CAVILACIONES IMPROVISADAS

 

LUIS BOUZA-BREY, 27-1-15

 

¿Quedará el espacio político de la izquierda europea en manos del populismo?¿quedará el de la derecha en manos del antieuropeismo?

Estas son las preguntas que uno se hace ante los resultados de las elecciones europeas, los de las elecciones griegas, y el movimiento sísmico que se prepara en España.

Y la respuesta sintética que uno encuentra es que el buenismo multiculturalista, el relativismo y la parálisis institucional europea, sumados a la hegemonía del neoliberalismo durante décadas, la crisis de sus burbujas especulativas, y el anquilosamiento de la socialdemocracia, están produciendo este auge del populismo conservador y el del neocomunismo, el brote de yihad en las ciudades occidentales, y el peligro de derrumbe de la UE y de los sistemas políticos democráticos.

Si a todo esto le añadimos en España el crecimiento del particularismo etnicista en Cataluña y Euskadi y la crisis de Estado derivada del mismo, la implosión del PSC, la crisis del liderazgo del PSOE y la corrupción generalizada de los partidos fundamentales del régimen, uno intenta desentrañar en medio del caos cuáles pueden ser los “flotadores” a los que se puede asir el país, en este proceso de naufragio general.

Por eso, uno ve en “Ciudadanos” un elemento de esperanza, y en los movimientos de Susana Díaz en el PSOE, para reconstruir el liderazgo interno y externo del partido, dos de los “flotadores” en los que apoyar la regeneración de la vitalidad política del país, frente al prolongado período de degeneración que arrastramos desde hace varios años.

Por lo que respecta al PP, sería deseable que pudiera superar su crisis de inacción y corrupción, contribuyendo así al proceso de regeneración del país que resulta tan necesario.