La metáfora es preciosa. Son los que llaman “negacionistas” a los que se atreven a señalar las inconsistencias del alarmismo climático. Los que piden que expulsen de su trabajo a los científicos cuyos resultados son ingratos para su cuento. Los que llaman “anticiencia” a los pocos que se siguen adhiriendo el núcleo de la idea de ciencia con la que ahora quieren acabar. Los que tienen “trucos para esconder el declive”, y “redefinen el peer-review” para que los estudios críticos no lleguen hasta los informes del IPCC. Los que llevan ante los tribunales a los periodistas, si osan llamar fraudes a sus evidentes fraudes. Los que te explican que “la ciencia dice”, y que “está establecida”, cuando se basan en unos modelos que fallan más que una escopeta de feria.

Debe de ser una psicopatología, o algo. Se juntan todos los abusones y acosadores, los que organizan linchamientos y escraches, los que agreden al que no osa seguir el baile del poder, y se ponen a gritar: ¡Calentamiento Global! Luego ya, sin tanto grito y con más disimulo, pero no menos imperativamente, te muestran cómo se pasa por caja para que engordes  sus sucios bolsillos. ¿O será mala suerte, y que siempre coincide?

Del artículo de Donna Laframboise sobre la segunda mujer / empleada que acusa a Rajendra Pachauri:

La declaración de esta segunda mujer es altamente inconveniente para las explicaciones de Pachauri, porque describe su comportamiento hace diez años. Es de presumir que su teléfono no fue “hackeado” durante toda una década. Y aunque fuera así, el grueso de sus alegaciones no tienen nadaque ver con artilugios elctrónicos.

AL contrario, pintan un lugar de trabajo en el que el jefe mira a sus subordinadas como su parque personal de ligue. La norma parece ser el acoso, el contacto físico no bienvenido, y el tratamiento degradante.

La noticia es que Pachauri ha dimitido como capo del IPCC, tras estas acusaciones. Lo que es sin duda un consuelo para las que sufrieron sus acosos. A los demás no nos va a servir de nada. Sólo puede haber un objetivo aceptable. Que desmantelen el IPCC. Esa banda maligna.

Más info de Donna: