Luis Bouza-Brey

 

La que se nos viene encima: no me extrañaría que Ciudadanos resultara ser el partido más votado, después de las próximas elecciones generales, visto lo que estamos viendo y lo que veremos.

 

El régimen del 78 huele a podrido, con los Pujol, los Chaves-Griñán, y los Bárcenas-Rato como aromas emergentes del pastel de la corrupción: a un pastel de rica miel, diez mil moscas acudieron…”

 

Pero lo ominoso resulta de que el régimen del 78 no tiene alternativa, salvo la de la reforma de algunos de sus elementos esenciales, como la fórmula electoral, el modelo de Estado autonómico, y el poder jurisdiccional.

 

Porque, ¿alguien cree que una República, un sistema de gobierno Presidencial, o un Estado centralizado servirían para superar el derrumbe político del país?

 

Yo creo que no, creo que la única opción viable es el reformismo, y me preocupa que tenga que ser Ciudadanos, que de hecho acaba de nacer, quien tenga que dirigir la refundación del régimen, pues también él mismo está refundándose.

 

Pero no hay otro actor posible, dadas la corrupción y deslegitimación de los fundadores del régimen en el 78, y la orientación destructiva de Podemos.

 

Por eso creo que Rivera y Ciudadanos deben ir con pies de plomo, y reclamar la ayuda de las élites y cuadros técnicos no contaminados que queden en el país: estamos comenzando una nueva era, un nuevo proceso de transición en un contexto de libertad que va a ser muy complicado.

 

Vean: Los españoles y el síndrome de la mujer de Lot, de José Antonio Zarzalejos.