Hay un curioso manto de silencio en la blogosfera, que a mi me suena a la calma tórrida que anuncia la tormenta. Ninguno de los blogs de referencia ha abierto la boca -hasta donde yo he visto- pero se nota que la peña está al loro. Por los comentaristas, escépticos y alarmistas (como Eschenbach o Connolley). Y es que David Evans no es ningún mindundi. Ingeniero eléctrico, matemático (aplicada y estadística), especialista en procesamiento de señales y análisis de Fourier, con licenciaturas y doctorados por Stanford, y Sydney. Y ya de paso, trabajó en la Australian Greenhouse Office, de 1995 a 2005, donde desarrolló el modelo que usan para la “contabilidad” del carbono en la agricultura y bosques en Australia, de cara al protocolo de Kyoto.

Su mujer es Joanne Nova, de la que muchos conoceréis su estupendo blog sobre la discusión del clima. Y ahí han anunciado la “big news”.

Dice Joanne:

Detrás del escenario ha tenido lugar un gran avance que ha estado moviéndose con calma. Es algo de o que apenas he dado pistas. (¡Y qué ganas tenía!). Habréis notado que mi otra mitad, el dr. David Evans, ha estado silencioso. No es porque se haya salido del dabete del clima. Al contrario, una extraña combinación de factores le ha metido en la investigación del clima a tiempo completo. Ha dexscubieto algo extraordinario, y como en toda la ciencia de verdad, ha sido una avalancha donde la teoría parecía fracasar, y casi lo dejamos, pero entonces una nueva idea la hacía más valiosa que la versión anterior. Otras veces todo parecía tan evidente en retrospectiva que nos sorprendíaomso de que nadie haya hecho esto antes. Pero la respuesta es que hay una combinación muy inusual de factores que intervienen — ¿Cuánta gente tiene experiencia de primera en matemáticas de Fourier, circuitos eléctricos, y ha trabajado como modelista profesional, desarrolador de software, y además con un interés por los detalles  menudos y la teoría de la discusión del clima? ¿Y quién, con esta experiencia, estaría  también preparado para pasar  18 meses de trabajo sin financiar para investigar una teoría del clima sin CO2?

Convencidos, están; no hay duda. El estudio tiene 170 páginas. Lo han debido estar siguiendo algunos científicos. Al menos, el geólogo marino Bob Carter, a quien menciona Evans. Y Lord Monckton, que no sé yo si es una gran revisión, o sólamente un gran cheerleader. Y ahora lo están presentando en el blog de Jo, a base de un artículo cada uno o dos días. Cada uno, con uno de los aspectos de la criatura. Un poco folletín 😉 , pero facilita el digerirlo, y además quieren provocar la discusión crítica de cada aspecto. Parece.

La idea fundamental, en lo que entiendo, es partir de imaginar que las variaciones de temperatura global de superficie se deben en gran medida al sol. Que parece obvia, pero que ha sido rechazada una y otra vez. Y con esa premisa, tratar de comprender cómo podría ocurrir esa influencia, y hacer un modelo. Y es lo que dicen que han hecho.  Algunos de los hallazgos ya están en la literatura científica. Evans mismo lo dice. Como un retraso de de unos once años en la señal solar; la existencia de un filtro de paso bajo (en terminología electrónica); o el funcionamiento acumulativo. Otros son novedad, como un “filtro notch” o “filtro trampa” (más jerga electrónica), cuya digestión a mi se me hace bastante cuesta arriba. Pero ahí está la idea, para discutirla.

De momento hay dos entradas más, aparte de la presentación citada arriba:

Enterados quedáis. Saldrá lo que salga. Pero que no se diga por ahí que no os tengo al loro.

¿Mi impresión? Es muy pronto. Pero si fuera malo pensaría que cuando tienes un martillo, todas las ideas parecen clavos. Los carbonófobos sólo ven CO2 (y procesos radiativos), ¿y los ingenieros electrónicos ven …? Pero es evidente que la carbonofobia ha provocado tal atasco sin salida, que los chicos del clima necesitan con urgencia una mano desde fuera. Sería fenomenal si fuera la de Evans. La discusión (la parte aburrida) cambiaría un poco:

– La alarma climática no se sostiene.

– ¡Presenta un modelo alternativo!

– Ahí tienes el de Evans

– ¡No funciona!

– El tuyo tampoco.

Este vídeo que señala uno de los comentaristas en lo de Nova, tiene gracia retrospectivamente. Evans ya estaba trabajando su modelo cuando hizo la entrevista.