasconización” para describir este fenómeno de desplazamiento de la lengua vasca –desde su lugar de procedencia en el Pirineo occidental hacia el suroeste–, aunque con rigor habría que hablar de aquitanización o euskerización (o también vasquización). Porque entendemos que, de manera segura, el etnónimo “vascón” solo comenzó a asociarse con la lengua vasca en época altomedieval (siglos VI-VIII). Durante los siglos precedentes, los vascones –de quienes informan las fuentes grecorromanas exhibían de manera predominante rasgos lingüísticos de tipo celtibérico (y solo exiguos indicios de vasquidad).

Yo le llamaría “vasquilandización pre-moderna”. Para distinguirla de la moderna, en curso — si no la paramos.

Un mapa oportuno. La flecha de origen empieza como hacia el siglo V.

abaitua-unzueta-vasconizacion-tardia

Lo que hacen:

Abrimos una rápida recensión de los principales autores que han abordado la cuestión. Comenzamos con Manuel Gómez Moreno (1925), quien en una obra de homenaje a Ramón Menéndez Pidal sentencia “en las modernas provincias vascongadas […] vivían gentes de raza cantabro-astur” y “tan solo después de la época romana sobrevino un corrimiento de vascones allá, como también para Gascuña, hechos documentados muy bien por las crónicas francas y godas de los siglos VI y VII”. Casi simultáneamente, el historiador alemán Adolf Schulten (1927) aboga asimismo por una conquista vascona (lingüística y política) del territorio várdulo y caristio en época tardorromana. Con diferentes matices, la llegada tardía del euskera al territorio del actual País Vasco es compartida por entre otros Ulrich Schmoll (1959), y su discípulo Jürgen Untermann (1992), así como por Claudio Sánchez Albornoz (1972), Lawrence Trask (1997) o Francisco Villar y Blanca Prósper (2005). Otros especialistas se han limitado a constatar el carácter indoeuropeo de los testimonios lingüísticos y documentales, como han hecho Mª Lourdes Albertos (1970), discípula de Antonio Tovar, o Martín Almagro Gorbea (2005). (Citamos únicamente los autores de mayor renombre – o con mayor índice de Hirsch– y limitamos la bibliografía a los principales títulos en los que se ha tratado la cuestión.)

De entre los expertos “internos” destaca – por el rigor y la especialización de sus obras– Joaquín Gorrochategui, quien de manera recurrente rechaza nuestra teoría (aunque no sin vacilaciones e importantes matizaciones, como veremos enseguida). Creemos que la actitud negacionista de Gorrochategui, que caracteriza también a Mª Teresa Echenique (2006), es en gran medida deudora de la impronta del maestro Koldo Mitxelena, …

Y entre las conclusiones:

En lo relativo al territorio del País Vasco el avance de la lengua vasca en sus diferentes dialectos se ha hecho siguiendo el eje Pamplona – Vitoria, sobre lo que fue la antigua calzada romana Iter XXXIV, para desde allí ascender hacia la costa, como ya se ha comentado. Sigue, por tanto, una trayectoria “urbana” que va por la principal vía de comunicación y desde los principales núcleos de población hacia las entidades menores y más apartadas.

…/…

Para concluir, quisiéramos indicar que consideramos que la negación del
hecho de la vasconización tardía (tardoantigua y altomedieval) deja sin explicación
la existencia de los dialectos vascos.

El mismo Gorrochategui no parece estar tan convencido de la lengua ancestral, “nuestra” desde hace siete mil años por lo menos (Ibarretxe). Según cita proporcionada (Gorrochategui 2009: 546) …

La situación lingüística del extremo occidental del ámbito vascoaquitano, en especial el concerniente al territorio de várdulos y caristios, es controvertida. Aunque tradicionalmente el País Vasco ha sido considerado como parte integrante del ámbito éuscaro, hay argumentos de relieve que apuntan a una vinculación más estrecha con zonas indoeuropeas de la Meseta norte, en especial la mayoría de la toponimia várdula y caristia trasmitida por las fuentes clásicas, así como la antroponimia de Álava y de la merindad de Estella (Navarra). Basándose en estos datos, algunos autores han defendido el carácter originariamente indoeuropeo del País Vasco y, hasta de todo el territorio vascón al sur de los Pirineos. Últimamente, F. Villar (2005) ha analizado la mayor parte de este material indoeuropeo no como celta o similar, sino como indoeuropeo de gran antigüedad, quizá remontable a época mesolítica. En sentido parecido, M. Almagro (2008: 56-ss), cree que la indoeuropeización se dio en el Calcolítico, utilizando de modo propio información hidronímica tomada de Villar.

Entrada relacionada:

Fuente:

Añadido (21/04). Ya que estamos, una cita de la web (archivada) de Larry Trask:

As we shall see, there is good evidence that the Aquitanian language was also spoken in the Pyrenees themselves, at least as far east as the valley of Arán, in territory which is today Catalan-speaking, including Andorra. There is also evidence that Aquitanian was spoken south of the Pyrenees, at least in eastern Navarre. We suspect that Aquitanian was also spoken in at least part of Gipuzkoa, but we have no direct evidence for this, since no Aquitanian texts have ever been found there (in fact, there are hardly any texts at all from Gipuzkoa at this period).

The Aquitanians did not have writing at the time of the Roman conquest, but, after that conquest, they learned to write in Latin. We have a sizeable number of Latin texts written by the speakers of Aquitanian during the Roman period, and, crucially, these texts contain a large number of Aquitanian names: about 400 personal names and about 70 names of divinities, most of them found in votive and funerary inscriptions; these inscriptions typically identify the sex and the parents of the people referred to, a fact which is highly convenient.

Now here’s the crunch: many of those Aquitanian names are unmistakably Basque. Consequently, we are now satisfied that Aquitanian was an ancestral form of Basque: modern Basque is the direct descendant of that Aquitanian language spoken in southwestern Gaul and in most of the Pyrenees, with (so far as we know) only a rather modest extension into Spain, in eastern Navarre and probably Gipuzkoa. Hence, in origin, Basque was primarily a language of Gaul which later spread west and south into Spain, into the remainder of the modern Basque Country. In the early Roman period, in Bizkaia, in Araba, and in western Navarre, we find evidence only for Indo-European speech: not a single Aquitanian name is recorded in this area. We therefore believe that Basque must have spread into these territories (and beyond) only later, probably after the collapse of Roman power in the area.

http://www.buber.net/Basque/Euskara/Larry/WebSite/basque.prehistory.html

Añadido(22/04/2016). Abaitua y Echevarría: