Zuga

El asunto tiene su gracia.

No pienses que la llamada doctrina Botín ha tenido mucho desarrollo doctrinal/jurisprudencial.

La filosofía en la que se sustenta se comprende con relativa facilidad.

La acusación popular (como única acusación) no tiene fuerza per se (agravio-desvalor) para sustentar un enjuiciamiento.

Todo nace de nuestro complejo consenso constitucional. Es una figura nueva en nuestro derecho.

Pero claro; una utilización sin límites/filtros de esta figura, haría que cualquier asociación/partido/sindicado…etc. pudiera acusar con absoluta legitimación procesal a una persona de relevancia (la que quieras: política/social/empresarial/financiera…etc.)

Ejemplo: CC.OO podría dar orden a sus servicios jurídicos para presentar 750 querellas criminales contra el presidente del gobierno por….digamos los delitos de….(los que se inventen).

La simple admisión a trámite de ….digamos el 10% de ellas; ocasionaría un serio problema al querellado. (Citaciones, Comparecencias, recursos, nulidades, etc…)

Habrá gente que considere la doctrina Botín un escándalo. Pero se entiende que el Estado tiene que desarrollar mecanismos para matizar esta parida constitucional.

Es por eso que la están desarrollando.

O sea que si no hay una acusación particular (agraviado/s identificado/s) y tampoco acusa el Ministerio Público (Fiscal), NO HAY DELITO.

Castro dice que hacienda somos todos.

A mi juicio tiene razón.

Pero choca con un escollo que creo no va a poder salvar. Si esto es cierto (hacienda somos todos), por qué Horrach no acusa?.

Porque ese perjuicio (hacienda somos todos), su definición, cuantificación y reclamación; debería concretarlo el Ministerio Fiscal y/o el Abogado del Estado. Y no lo han hecho.

En definitiva; creo que cabe hablar de doctrina Botin.

El Juez Castro se pasa siete pueblos.

Pero  Horrach se pasa nueve.

Está divertido.

Añadido / crítica de plazaeme

Si aceptas la doctrina Botín te quedas en este tipo de casos en manos de la fiscalía (gobierno), de la abogacía del estado (gobierno), y del Ministerio de Hacienda (gobierno). Eso quiere decir que te tienes que fiar del gobierno. La democracia, que es un sistema eminentemente malo de selección del gobierno, o tiene la ventaja de partir de la desconfianza del gobierno, o es una cagada de invento. No tienes más que mirar a América. Donde la democracia parte de la desconfianza del gobierno (USA, Canadá), funciona muy razonablemente, y produce sociedades francamente ricas.  Donde no parte de esa desconfianza (Méjico, Venezuela, Argentina, etc) o que produce es una payasada bananera.

Comprendo tu pega. Pero tiene que haber otro sistema de superarla que no sea fiarse del gobierno. Además, hablas de teoría, porque lo que tanto te preocupa no ha ocurrido. No ha ocurrido, hasta que no le afecta a Botín. Como dice el juez Castro  (tiene cojones el gachó):

Han debido transcurrir nada menos que cerca de dos años para que el mismo Tribunal cambiara de criterio en relación con el encausamiento de varios directivos del Banco de Santander, entre los que no en vano se encontraba Don Emilio Botín Sanz de Sautuola García de los Ríos  del que recibe abreviado y coloquial nombre la nueva directriz jurisprudencial.

Supongo que los otros letrados habituales estarán perdidos por ahí, y no nos ilustrarán. Pero recordemos lo que decía Marod, en postura contraria a Zuga: