Quedaría la cuestión de imaginar que estos nuevos creyentes son menos “peligrosos” que los creyentes de toda la vida. Pero teniendo en cuenta que lo que odian y combaten es, fundamentalente, el cristianismo, tal vez convendría recordarles que es en la Cristiandad donde ocurrió el Renacimiento, la Ilustración, la Democracia, y los tres siglos largos de ciencia que van de Galileo a Einstein.

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Odian profundamente la religión. Muy especialmente el cristianismo. Porque es irracional, dicen. Y los racionales son ellos. Que se guían por hechos comprobables, y no por cuentos.

Pero, con tanta inteligencia como imaginan tener, no parecen haberse dado cuenta de que no hay forma de demostrar que los cuentos de las religiones sean falsos, mientras que los suyos sí. Vale, lo que cuentan las religiones es inverosímil. Pero inverosímil no significa falso. En cambio es facilísimo demostrar que el nivel del mar no se está acelerando, al tiempo que la supuesta causa que lo produce sí lo está.

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Puede que los incendios están aumentando. O no, si lo han medido igual que lo del nivel del mar. Pero habría muchas causas posibles si ese fuera el caso — aparte del calentamiento global. Y aun si fuera por ese calentamiento, eso no diría nada sobre las causas del calentamiento.

Sí ha habido cierto aumento de las olas de calor, y el IPCC (AR5) lo pone así:

En general los cambios más claros en extremos climáticos se han visto en las medidas de las temperaturas diarias, incluyendo, hasta cierto punto, las olas de calor.

Lo que no dice es que eso sea relevante a la hora de cuantificar los daños de los extremos climáticos. Que por otra parte no están aumentando, sino disminuyendo en función de la riqueza. Clic para fuente.

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Respecto de las tormentas y las sequías, y otros extremos climáticos, el IPCC habla más bien de poca confianza para decir nada [–>].

Pero la guinda es cómo “demuestran” los racionalistas modernos que la culpa es tuya. Aproximadamente igual que los frailes medievales, pero como más cutre. Menos elaborado.

Global warming is happening now. The planet’s temperature is rising. The trend is clear and unmistakable.

Problema. Siempre está ocurriendo calentamiento, cuando no está ocurriendo enfriamiento. Y lo malo es lo segundo. Y respecto a la tendencia indiscutible, también es lo que ocurre siempre, hasta que cambia. Por ejemplo, el sitio donde más se notan esos cambios es Groenlandia, que también es donde mejor se pueden medir. Y ya se ve lo que pasa:

 

Nada.

Globally, the average surface temperature has increased more than one degree Fahrenheit since the late 1800s. Most of that increase has occurred over just the past three decades.

Lo mismo que se puede decir en cualquiera de los anteriores calentamientos.

We are the cause. We are overloading our atmosphere with carbon dioxide, which traps heat and steadily drives up the planet’s temperature.

Eso bien puede ser cierto. Parece incluso probable. Pero se puede “subir la temperatura del planeta” en cantidades que pueden ser desde inapreciables, o apreciables pero claramente beneficiosas, hasta lo que se te quiera ocurrir. Subir la temperatura del planeta, sin cuantificar, de ningún modo quiere decir que tengas un problema.

The scientific evidence is clear. Within the scientific community, there is no debate. An overwhelming majority of climate scientists agree that global warming is happening and that human activity is the primary cause.

Parece que en el racionalismo moderno la “evidencia” es la opinión de la mayoría — si es suficientemente amplia. Pero esa “evidencia” no significa que sepamos lo que pasa. Ni siquiera que los resultados científicos (por contra del blablabla de los científicos) nos den ninguna pista:

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Quedaría la cuestión de imaginar que estos nuevos creyentes son menos “peligrosos” que los creyentes de toda la vida. Pero teniendo en cuenta que lo que odian y combaten es, fundamentalente, el cristianismo, tal vez convendría recordarles que es en la Cristiandad donde ocurrió el Renacimiento, la Ilustración, la Democracia, y los tres siglos largos de ciencia que van de Galileo a Einstein.