Imagina que ves un problema. Por ejemplo que los osos polares están disminuyendo de número escandalosamente. Y se te ocurre montar una gran comisión internacional para solucionar el problema. Por ejemplo, el IUCN/SSC Polar Bear Specialist Group [–>]. Sólo por hacerlo acabas de introducir una nueva dinámica en el sistema. Y tienes que contar con ese nuevo factor.

No es nada nuevo. Lo sabemos más o menos desde siempre. Spinoza, entre muchos otros, lo formalizaba así:

De su Ética, proposición VI:

– Cada cosa se esfuerza, cuanto está a su alcance, por perseverar en su ser.

Y proposición VII:

– El esfuerzo con que cada cosa intenta perseverar en su ser no es nada distinto de la esencia actual de la cosa misma.

De esas dos ideas, perfectamente establecidas en el acerbo de conocimientos de la humanidad, sabes que el Polar Bear Specialist Group va a considerar como misión número 1 el seguir existiendo. Que será una misión “no oficial”, pero no por ello va a dejar de ser el impulso primordial que guíe todos sus actos. Así que sabes va a hacer fundamentalmente dos cosas.

  1. Ejerecer presión sobre la causa que hacía disminuir la población de osos — que era la caza descontrolada.
  2. Inventar lo que sea para que la población de osos siga en peligro, así se trate de pura imaginación, y que el Polar Bear Specialist Group siga teniendo razón de existir.

Y eso, que es justamente lo que se puede prever, es lo que ha ocurrido. Consiguieron que todos los países que lindan con el Ártico prohibieran o regularan mucho la caza del oso polar. Y fue un grán éxito, y las poblaciones de osos aumentaron con rapidez. Y luego aprovecharon que el hielo estaba disminuyendo, para imaginar que eso *debería* ser un problema muy grande para los osos. O para venderlo, más que imaginarlo. Lo que daba plena justificación para dotar una vida eterna al Polar Bear Specialist Group.

Es imposible que los especialistas no sepan que los osos necesitan hielo, sobre todo, en invierno y primavera. Y que la disminución del hielo es, sobre todo, la del de final de verano. Y sobre todo, que hay poblaciones de osos que viven muy contentas en zonas donde no hay ningún hielo de verano, y desde antes de que diminuyera el hielo.

Repitiendo de otra [–>] entrada: Por ejemplo, la costa de Labrador y en la Bahía de Hudson hay poblaciones de osos a las que les va muy bien, y que *jamás* tienen hielo en agosto ni en spetiembre. Les da igual lo que haya disminuido el hielo de verano en otras partes del Ártico, porque ellos tampoco tenían hielo en verano en 1980. En ese sentido, no han notado diferencia en estos 30 años de “espiral de muerte” de hielo en el ártico.

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Pero,

– Cada cosa se esfuerza, cuanto está a su alcance, por perseverar en su ser.

– El esfuerzo con que cada cosa intenta perseverar en su ser no es nada distinto de la esencia actual de la cosa misma.

Y consiguientemente, el Polar Bear Specialist Group tiene que inventarse el problema que le permita sobrevivir como grupo, o, en jerga técnica de Spinoza, perseverar en su ser.

Esero que sirva esta idea básica, que los políticos se empeñan en olvidar cuando establecen grupos dedicados a un problema, para enfocar mejor este artículo de Susan Crockford, que muestra muy claramente cómo el Polar Bear Specialist Group tenía que haber sido desmontado hace 20 años. Muy recomendable: