Una muy rápida. Es un dato, un gráfico, bastante conocido pero muy poco representado / cuantificado. Y es clave, dentro de la necesaria comparación entre los modelos climáticos que causan la gran alarma, y la realidad — que no produce alarma ninguna. Se trata del calentamiento en la troposfera profunda, en vez de en la capa baja. Toda la teoría de un calentamiento como el que se le supone al CO2, pasa porque el aire en altura se caliente a un ritmo mucho más rápido que en superficie. Hay una discusión desde siempre si esa característica de mayor calentamiento en altura es una señal de calentamiento por CO2 en los modelos, o sería igual para un calentamiento por cualquier causa. Ver debate en Lucía [–>]. Pero nadie discute que los modelos climáticos son consistentes en predecir un calentamiento más amplio en altura que en superficie. De media, como un factor de 1,2 veces más amplio.

Así que esa medida es muy buena para comparar los modelos con la realidad, porque al ser mayor el calentamiento -en teoría- se puede apreciar antes. Y se puede apreciar mejor.

El gráfico es de John Christy y Richard McNider, en un artículo para WUWT:

Un poco sorprendidos porque el cretino del Secretario de Estado llame “flatearthers” a los que señalan las inconsistencias entre la teoría (los modelos) y la realidad. Una de las inconsistencias se muestra en este gráfico sobre esa medida del calentamiento en altura. La fantasía de los modelos (rojo), y la muy cruda realidad (azul -globos meteorológicos, y verde -satélites-). He añadido la escala gris de la derecha para cuantificar visualmente la diferencia teoría / realidad.

models-datasets-christyUn escándalo. Las mediciones de la realidad muestran tres veces menos calentamiento que los modelos en esa altura. Para los que piensan que el mayor calentamiento en altura es una característica del calentamiento por CO2, la conclusión sería que el Calentamiento Global Acojonante medido no es por el CO2. Y para los que creen que esa es una característica de cualquier calentamiento, la única conclusión es que la teoría y los modelos no valen de nada. Salvo que se agarren a lo que se agarran siempre. Las mediciones que no nos convienen están mal.