Los modelos climáticos en los que se basa la alarma del Calentamiento Global Acojonante llevan la asunción de que el efecto de calentamiento del CO2 es muy grande. Es una asunción muy sutil. No está incorporada en las fórmulas de los modelos. Lo hacen de forma indirecta. Y como grupo; lo que llaman la “media de los modelos”.

Hay muchos modelos. Unas docenas. Y dicen cosas muy diferentes. Por ejemplo, unos predicen un calentamiento de 1,5ºC por doblar la cantidad de CO2 en el aire, y otros llegan a 4,5ºC o más. En unos el CO2 calienta mucho más que en otros. Y como algunos dan un calentamiento muy alto del CO2, la media sale “preocupante”. Unos 3,2ºC por doblar el CO2. Pero el CO2, según la teoría, calienta lo que caliente. No tiene por qué ser la media de los modelos. Eso depende de lo que metas en la mezcla.

La gracia es que todos los modelos reproducen (mas o menos) las temperaturas conocidas del pasado. Digamos de 1.900 a 2.000. ¿Cómo pueden dar el mismo resultado con calentamientos tan diferentes del CO2? Porque tienen un comodín. Los aerosoles (el hollín industrial en el aire). Se supone que enfría, y contrarresta el efecto del CO2. Y como hay muchísima incertidumbre de cuánto enfría el hollín, los modelistas tienen mucho margen para jugar. Y no es “trampa”, porque no se sabe cuánto enfría el hollín.

El enfriamiento del hollín es muy conveniente, si fuera fuerte, porque el calentamiento observado del siglo pasado es muy pequeño para producir miedo. Desde 1950, que es cuando se “dispara” el CO2, sólo hay un calentamiento como de medio grado, con un aumento del CO2 del 40%. Eso no le asusta a nadie.

Veamos lo que pasa con esos dos elementos de gran incertidumbre. Pongamos que con distinto calentamiento de CO2 y distinto enfriamiento del hollín, te pueden salir cuatro tipos de modelos.

  1. Calentamiento fuerte CO2, enfriamiento fuerte hollín.
  2. Calentamiento suave CO2, enfriamiento suave hollín.
  3. Calentamiento fuerte CO2, enfriamiento suave hollín.
  4. Calentamiento suave CO2, enfriamiento fuerte hollín.

1 y 2 reproducen más o menos el calentamiento observado. Un calentamiento producido por el CO2, pero que ha sido contrarrestado en parte por el hollín, y queda un calentamiento moderado. 3 produciría demasiado calentamiento para lo que se ha visto, y esos modelos no pasan el corte. Se tiran a la basura. Lo mismo con 4, pero al revés: mucho menos calentamiento del observado.

Así que hay dos tipos de modelos más o menos consistentes con las observaciones. Al menos, hasta antes de La Pausa en la que estamos desde 1998. Los modelos en los que el CO2 calienta mucho, pero ha tenido un contrapeso fuerte del hollín; o aquellos en los que el efecto de ambos es suave. Y la media da un calentamiento “preocupante”, supongo que porque hay más modelos del tipo 1 que del tipo 2; o tienen más peso o exageración. Pero, insisto, la realidad no es la media de los modelos. Pueden estar acertados los modelos del tipo 1, y el CO2 calienta mucho. Pueden estar en lo cierto los modelos del tipo 2, y el CO2 calienta poco. O están equivocados ambos tipos, y nos encontramos ante un paradigma fallido.

(Nota. Lectura, al paso, recomendada: Anatomy of a Collapsing Climate Paradigm)

En el último macro informe del IPCC (2014) tuvieron que rebajar un poco el efecto calculado de calentamiento del CO2. De un rango de 2 – 4,5ºC por doblar el CO2 (unos 100 años), a un rango de 1,5 – 4,5ºC. No es algo de lo que te hayas enterado por la prensa, pero si sigues esta plaza ya lo sabes. Uno de los motivo de esa rebaja era porque estaban viendo, estudio tras estudio, que el efecto de enfriamiento del hollín no podía ser demasiado alto. Así que los modelos más exagerados del tipo 1 no pueden estar bien. El otro motivo es La Pausa.

Y ahora ya estamos preparados para digerir la importancia de esta noticia y cálculos de Nic Lewis en el blog de la climatóloga Judith Curry. Estudios recientes, y muy completos, sobre el efecto del hollín rebajan aun más sus posibilidades de enfriar. Y muy significativamente.

Nic Lewis ha revisado los últimos cálculos de diversos equipos en función del cambio del efecto del hollín. Los suyos, y los de otros. Todos los más recientes. Y la bomba, en dibujito, es esta:

nic-lewis-nuevo-forzamiento-hollin-ecs

Descuida, que tampoco te lo va a decir la prensa. Pero lo que significa el dibujo es que lo que se espera ahora, usando la teoría del IPCC, es un calentamiento por debajo de 1,5ºC por doblar el CO2. O sea, por debajo del rango inferior que daba el IPCC el año pasado. O sea, un no problema.

Aquí:

Si el hollín enfría tan poco como se está empezando a ver, entonces el calentamiento del CO2 no puede ser preocupantemente fuerte. Por la sencilla razón de que el calentamiento que llevamos desde que empezaron las emisiones de CO2 a lo bestia no es para tanto.