No estoy muy convencido de que UPyD siga siendo un tema como para malgastar el tiempo. Pero es que hay jetas que consiguen motivarte por el morro que le echan. Cualquier regeneración -que no es más que limpieza- debe empezar por limpiar a los caraduras. Es la primera medida.

Rosa Díez, esa novedad política, sigue empeñada en vendernos que intentaron sinceramente llegar a un acercamiento / pacto / alianza con Ciudadanos. Y que, por supuesto, el asunto fue imposible por culpa de los de Rivera. ¿Y por qué? Resumiendo, porque son muy feos. El problema es que esa fealdad imaginaria ya la conocían antes de sentarse a la mesa. Y entonces, ¿para qué te sientas?

Lo cuenta en una entrevista en Vozpópuli:

Ahora, de esas diferencias o de las propuestas no pudimos hablar en las conversaciones, porque se empantanaron en la transparencia, en su falta de transparencia. No pudimos llegar al segundo escalón. No se puede llegar a acuerdos por su opacidad, por su falta de transparencia.

-O sea, el pacto no se llegó a hacer por su falta de transparencia…

-Se empantanó en las reuniones en que les exigíamos información. …/… Durante las conversaciones nosotros queríamos saber cosas importantes para valorar y evaluar las posibilidades de ir juntos a las elecciones, que no es un pacto post-electoral, para no engañar a nadie. Cuando se dieron cuenta de que íbamos en serio, de que pedíamos información en serio, antes de entrar en la parte programática, levantaron las reuniones y dijeron ‘o todo o nada’. [–>]

¿Y qué puede ser el “o todo o nada”? Muy fácil. Por ejemplo, Ciudadanos les propuso una alianza en la que la lista electoral salía del voto de los afiliados de los dos partidos (primarias de verdad), y que se organizaba con toda la transparencia que se le ocurriera exigir a UPyD. Por tanto, ningún problema de democracia ni de transparencia.

Pero a UPyD no le interesaba un carajo lo que podían hacer juntos. No quería hacer nada con Ciudadanos. Así que toda su idea de “negociación” consistía en examinar a la otra parte, con unos criterios “ad hoc” diseñados para que no los superara. Por ejemplo.

-Mire, somos un partido que desde que nació ha tenido 700 procesos de primarias. Es el único partido donde la dirección no puede poner a nadie de candidato. Es algo testado. No hay un partido en España como éste, donde un ciudadano pueda presentarse a las primarias, tenemos la democracia interna más amplia. Esto es una realidad. [–>]

Y efectivamente. En la resolución que aprobaron -justo antes de la negociación imaginaria- sobre los criterios para llegar a pactos, establecieron que el otro partido debía de tener procesos frecuentes de primarias. Ojo; no que del pacto surgieran primarias, sino que las primarias fueran previas al pacto.

Apasionante. Porque UPyD le llama primarias a una lista donde todos los candidatos menos el primero son elegidos por el aparato. Y cuando el primero, elegido democráticamente por los afiliados, tiene ideas propias, se lo cargan. Como a Sosa Wagner. Elegido democráticamente como jefe de los parlamentarios europeos de UPyD, y descabalgado de ese cargo por Rosa Díez en el mismo momento en que expresó criterios diferentes de los de Díez.

La mentira de Rosa Díez es transparente. Obscenamente transparente. Si quieres llegar a hacer algo en común, te preocupas de pactar lo que vas a hacer, y cómo lo vas a hacer. A partir del pacto, claro. Por ejemplo, estableces las primarias y las transparencias que creas oportunas. ¿Hubo algo respecto a primarias y transparencias -tras el pacto- a lo que se negara Ciudadanos? La misma Rosa Díez explica que no.

– (El pacto) … Se empantanó en las reuniones en que les exigíamos información.

– Cuando se dieron cuenta de que íbamos en serio, de que pedíamos información en serio, antes de entrar en la parte programática, levantaron las reuniones y dijeron ‘o todo o nada’. [–>]

Pero Rosa, so jeta. Les pedíais información sobre cómo se organizaban ellos. Hasta entonces. Por ejemplo, si hacían primarias-paripé, como vosotros. No les pedíais información sobre lo que estaban dispuestos a hacer tras un pacto. Y en cuanto propusieron hacer exactamente lo que dicen vuestros criterios, pero en versión primarias de verdad y no de paripé, se acabó la negociación.

Porque no era una negociación. Era un examen, y francamente caradura. Concretamente, saber si hacían (antes del pacto) paripés como los vuestros. Pero ya sabíais que no antes de sentaros a la mesa. No necesitábais ninguna reunión.

Es cierto que UPyD es un partido muy transparente. Y lo ha sido desde el primer día. Todos los partidos mienten, pero con tanta transparencia (caradura), solo UPyD.

Fuente, Vozpópuli: