Ciudadanos: la gran crecida

Artículo de José Luis Barbería en “El País” del 2-3-15

 

¡POR FIN!

Luis Bouza-Brey

Llaman la atención varias cosas en el fenómeno Ciudadanos:

La primera es el tipo de personalidades que se observan en las fotos de la constitución de nuevas agrupaciones por toda España. Son gente joven que se ve ilusionada, con aklgún acompañamiento de gente más madura. Esto no es el proyecto Roca, de nacionalistas catalanes camuflados. Pero tampoco es el tipo de militante del PP, sino personalidades más informales.

Tampoco me parece aceptable la mención que se hace en el artículo que comento a los oportunistas que intentaron ocupar UPyD en la base: los oportunistas están en la cúpula, constituida por una pandilla de trileros manipuladores que pervirtieron el espíritu fundacional, transformando el partido en un txiringuito autocrático, y que empiezan a recibir su merecido.

Creo que Ciudadanos es el instrumento de la recuperación de la esperanza y la confianza en la política y la democracia que se había perdido por obra del anquilosamiento, la corrupción, el sectarismo y la degradación de los partidos tradicionales.

Ciudadanos produce también la impresión de estar integrado por gente sensata y no resentida, que ha llegado al convencimiento de que el sistema de libertades se puede salvar y regenerar si las personas normales se deciden a tomar las riendas de la vida política.

Por eso, la responsabilidad de los dirigentes de Ciudadanos es enorme: si por incompetencia o corrupción defraudan la esperanza que suscitan, nos enviarán el país definitivamente al infierno; si lo hacen bien, harán Historia de la buena en España.