Poco más que presentar una entrada muy útil de Susan Crockford en su blog:

Para provocar un poco de tentación, el mapa que más me gusta. La población de osos polares la calculan entre veinte y veinticinco mil, que es muchísimo mayor de lo que había en la década de 1960. El control de la caza funcionó muy bien, y la población creció. Y como ursus maritimus se convirtió en un icono de política de medio ambiente razonable y exitosa, se lo apropiaron para el cuento del calentamiento global.

Veamos lo que saben sobre el asunto en 2014:

osos-polares-no-peligro-crockford

Hay dos zonas en probable declive de población (naranja); dos en probable aumento (verde); cuatro probablemente estables; dos comprobadamente estables; y nueve sin datos suficientes.

Eso supone una población -que se sepa- estable. Pero es que el “peligro” en el que nos dicen que están los osos polares es, como siempre con los alarmistas, un peligro futuro. O sea, imaginario.

Ese mapa nos permite mirar al futuro, si el futuro es una disminución del hielo como la que hemos visto en el Ártico. Que es, básicamente, una disminución del hielo del final del verano.

Otro gráfico de la entrada de Crockford. Compara la disminución del hielo en marzo y en septiembre. Para mostrar que se trata básicamente de una disminución de hielo de final del verano.

hielo-artico-marzo-septiembre

Y ahora podemos repetir el primer gráfico, pero dibujando el círculo polar ártico. Para ver si esa pérdida de hielo de verano les preocupa mucho a los osos. Porque hay más pérdida de hielo cuanto más al sur; cuanto más lejos del polo. Y resulta que en las tres zonas más alejadas del polo -con mayor pérdida de hielo- no se observa declive alguno. Al contrario. Una creen que tiene una población probablemente estable; otra comprobadamente estable; y la tercera tiene un probable aumento del número de lindos osos.

osos-polares-no-peligro

O se puede decir de otra forma. En ninguna de las poblaciones de fuera del círculo polar se ha observado un declive osuno, y las dos zonas en las que piensan que hay una probable disminución están bien dentro de ese círculo. Una persona normal pensará que no hay mucha relación entre la disminución del hielo de verano y el bienestar de los osos.

Como se ve en estos mapas de Cryosphere Today, hay poblaciones de osos donde hay hielo en marzo, sin que les importe que haya hielo en septiembre.

artico-hielo-marzo-septiembre-2014

Así que cuando te cuenten que los osos están a punto de desaparecer -si no te dicen, por el morro, que ya desapareciendo- porque el famoso calentamiento global disminuye el hielo de verano, te están largando un cuento.

Por otra parte sabemos que el hielo marino de verano ha desaparecido muchas veces en el Ártico. Del todo, o casi del todo. Por ejemplo en el Óptimo Climático del Holoceno (hace unos 6.000 / 8.000 años), o en el anterior intergacial (hace unos 120.00 años). Sin que los osos polares desaparecieran.

Pero para profundizar más en el cuento del oso, nada como Susan Crockford: