Cada vez es más interesante el empeño que se trae Marod en cantar las alabanzas del Prostitucional. Porque hace pensar, y porque hace patentes las graciosas contradicciones del pensamiento dominante. Ideología, más bien. Porque de pensamiento no tiene mucho. No tiene muchos pasos, quiero decir. Es lo que Ortega llamaba una “ocurrencia”. Un rosario de ellas.

La entrada de ayer iba sobre la discriminación positiva de la mujer. Y el Prosti establecía que era constitucional, mediante una serie de majaderías que señalamos más o menos al completo, en los comentarios:

Pero vamos a ampliar una de ellas. Que es clave, porque es la majadería sobre la que pivota toda la estructura de la discriminación positiva. En este caso, de la mujer dedicada a la política. Según el Prosti, es una discriminación constitucionalmente aceptable por ser coyuntural.

[La discriminación en aras de la igualdad efectiva] … sólo se justifica en la realidad de las circunstancias sociales del momento en que se adopta, de manera que su misma eficacia habrá de redundar en la progresiva desaparición del fundamento constitucional del que ahora disfruta. Se trata, en definitiva, de una medida sólo constitucionalmente aceptable en tanto que coyuntural.

La mentalidad enternecedora de esta gente va así. Excluyendo unos detalles del cuerpo que sólo afectan al sexo y a la reproducción, mujeres y hombres son iguales. Tiene guasa pensar que sexo y reproducción sean algo como marginal, pero sigamos el argumento de los ángeles asexuados. Entonces, toda diferencia en la actividad y mentalidad de los sexos *debe* de venir de fuera; no es “natural”. Y en los humanos, lo que no es ni naturaleza, ni física, es cultura. Si acabamos con la cultura mediante leyes de discriminación positiva, acabamos con esas diferencias. Y en ese momento la discriminación positiva sobrará.

Vayamos al ejercicio más inútil que se puede hacer con una ideología. El baño de realidad. Como la ideología es un conjunto de ocurrencias -no pensamientos- simples, sobre los que se hace pivotar la interpretación de lo que ocurre, da lo mismo lo que ocurra. Muestre la realidad lo que muestre, el resultado viene dictado por la interpretación. Estrictamente, el pre-juicio.

Esto es, para los Marod es completamente indiferente que tengamos leyes de paridad funcionando desde el Renacimiento, y que en más de cinco siglos nunca hayan dado muestras estar corrigiendo un “problema coyuntural”. ¿Un ejemplo? El protocolo europeo de sentarse a una mesa a comer, alternando los sexos en posiciones consecutivas. Sin el protocolo, si les dejas a su aire, generalmente acaban las mujeres en una parte de la mesa, y los hombres en la otra, cada uno hablando de sus cosas. Sí; siempre hay la excepción de alguna mujer que le divierte más la conversación de los hombres, y los hombres encantados de incluirla en su grupo. Pero son casos minoritarios, y mal vistos por el resto de las mujeres. Y lo más importante: Cinco siglos de protocolo demuestran que el asunto no tiene absolutamente nada de coyuntura. ¿De dónde sacan estos asnos la coyunturalidad de su discriminación positiva en las listas para cargos políticos (ley de paridad)?

Llevemos el ejemplo a la política. Para los angelicales ideólogos, el interés hacia la política de hombres y mujeres es el mismo por naturaleza, pero las “circunstancias sociales” sesgan la naturaleza. Vale, pues miremos entonces en lugares sin “circunstancias sociales”. Mismamente, internet. Donde ni siquiera sabes -en principio- si lo que hay detrás de un “nick” es un hombre, o una mujer. Y sólo tienes que medir la participación de mujeres y hombres en los foros y blogs que tratan de política. La participación femenina es muy inferior a la que hay, por ejemplo, en el Senado y en el Congreso USA (20%). Y es un ejemplo de una sociedad que lleva mucho tiempo luchando contra las “circunstancias sociales”, y donde no hay discriminación ni negativa ni positiva. ¿Cual sería la “circunstancia social” que hace que sean relativamente escasas las mujeres a las que les da por perder el tiempo en los sitios de internet de debate político?

Si hay países en los que la “circunstancia social” se ha superado, Australia Canadá tienen que estar entre ellos. Ocupan los puestos 2 y 8 en el mundo, contra el 27 de España [–>]. He elegido esos dos porque he encontrado rápido las estadísticas de lo que les interesa a mujeres y hombres según los estudios que eligen. Clic para leer mejor.

Australia:

estudios-hombres-mujeres-australia

Candá:

estudios-hombres-mujeres-canada

Se ve que a las mujeres y los hombres no les interesan las distintas materias en la misma proporción, pero el sesgo es idéntico en Australia y en Canadá. Calcado. Y si te sales de una cultura “anglo” y miras Europa y España, resulta exactamente lo mismo.

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O sea que lo que interesa a mujeres y hombres es tan poco coyuntural que no cambia por pasar de una “circunstancia social de paridad” número 27 del mundo, a la número 2 del mundo.

En Australia el porcentaje de mujeres en el parlamento es el 24% [37 de 150 ->], y en Canadá es el 24% (76 de 308 –>). (España es el 36% –>). Si los intereses en la elección de estudios no cambian por cambiar la  “circunstancia social”, y si un cambio en la “circunstancia social” no acerca hacia una “paridad natural” en los asientos del parlamento, ¿de dónde sacan los turistas del Prostitucional que la necesidad de una ley de paridad sea coyuntural? ¡De la ideología, pero no de la realidad! Como se puede observar perfectamente midiendo la falta de paridad en los foros de internet.

Resumen para Marod. La realidad demuestra que la ley de paridad es inconstitucional, según el argumento usado por el Prostitucional. ¡¡¡Porque no es coyuntural!!! Repitamos el argumento:

Se trata, en definitiva, de una medida sólo constitucionalmente aceptable en tanto que coyuntural. (© Prosti)

Es lo que trato de explicar. Meter turistas en un Tribunal Constitucional no es una idea muy brillante. Los turistas suelen decir tonterías. Y la tontería vale sólo porque el Prosti tiene la última palabra, y el recurrente no puede refutar todas las tonterías posibles antes de que el Prosti elija qué tontería largar. Sería un recurso infinito, porque el número de tonterías posibles es infinito — por definición de tontería.

Añadido posterior (para la discusión):

mujeres-congreso-usa-esp-tiempo

Conclusiones (del gráfico):

– El voto femenino en USA fue 20 años antes que en España. Eso no hace que en España haya menos mujeres en el parlamento (antes de la Ley de Paridad de 2007). Hay casi el doble.

– No se puede descartar cierto “efecto del pasado”, pero hay que imaginar una persistencia acojonante en el tiempo. En USA; y no en España — o muchísimo menor.

– España se acercaba rápido a una paridad antes de la Ley de Paridad (2007). Después, no. La ley de paridad no ha cambiado la paridad que ya había (36%).

– Todo apunta a la más clásica estrategia de los gobernantes, que consiste en solucionar “problemas” inventados.