Al principio lo vimos por Twitter, no recuerdo exactamente de quién. Y parecía interesante, sí, pero … ¡uf! No parece muy razonable ser escéptico con la propuesta del IPCC, y ponerse a aplaudir este estudio que “explica” el calentamiento global por variaciones en las nubes.

Es de acceso libre. Y sí, tiene las consabidas correlaciones y tal. Y sí, puede ser que un cambio en las nubes haya producido lo que llaman “calentamieto global” — que duró menos de lo que está durando el “no calentamiento global” posterior. Y efectivamente, podría ser una justificación para La Pausa. Pero, ¿qué es lo que hizo variar las nubes en primer lugar? No lo dice. O sea, que no es avanzar sobre decir que el calentamiento global es “natural”. Porque lo que dice es que la variación de las nubes es natural, y eso produjo el calentamiento de forma natural.

Y siempre estamos con la pescadilla. ¿Es la variación de nubes la que produce una diferencia de temperatura, o una diferencia de temperatura la que causa una variación en las nubes?

Luego el autor, John McLean (departamento de física, James Cook University) ha escrito un comentario a algunos blogs de referencia, que lo han reflejado. Copio y traduzco:

Los puntos clave  del estudio:

  • Indica que la variación de temperatura se puede atribuir a una secuencia de eventos. Concretamente, un cambio en las condiciones de ENSO (El Niño), luego una reducción de la nubosidad total, y luego un cambio en las nubes (disminución de las nubes bajas, largamente compensado por un incremento en las nubes de media altura y altas).
  • Usa el diagrama de balance de energía de Trenberth, Fasulo & Kiehl, para mostrar que a disminución de nubes causa un incremento de la energía absorbida en la superficie de la tierra mayor que el incremento que el IPCC asigna a los gases invernadero.
  • Indica que los gases invernadero jugaron un papel menor, si jugaron alguno, en el calentamiento, que no solo refuta la creencia del IPCC, sino que también significa que es despreciable, o nada, el “calor perdido” que hay que encontrar por culpa de estos 16 años sin calentamiento. (Nota: Quiere decir que el “calor perdido” estaría volando por el espacio, después de haber rebotado en las nubes. Que nunca entró en el sistema, vaya)
  • Muestra los cambios en las nubes y temperatura, ambos como medias globales, y también en seis bandas de latitud, indicando que los cambios en las nubes ocurrieron en todas las bandas de latitud, excepto la Antártida, y en menor media a la banda 30s – 60s.
  • No intenta identificar la razón para la reducción en las nubes o el cambio en las nubes bajas.

La mejor crítica escéptica que he visto es la del siempre brillante -pero también muy sensato- Roger Brown, de Duke:

Hay entrada con comentarios en WUWT y Bishop Hill.

Y Judith Curry está preparando una entrada sobre nubes. Seguro que añade esto al material.

Añadido posterior: LA crítica de Willis Eschenbach es un poco terrorífica — pero aparentemente justificada. No replicable. Basura.