Francisco

Sensato resumen de Semyon Uralov en odnako.org

Traducido de la versión en inglés de Dmitry Orlov aquí

Las conversaciones en Ginebra produjeron un acuerdo que está a favor de todo lo que es bueno y se opone a todo lo que es malo. Tal es el resumen esencial del asunto. Pero ¿qué significa eso? Traduzcamos el memorando, del idioma de la alta diplomacia al idioma de la crisis en Ucrania.

El representante del gobierno de Kiev fue invitado a participar para desempeñar su papel de planta enmacetada, porque con él no hay ningún tema de conversación posible. Sobre este punto todos los participantes estaban en completo acuerdo; es decir, sobre el hecho de que no hay ningún gobierno en Kiev, en el sentido de que no hay ninguna entidad que ejerza autoridad sobre el territorio de Ucrania. Esto es algo que se percibe con la misma claridad en Moscú que en Bruselas, e incluso en Washington. Así pues, las conversaciones tuvieron lugar entre EEUU+UE y Rusia.

La posición oficial de Rusia es que Kiev no tiene gobierno; tiene un sabe-Dios-qué. Importa poco cómo se les llame o quiénes sean. No tienen poder y no tienen nada bajo su control. No controlan ni la economía, ni la energía, ni el ejército, ni la policía, ni siquiera a sus seguidores, que andan por ahí correteando con ametralladoras.

La posición oficial de EEUU+UE es:  “¡Eso no es verdad! Hay un gobierno perfectamente vistoso en Kiev, nosotros mismos lo creamos, e incluso conversamos y firmamos acuerdos con ellos.”

En vista de la diferencia entre estas dos posiciones, es inútil intentar proseguir la discusión. Por lo tanto, es necesario llevar a cabo un experimento empírico para determinar lo siguiente: Los personajes asentados en Kiev, ¿son o no son un gobierno?

Las autoridades en Kiev tienen que demostrar que lo son. Para ello, tienen que desarmar y poner coto a sus anormales seguidores, dar amnistía a sus oponentes y empezar a ejercer control sobre el ejército y la policía. Si demuestran que pueden controlar las cosas, entonces será posible pasar a la fase siguiente en la resolución de esta crisis.

Les toca mover ficha. Si demuestran que son el poder, habrá una resolución de la crisis paso a paso. En caso contrario, la crisis se resolverá sin ellos, y no serán invitados a participar ni siquiera en calidad de plantas enmacetadas.

Teniendo en cuenta que estos personajes ya han renegado de un acuerdo internacional que habían firmado (en febrero de este año), tal vez hubiera sido más prudente por su parte no haber firmado este acuerdo. Porque si tampoco cumplen con este acuerdo, entonces nadie querrá ofrecerles protección política; ni Bruselas, ni siquiera Washington.