Desagradable sorpresa para los alarmistas del clima, y esperable no-novedad para el resto.

Palaos es un archipiélago de islas coralinas que queda un poco antes de Filipinas, según se va desde Acapulco. También es una de las naciones más pequeñas en población, con unos 20.000 habitantes. Aún así tienen un parque natural marítimo llamado Rock Islands.

palaos-rock-islandsY en ese parque están haciendo estudios sobre el coral unos investigadores del muy conocido Woods Hole Oceanographic Institution.

Una de las pruebas ha sido analizar el agua a la largo de una línea que va desde mar abierta hasta el centro de las Rock Islands. Y han descubierto que, de fuera a dentro, el agua va siendo más ácida (menos alcalina). De tal forma que el agua abierta tiene una acidez más o menos como la media de las aguas tropicales, hoy, y se va haciendo más ácida, hasta que en las radas interiores tiene una acidez como la que esperan que haya en general hacia 2.100, por culpa de la acidificación del mar – debida a las emisiones de CO2.

El motivo de esta diferencia de acidez, de mar abierto a radas interiores, se debe a la vida misma. La formación de conchas y la respiración acidifican el agua, y esto ocurre en mayor medida donde hay menos intercambio de agua con el océano. Es como si cierras las ventanas y la puerta en un aula llena de alumnos, y cada vez tiene más CO2 – producto de la respiración. Y en un aula con más ventilación, hay menos CO2.

En ese sentido, Rock Islands  son como una especie de ventana al futuro. Una forma de ver lo que puede pasar con la acidificación del mar. Y la sorpresa (para los alarmistas muy desagradable e incomprensible), es que cuanta mayor acidez, mayor diversidad y salud general han encontrado en el coral y sus bichos. Que es como plantear la herejía de que todas esas emisiones de CO2 de las que somos horriblemente culpables, son una bendición – también para el agua de los océanos.

En seguida explican que esto es una excepción; que en otras partes han visto justo lo contrario (olvidando cuando han visto justo lo mismo); y que debe de ser un caso especial que se ha desarrollado durante miles de años. Pero no nos cuentan que a menudo, en otras mediciones, junto a la mayor acidez ocurren otras cosas que no tienen nada que ver con la acidez. Como las malditas cremas protectoras del sol que se ponen los turistas (y los investigadores de Woods Hole), que producen infecciones en el coral, y su blanqueamiento [–>]. Y otros factores debidos, sí, al hombre; pero no al CO2.

Al final, la química del océano y su efecto en los organismos vivos es probablemente un sistema tan complejo como el clima. Y con nuestro desconocimiento es muy fácil encontrar estudios que dicen una cosa, junto a estudios que dicen la contraria. Y explicaciones rocambolescas para todos los gustos, donde siempre vas a ver más explicaciones en la línea del gusto dominante. Por ejemplo, este estudio todavía no aparece reflejado por ningún medio de prensa, a juzgar por Google News [–>] [–>] [–>].

Fuentes, WUWT y Phys.org: