No es broma. Siempre han sido muy de Inquisición. Muy de atacar al hombre. Pero ahora parecen haber dado un salto cualitativo. En dos campos. Uno político, dirigido contra congresistas y senadores. Inspirado por Obama. Y otro contra los científicos que no se suman al baile. Este está dirigido por un congresista demócrata, Raúl Grijalva.

¿Atacan a los que llaman “negacionistas”? No es fácil de decir. Como nunca contestan cuando se les pregunta qué niega un “negacionista”, no hay manera de saber qué entienden por eso. Pero si juzgamos por los científicos que persigue el tipo de la foto de arriba, se trata tanto de ir contra los que ponen dudas a las afirmaciones del IPCC, como a los que -aceptándolas- indican que las políticas propuestas no tienen mucho sentido. Por ejemplo, que la adaptación al clima es una política de mucho mejor resultado, y menos riesgo, que la “prevención” del clima.

Un email mandado por la oficina de Obama:

Organizing for Action

Friend —
It’s tough out there for climate change deniers.

One by one, literally every argument and excuse they’ve been using for years is being proven false.
They’re still grasping at myths and conspiracy theories, but deniers are on the run.
Let’s keep them there — join the team that’s calling out climate change deniers.

En imagen (el texto le he puesto para que funcione el enlace):

https://stevengoddard.files.wordpress.com/2015/02/screenhunter_1119-feb-20-15-5311.gif?w=510

Debe de ser como una especie de “escrache”, pero por vía medios de comunicación y redes sociales. En el caso de los científicos, lo que hace el Grijalva ese de la foto es reclamar a las universidades donde trabajan  el historial de las financiaciones de sus estudios. Para encontrar alguna en la que algún estudio lo haya pagado alguna empresa “mala”. Donde mala quiere decir relacionada con la energía. O relacionada con algo que a su vez esté relacionado con el petróleo. Ya se entiende; lo de siempre.

Al principio decían que no había estudios que pusieran en cuestión las afirmaciones del IPCC. Pero llegaron. Luego aseguraban que no eran estudios en revistas “peer-review” suficientemente guay. También llegaron. Y ahora, ya de los nervios, pretenden atacar al hombre. Y desacreditar sus resultados, porque una vez una prima suya subió en el mismo ascensor que un hermano de la secretaria de los hermanos Koch.

Poco después del anuncio del “escrache” a políticos no alarmados por el clima, desde la web de Obama, se avisó del ataque a los científicos. En una lista de distribución de email, en la que se metieron “hackeando” la cuenta de Willie Soon. Lo cuenta Steven Goddard, que es de donde he sacado la imagen del email de Obama.

Pocas horas después de la campanada …

ScreenHunter_7357 Feb. 22 08.24

Y al día siguiente (clic):

newy-york-times-willie-soon

El artículo dice que algunos estudios de Soon estaban financiados por empresas relacionadas con el petróleo. Y dice que en algunos estudios no ha mencionado esta circunstancia. Lo que no dice es que los estudios en donde no explicita esa circunstancia estuvieran financiados por ese pecado. O no está claro, porque usan un lenguaje que parece oscuro a posta. En ningún momento dicen -este estudio X fue financiado por el malo Z, y no llevaba un aviso de la circunstancia-. Parecen haber inventado la “financiación contagiosa”. Si algo relacionado con una petrolera te financia alguna vez un estudio, quiere decir que todo lo que estudies está contaminado, ¡porque tú ya estás contaminado! Lo que no dicen es que la mayoría de los alarmistas han sido financiados alguna vez por alguna petrolera — o por la prima de una petrolera. Pero esos no están contaminados, porque son de los buenos.

Pero es peor lo del New York Times. Dice que es Soon el que ha cobrado. Pero los contratos que muestra [–>] el periódico son con el Smithsonian Institute y llevan su firma, no la de Soon. Y meten una morcilla de juzgado de guardia:

The documents show that Dr. Soon, in correspondence with his corporate funders, described many of his scientific papers as “deliverables” that he completed in exchange for their money.

Traducido: El documento muestra que el Dr. Soon, en correspondencia con sus  financiadores, describe muchos de sus estudios científicos como “meta” (deliverables) que completaba a cambio del dinero.

En realidad el documento dice que el Smithsonian debe entregar informes del progreso del trabajo. O sea, lo “deliverable” no es el resultado del trabajo, sino un detalle de lo que se está haciendo durante el año que dura la financiación para ese estudio.

Acojonante la mentira del New York Times. Pero el “escrache” lo han conseguido. Con lo que pretenden silenciar la boca a los discrepantes. Actuales, y futuros. Y tienen nuevos objetivos, anunciados por el mismo procedimiento que usaron con Soon. La misma lista de distribución “hackeada”. De nuevo imagen de Goddard, que o está en la lista, o tiene un corresponsal que lo está.

ScreenHunter_7393 Feb. 24 07.55

Una muestra de la “financiación contagiosa”. La información que le exige Grijalva a lla universidad donde trabaja Pielke jr.

pielke-inquisicion

Lo dicho. Ha comenzado la Inquisición en plan industrial. Y como no te pueden mostrar que pase nada raro (ni malo) con el clima, y te estás pelando de frío, ahora te van a contar que una prima de Curry ligó una vez con un fulano que tenía las manos sucias de petróleo. Y que todos los que niegan el calentamiento acojonante -que no hay- son unos vendidos a Big Oil. Con lo que han creado otro concepto nuevo. La ciencia de “confianza”, o de fe, que ha de llevar el nihil obstat de la autoridad de opinión. Por contra de la ciencia contrastable y reproducible.

Lo que se olvidarán contarte es que la AGU tiene mucho mas que una prima sucia de petróleo, sin que eso les preocupe.

La foto es de Anthony Watts:

agu-big-oil

Y quien dice la AGU, dice aproximadamente todos y cada uno de los científicos alarmistas.

Como sigan por este camino -y seguirán- cuando te llamen “anticiencia” te vas a sentir orgulloso. Como un Galileo de la Nueva Edad Oscura.

Hablando de Curry, un resumen de un panel de discusión a dos, ayer mismo, en la Asociación Nacional de Agencias Reguladoras (NARUC). AL parecer despertó gran interés entre los asistentes. Que no son público general, sino comisionados por agencias reguladoras USA.

Y puede ser muy oportuna la comparación.

Del email de la oficina de Obama:

– En realidad el debate sobre lo fundamental está acabado. No sólo el 97% de los científicos está de acuerdo en que el cambio climático es real y producido por el hombre, sino que los nuevos informes están mostrando que los extremos climáticos nos están afectando ahora mismo.

Lo del 97% no sólo es mentira, sino que es una mentrira carcajeante. Pero Curry explica muy bien lo del acuerdo y el desacuerdo en el panel del NARUC.

Los científicos estamos de acuerdo en:

  • La temperatura ha aumentado desde 1880.
  • Los humanos añaden CO2 a la atmósfera,
  • El CO2 y otros gases invernadero tiene un efecto de calentamiento en el planeta.

Hay considerable desacuerdo en estos aspectos que tienen consecuencias:

  • Si el calentamiento desde 1950 está dominado por causas humanas.
  • Cuánto se calentará el planeta en el siglo XXI.
  • Si el calentamiento es “peligroso”.
  • Y si podemos realmente hacer algo para prevenir el cambio climático.

O sea, hay una considerable discusión exactamente en lo que el caradura de Obama dice que no se discute. Y por eso está lanzando ahora, ya masivamente, una Inquisición. Para conseguir que no se discuta lo que no quiere que se discuta. Pero su Inquisición es, precisamente, la demostración de que sí se discute. En caso contrario no le haría falta. Listos.

Documentación. La carta que manda el Inquisidor Grijalva a las universidades. En esta caso la de John Christy, pero son todas iguales.

Espero que los republicanos copien la carta, y la manden a las universidades de los alarmistas.

Enlaces: Para seguir el asunto en directo, nada como el Twitter de Pielke jr.

Actualización. Roger Pielke jr. escribe sobre la caza de brujas. Y cuenta que el Gran Inquisidor Grijalva sabe de sobra, de sus comparecencias en el Congreso, que no tiene ninguna prima ni amiga que ligara jamás con ningún petrolero.