Teresa París Pombo

La verdad es que llego con una noticia excelente. ¡Le han autorizado el tratamiento a mi marido! Por supuesto que queda todavía bastante por hacer. Entre otras cosas ahora nos han también de conceder el Daclatasvir. Pero nos dijo la doctora que simplemente se esperan a que se conceda el Sofosbuvir para traerlo y que calcula que a mediados de noviembre Pedro empezará el tratamiento.

Por supuesto que el alivio y la alegría que siento son mayúsculos pero tampoco olvido que todavía queda muchísimo por hacer en lo que respecta a tratamientos vitales. A lo largo de estos meses me he dado cuenta de que no solo se trata de luchar por que los enfermos de hepatitis consigan el tratamiento pertinente, que además de salvarles la vida aligerará la carga de enfermedad de la Seguridad Social, sino que también existen casos terribles de enfermos de cáncer, por ejemplo, u otras enfermedades que necesitan urgentemente tratamiento y ayuda que no reciben. La hepatitis sigue siendo mi prioridad. Ella y yo nos conocemos y allí me seguirá encontrando, haciéndole frente pero cuantos más seamos en luchar por una causa simillar aunque no idéntica mejores resultados obtendremos.

No creo en los políticos, en NINGUNO pero sí creo firmemente en el ser humano y en la fuerza de la unión. Por lo tanto estoy más que nunca decidida a seguir bregando por que no mueran más personas que se podrían salvar, mientras sinvergüenzas de todos los colores se llenan los bolsillos o se despilfarra el dinero. No creo en absoluto que el Estado deba ser el “papá” que todo lo pague y asuma, pero si una persona lleva más de 50 años cotizando tiene derecho a que le ayuden a vivir. (Creo que una buena solución sería un copago en función de los ingresos. Pero eso da para otra historia y otras consideraciones).

Considero que el tratamiento de Pedro, como los pocos que por ahora se han concedido, son pasos hacia adelante que nos tienen que dar impulso para seguir adelante.

Para terminar, gracias a todos, de verdad, por estar aquí, intervenir y firmar la petición que sirvió de punto de partida.