No entiendo bien por qué anda la peña tan revuelta. Los alarmistas del achicharramiento global son así desde el principio. 30 años ya. Un par más de anécdotas, por mucho que integren el asesinato y el encarcelamiento de opinión, y por mucho que ocurran la misma semana, no aportan tanta novedad. Ni aunque se trate del New York Times y de Harvard.

Pero como soy vuestro relator oficial de los dimes y diretes de la blogosfera que audita a los parásitos del clima, me siento obligado.

1) El New York times se siente gracioso.

¿Si el calentamiento global no es un cuento, cómo explicas todos esos carámbanos? ¡Ah!, un maldito negacionista. Nada como clavarle el puñal de hielo en el corazón.

new-york-times-mccarthyism2) En Harvard, una amable charla sobre … Superando la división del clima 2014: Científicos, Escépticos, y los Medios.

Es un vídeo muy largo. Tres intervinientes.

– Peter Frumhoff, ecologista del cambio climático [no es broma –>], director de Ciencia y Política de la Unión de Científicos Preocupados [tampoco es broma –>] (y los Forestales Juveniles, supongo. Nunca ha estudiado nada referente al clima (ecología, psicología, y un master en zoología). Supongo que sí le saca dinero al cuento del clima con su cargo en el Advisory Committee on Climate Change and Natural Resource Science at the US Department of Interior.

– Suzanne Goldberg. Corresponsal de Medio Ambiente en USA para el guardian.

– Naomi Oreskes. Tiene una licenciatura en geología de minas, pero se dedica a la historia de la ciencia. Y es conocida en el mundo por su libro Merchants of doubts, y por ser latigo de herjes en la discusión sobre el climma que dice que no hay – pero no piensa en otra cosa.

Hacia el minuto 1:12:30 de la charla, da con una solución para la “división climática” que cuenta con la sonriente complacencia de los otros dos contertulios. Aplicar a los críticos del IPCC leyes de las que llaman RICO en USA. Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act, pensadas para combatir el crimen organizado. Así está el patio.

3) Las pelas.

Pero no es capricho, ni locura colectiva, ni religión – como suele pensarse. O no solo. Es un pastón. En Europa, en la primera fase, y solo por parte de la Comisión (los estados miembros apoquinan sus cosas aparte), 180.000 millones de euros. Los que confiesan, vaya. El 20% del presupuesto de la UE.

El Merchants of dobut de Oreskes plantea que los críticos del IPCC -al igual que los del tabaco- se dedican a sembrar metódicamente la duda. Como si eso fuera malo. Historiadora de la ciencia, la tía. E imagina que este no es un caso normal, en el que la duda es el pivote del sistema, porque hay un “consenso”. Es de suponer que Lindzen, Pielke, Christy, Spencer, Curry, Kininmonth, Douglas, Miskolczi, Abdusamatov, Gray, Loehle, Soon, Easterbrook, Carter, Braswell, Idso, Michaels, Svensmark, Kondratyev, Balling, Akasofu, de Freitas, Morner, Koutsoiannis, Tsonis, Baliunas, Singer, Klyashtorin, Lyubushin, Courtillot, Paltridge, Shaviv, por decir la gente más conocida y respetada (y que me sale de corrido de memoria) no son científicos, sino otra cosa. Malos. O criminales. Y organizados, muy organizados.

La civilizada historiadora nunca ha oído citar el consenso como afirmación de la relatividad. Ni de Newton. Ni de la mecánica cuántica. Ni de nada en realidad. Ni siquera para la evolución usa nadie el consenso como argumento. Oreskes enseña historia de la ciencia, sin aprender nada de la historia de la ciencia. Pero quiere encarcelar a la gente por su opinión científica, porque atribuye esa opinión (y los resultados de sus estudios)  a una intención malévola — y organizada. Que quiere decir que tampoco ha aprendido nada de la historia general. Criatura.

One crucial factor in creating a cohesive group is to define who is excluded from membership. (The) propagandists contributed to the regime’s policies by publicly identifying groups for exclusion, inciting hatred or cultivating indifference, and justifying their pariah status to the populace.

La cita, en la que he cambiado el nombre de un grupo por el (the), la he sacado de WUWT [–>], sobre el mismo tema, y viene del Museo del Holocausto en USA [–>]. Con lo que no quiero decir que Oreskes sea como los nazis. Pero sí quiero decir que el método del consenso es siempre el mismo, aunque luego difieran los resultados. Que en nunca son buenos. Marcar al grupo crítico, demonizándole; quitarle la palabra; amenazarle con castigos; y prohibir la duda. Es la receta infalible al descarrilamiento. Pero no es un error para todos; algunos se forran. Y 180.000 millones solo de la UE no es ninguna broma.

Por ejemplo, para los parásitos del clima.

Un añadido que no tiene mucho que ver, pero es actualidad. Los de esa ciencia que ya ha hablado, y está muy clara, siguen buscando razones para la pausa en el calentamiento. Hay tres modas. El mar se comió el calor. No hay pausa. Y ahora … los volcanes se comieron en calor. Pongo los datos que usan estos últimos en un trabajo recién salido de Solomon, Santer y otros.

Lo verde se corresponde con “la pausa”. La medida es el porcentaje de transparencia de la atmósfera, en Mauna Loa.

volcanes-solomonWillis Eschenbach tiene una entrada muy buena en WUWT, sorprendentemente aplaudida por Roy Spencer.