Es un poco deprimente tratar con trogloditas, cuando los trogloditas pertenecen a la parte supuestamente educada de la sociedad. O al menos, formada. Quiero decir que la educación está, precisamente, para civilizar al troglo que todos llevamos dentro. Y la depre viene de la confirmación de que la educación que usamos no está consiguiendo ese objetivo. Ni de lejos.

Ahora tenemos el caso de una gente muy ecologista y muy concienciada en la salvación del planeta, que ha parido un manifiesto que titulan Última Llamada. Lo de siempre. Estamos a dos minutos de la catástrofe, y la solución es il poverello d’Assisi. En este caso el tiempo es un lustro, y la pobreza no se consigue por el ejemplo del que la propone, sino por su imposición -a los demás- mediante leyes.  Pero aunque haya algunas diferencias menores, la idea es esencialmente la misma.

No es que sea una idea mala. Tiene sus virtudes, y resulta muy sugestiva. Digamos un contrapunto de perspectiva que nos puede hacer valorar mejor lo superfluo de muchos de nuestros anhelos. Y es muy bueno que haya poverelli d’Assisi para recordar esa perspectiva. Pero una cosa es recordarlo, participando en el siempre necesario debate público, y otra muy distinta es lo que hacen los fanáticos trogloditas (expresión redundante). Tratar de imponerlo, y tratar de eliminar el debate público.

Usan una técnica que ya hemos viso en muchos sitios ecolos, y en diversos blogs de los firmantes del manifiesto. Incluso en el blog mismo del manifiesto [–>]. Es -digamos- todo un estilo de marca de la casa. Casa Troglodita. Empiezan con moderación previa, lo que les permite seleccionar la crítica que aceptan. Pero seleccionar a escondidas, no les cuentan  a sus lectores que están seleccionando. Y así, el lector desavisado cree que hay una crítica abierta y decente, y cree que el crítico se ha quedado sin argumentos. Cuando lo que suele pasar es que el autor del blog contesta la crítica con algo especialmente farragoso y críptico -para que no se note mucho el “manzanas traigo”- y después de eso impide cualquier explicación ulterior del crítico. Pero sin avisar a sus lectores de lo que están haciendo. Trogloditismo en estado puro. En este caso, Antonio Turiel.

Vuestro humilde corresponsal trataba de entender cómo se conjugan dos alarmas de signo contrario. La alarma del calentamiento global a la IPCC, con la alarma de la imposibilidad del crecimiento económico. La primera la causa el exceso de quema de combustibles fósiles; y la segunda, la falta de combustibles fósiles. No es que sea totalmente imposible dejarse llevar por ambas alarmas al mismo tiempo. Pero necesita cierta gimnasia. Cierto punto intermedio en el que ambos contrarios consigan seguir siendo alarmantes.

La discusión(¿?) se puede ver en este enlace [–>]. Pero solo hasta que el troglodita de turno ejerce definitivamente de tal. Tan torpemente, que suprime el comentario en el que se analizan sus números, pero se olvida de suprimir también una corrección posterior a uno de esos números. Con lo que queda una corrección a un comentario que no existe. Geniales, los troglos.

Pongo la captura de pantalla al final, para no distraer el relato. Tampoco es lo más interesante este caso de censura especialmente tonta, donde el engaño a los lectores queda tan a la vista. Allá ellos. Lo interesante es hacer el ejercicio que Antonio Turiel impide que se lleve a cabo en el sitio de su artículo.  Ver cómo se compaginan la alarma IPCC con la alarma Turiel. Un ejercicio que debería de haber hecho él mismo, si firma dos alarmas en principio contradictorias. ¿No le preocupa la posible contradicción? ¿No siente la obligación de explicarlo? ¿Censura cualquier intento de análisis del asunto? Pues lo analizamos aquí.

El IPCC plantea el futuro en base a distintos escenarios. Cada escenario representa unas emisiones futuras diferentes. Los nombres son fáciles aunque suenen raro. RCP (Representative Concentration Pathways – Desarrollos de Concentraciones Representativas), y un número que indica el calentamiento expresado en vatios por metro cuadrado.

  • RCP 8.5: Emisiones altas, probablemente exageradas, sin políticas climáticas (sin reducción voluntaria de emisiones).
  • RCP 6: Emisiones altas no exageradas, sin políticas climáticas (sin reducción voluntaria de emisiones).
  • RCP 4.5: Emisiones bajas, con políticas climáticas.
  • RCP 2.6: Emisiones más bajas, con políticas climáticas severas. También le llaman “de pico y declive”.

Y conviene recordar que todos estos escenarios del IPCC tienen lugar con crecimiento económico.

ipcc-rcps-crecimiento

Antonio Turiel proporciona unas cifras — cuando se le pide que compare su escenario apocalíptico de falta de combustibles con los escenarios del IPCC. Para hacernos una idea de cuánto calentamiento se puede esperar con su “peak oil”. No lo pone precisamente fácil. Usa unidades distintas que el IPCC, y da emisiones acumuladas, en vez de dar o bien concentración de CO2, o directamente temperatura. Pero se puede traducir. Y queda así, usando unidades iguales:

  • RCP 2.6: 660 GtC (Escenario más bajo del IPCC)
  • RCP 4.5: 1.100 GtC (Segundo escenario más bajo del IPCC)
  • Turiel (bajo): 450 GtC
  • Turiel (alto): 1.078 GtC
  • Turiel (medio) 764 GtC

La primera sorpresa es el margen que usa. Contempla unas reservas que varían en un factor de casi 2,5. La cifra baja de Turiel supone solo el 67% de las emisiones más bajas del IPCC. La más alta es casi igual a la del siguiente escenario del IPCC. Abarca más que dos escenarios IPCC.

Si usamos la cifra media de Turiel (que supone un 25% del camino que hay de RCP 2.6 a RCP 4.5) y la ponemos en el gráfico típico [viene de Nature –>], queda así:

antonio-turiel-y-escenarios-rcp

 

Que significa que el IPCC contempla escenarios entre 1ºC y 4,2ºC de calentamiento sobre la temperatura actual (usando los márgenes, sería de 0ºC a 5ºC). Con crecimiento económico. Y el “escenario no crecimiento” de Antonio Turiel sería un calentamiento de 1,3ºC, aplicando la teoría del IPCC. (Usando márgenes como los del IPCC, sería de 0,2ºC a 2,2ºC).

¿Nos está planteando Turiel un problema de temperatura tipo genocidio? Muy dudosamente. 1,3ºC por encima de la temperatura actual son 2ºC por encima de la temperatura que llaman “preindustrial”. Como si solo hubiera una “temperatura preindustrial”. Y esa es justamente la frontera que han establecido arbitrariamente como objetivo a no pasar. Con la diferencia de que en los escenarios IPCC, para lograr no pasar de ese calentamiento hacen falta una serie de “políticas climáticas” basadas en unos impuestos terroríficos, y en el escenario Turiel eso lo produce amablemente la naturaleza. Sin necesidad de intervención de ningún gobierno. Y con la diferencia de que las mismas emisiones ocurren con crecimiento (X3 en los próximos 90 años) para el IPCC, y con “imposibilidad” de crecimiento, según la Última Llamada del genocidio al que no se le conocen cadáveres.

Y este es el asunto del que Antonio Turiel se niega rotundamente a hablar, con la disculpa de un prodigioso ejercicio, según el cual vuestro humilde corresponsal está lleno de malas intenciones, y se dedica a “marear la perdiz”. Pues vale; tal vez me gusten las perdices mareadas. Solo que quería saber cuánto calentamiento puede producir (según tesis IPCC) el consumo sin restricciones políticas de los combustibles fósiles que nos quedan. Según Turiel y los de Última Llamada.

1,3ºC. Salvo que me corrijan. Que es una opción que siempre hay que contemplar. Pero es muy difícil en el caso de que los proponentes de la alarma sean perfectos troglos que impiden las conversaciones. Sin conversación, no hay corrección posible. Hay locos aullando a la luna.

En resumen. Como era perfectamente lógico desde el principio, cuantos menos combustibles fósiles queden a nuestra disposición, menos calentamiento global se puede esperar con la tesis carbono-fóbica del IPCC. Y no tiene mucho sentido vender el fin de la civilización basándose en dos problemas contrapuestos entre sí. Lo contrario, en cambio, sí puede ser cierto. Los dos problemas imaginarios pueden ser no-problemas al mismo tiempo. El IPCC puede estar equivocado, como cada vez tiene más pinta, y la escasez de combustibles puede no ser ni tan inminente, ni tan insuperable como quiere soñar Turiel.

Captura de pantalla de la “censura a la carta” especialmente idiota. El comentario completo que Turiel no deja vean sus lectores está copiado [aquí –>]. Es lo mismo que se dice en esta entrada.

antonio-turiel-censura

Y para ver otros ejemplos de censuras turolianas, puede servir esta a Ecléctikus:

Ni caso. A partir de aquí son gráficos para enlazar desde otras conversaciones.

rcps-energia-cercimiento