Es lo que pasa cuando conviertes la ciencia (ejem) en activismo de una causa política. Que las payasadas están tan garantizadas como en la política. Supongo que el lector recuerda que los científicos del Calentamiento Global Acojonante afirmaban que las nevadas eran ya una cosa del pasado. Por ejemplo hacia el año 2.000.

snow-thing-of-the-past

Y lo sostenían hasta que llegaron una serie de años con grandes cantidades de nieve. Momento en el que fabricaron la teoría de que el calentamiento global producía, lógicamente, inviernos con frío más extremo y más nieve. Una gimnasia muy espectacular a cuenta del “jet sream” haciéndose más recurvado, y produciendo bloqueos atmosféricos.

calentamiento-global-produce-nieve

Las dos noticias científicas, perfectamente contrarias, contaron con gran entusiasmo unánime del periodismo. Unido a una muy conveniente desmemoria, que facilita olvidar la contradicción. Y la novedad que no va a ser noticia son los estudios recientes que indican exactamente lo contrario de la última fantasía de moda. O sea, que no; que el calentamiento no produce más nieve.

Que es la teoría clásica del clima. Cuanto más calor, menos variabilidad de temperaturas. Menor desvío de la media.

el-calentamiento-global-no produce-mas-nieve

Y otro estudio más diciendo lo mismo, e igualmente ignorado por tu periódico o tele favorita.

el-calentamiento-global-no-produce-mas-nieve-2A cada noticia se llega con su clic.

Falta por llegar el estudio que confirme que tampoco es culpa del Calentamiento Global Acojonante la falta de cuidado de la gran prensa internacional. Casi se puede apostar con confianza que el motivo es otro.