El “problema catalán” tiene una interpretación psicológica elemental. Y una solución igualmente elemental, que solo requiere de cierto equilibrismo. A ver, ¿a quién se le ocurre decir “yo soy diferente”, y olvidar que todo el mundo es diferente? ¿A quién se le ocurre un “federalismo asimétrico”? ¡Solo a un niño!

O que é meu, é meu e meu. O que é teu, é teu e meu. E non quiero que veñas dicindo que tumba que dalle que o que é teu non e meu.

Y si no, me pongo a berrear.

Vale, es un problema de educación, pero no están los tiempos como para educación. Ahora tenemos opinión, ¡consulta!, no educación.

consulta

Pero con el fiasco de Escocia; el aburrimiento de Quebec toda vez que alguien con cerebro ha sabido digerir la tontería; y el PNV acojonado de tener que ir de la mano de asesinos, y adyacentes, como compañeros de cama estilo escorpión; Cataluña se ha quedado como la campeona mundial del independetismo irredento. Que, si bien se mira, cuadra perfectamente con las aspiraciones. ¡Somos diferentes! Y que lo digas. ¡Asimétricos! No podría ser más. En realidad, han alcanzado ya la perfección. Una nacioncita independiente dentro de Europa no tendría nada de diferente. Ni de asimétrica. Lo que ya tienen no se puede mejorar. El mundo pendiente de un drama, y todos los colgados de la identi-manía mirando a Cataluña. Espejito, espejito, ¿cuál es la identidad más guapa del mundo? ¿Cuál la admiración étnica del orbe, y el acollono de Europa? ¡¡¡Cataluña!!!

Por poner un ejemplo. Cuando Eslovenia iba a independizarse, todo el mundo hablaba de Eslovenia. Hoy nadie se acuerda de ella — ni de lo mal que le va.

Pero, como cualquier psiquiatra sabe, la mismidad desbocada es inestable. Todo el mundo es “yo”, pero ser más “yo” que los demás tiene sus problemas. Especialmente, fuera de una isla donde haya algo más que el “yo”. Que es lo primero que se les enseña a los niños, pero ya hemos visto que no estamos para educación.

¿Por qué no formalizamos Cataluña como Parque de Atracciones Mundial del Independentismo-Indigenismo? Valor añadido, tío. Con universidades y cátedras de la cosa. Internacionales, ¡pero en catalán! Imagina:

  • Blablabla (lo que sea, calentamiento global, por ejemplo) desde la perspectiva independentista.
  • La Inteligencia Artificial desde el punto de vista del indigenismo.
  • La igualdad de la mujer con una perspectiva indigenista-independentista.
  • Noé era catalán. Plantilla adaptable a cualquier aspirante a independentzia.

La pera.

Como decíamos, el único problema es no conseguir la ansiada independencia, porque entonces ya no podrían ser la capital mundial de la gracia. Hay que conseguir pillar un postura tal que no se avance, pero que tampoco se pare. O sea, lo contrario de la inteligencia (Canadá), porque los indepes abandonan. Y lo contrario de la bravuconería sin estrategia (Cameron). Porque han estado a punto de darse la hostia, y posiblemente de deshacer la Unión Europea. Y total, solo para retrasar el asunto 15 años.

¡Que horror! Había empezado a escribir a partir de nada más que el título, y la cosa iba sola … hasta que empiezo a sospechar que estamos practicando exactamente aquello que proponía como solución ideal. ¡No puede ser! ¿O sí? ¿Rajoy como maestro mundial de estrategia perfecta para digerir la identi-manía? No trago. Debe de haber un error en alguno de los pasos.

Pero si resulta que Rajoy es un genio -contra toda evidencia-, probablemente sea un genio intuitivo, no consciente. Donde no hay, no hay. Así que le brindo esta entrada para guiar su intuición. Siempre podremos hacer como que los equilibrios en el borde del precipicio no vienen de una incapacidad de acción o pensamiento, sino de una estrategia win-win de la que somos descubridores universales.