Aprovecho  esto [–>] tuyo, Marod, para hacer un inciso.

¿Quieres que puedan preguntar, como los canadienses, o no quieres?

Yo creo que el quid de la diferencia, y el atasco que tenemos en España, es que a los canadienses nunca se les había pasado por la cabeza la idea de no poder preguntar. Que si se piensa un poco, es una idea un tanto extravagante.La Clarity Act [–>] no da “permiso” para preguntar. Eso se da por supuesto. Lo que hace es establecer las condiciones para que la consulta se tenga en cuenta como muestra de un problema que hay que atender.

Pero no poder preguntar es una extravagancia en un sistema democrático. Y precisamente por eso es *la* gran baza de los separatas. Si te dicen -no nos dejan preguntar- lo primero que piensas es que se trata de un país un poco merienda de negros. Y si te sacan una masa acojonante de gente a la calle, acabas convencido de que hay una mayoría social abrumadora por la secesión.

O sea, desde el punto de vista de las relaciones públicas, los separatas están en la situación ideal. Lo tienen a huevo para vender su producto. Se vende solo. La única pega que tienen, de momento, es que no hay muchos que les quieran comprar el producto. No vayamos a joder la marrana, que las cosas están muy delicadas.

Pero es una situacion siempre delicada. Porque los de fuera tarde o temprano empezarán a pensar: ¿vale, pero a mi en concreto, me da ventajas o me putea? ¿Prefiero España como un mercado único para mis productos, o prefiero muchos cachitos de mierda separados, y pastorear directamente a algunos de ellos si consigo tenerlos pillados por los cataplines? ¿Voy a conseguir yo más cahcitos, o sacará más ventaja mi competencia? ¿Puedo conseguir que Baleares y Canarias se conviertan de facto en unas islas alemanas? Hmmm …

No olvidemos que el estallido de Yugoslavia estuvo muy favorecido por las ganas de Alemania de pastorear Eslovenia y Croacia. Y al final, la partición, y la forma de la partición, se decidió fuera de Yugoslavia. Básicamente en la Unión Europea. Las diversas guerras en las que se metió Serbia no consiguieron cambiar eso.

También tienes que pensar, no sólo lo que quieres, incluso no sólo lo que puedes, sino lo que arriesgas. ¿Cuál es la peor solución que puede ocurrir? Y yo creo que es clara. Una separación de facto sin una mayoría social que la apoye. ¿Puede ocurrir? Imagina una declaración unilateral de independencia por parte del Parlamento de Cataluña (mayoría parlamentaria, no necesariamente mayoría social). Que tenga éxito no depende de tí, que ni siquiera eres capaz de hacer cumplir la Constitución en Cataluña; depende de los de fuera. Al final, de lo que les interese a los de fuera, a poca disculpa que les des. Y lo que pase con la dueda, también lo van a decidir fuera. Atendiendo sus intereses y sus negociaciones, no tus intereses y tus negociaciones.

Para mi, ese es el  gran riesgo de la estrategia “no es legal”. Y el motivo de no ponerse demasiado estupendo rechazando la idea de una Clarity Act, sin siquiera pensarlo. Porque “no es legal”. Tal vez convenga pensar también en si es real. Porque las leyes se cambian fácil; la realidad no tanto.

Claro que siempre podemos pensar en aguna españolada como estrategia. Por ejemplo, constitucionalizar que España sea una colonia de Cataluña.