El autor del informe PISA le llama “pensamiento crítico”, y -según dice- eso es lo que intenta medir el Informe PISA. Yo creo que tenemos un despiste con esa frase, y que lo que se suele llamar “pensamiento crítico” no es más que pensamiento a secas. No se puede pensar sin criticar. Esto es, contrastar todas las opciones y alternativas, juzgar su peso, y llegar a una conclusión.

Wikipedia lo define así:

El pensamiento crítico es un proceso cognitivo que se propone analizar o evaluar la estructura y consistencia de la manera en la que se articulan las secuencias cognitivas que pretenden interpretar y representar el mundo, en particular las opiniones o afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas. También se define, desde un punto de vista práctico, como un proceso mediante el cual se usa el conocimiento y la inteligencia para llegar, de forma efectiva, a la posición más razonable y justificada sobre un tema.

Ahí hay dos aspectos. El examen de las afirmaciones que se suelen tomar por verdaderas, y el proceso ese. Pero en ambos casos, lo que describe es pura y simplemente pensar. Y su ausencia, no pensar. Aceptar sin más las afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas, es, literalmente, no pensar.  Que puede ser práctico a veces, pero es no pensar. No es no “pensar críticamente”. Y lo mismo con el proceso que describe. Eso es pensar; no es “pensar críticamente”.

No sé, imagina al cenutrio de turno, diciendo que piensa que Euskadi es un pueblo que lleva 7.000 años de identidad buscando su derecho a decidir. Que ya es buscar, ya. Pues no; no está pensando. Está recordando. Solo está recordando  lo que le han dicho un millón de veces (a día) en la ikastola. Pero recordar no es pensar.

Debe tratarse de algo para no ofender. Para no decir que los países (como España) con malos resultados en el test PISA tienen un problema de no saber pensar. O sus jóvenes. Si te dicen que miden la capacidad de “pensamiento crítico” de los chavales de 15 años, y el resultado es malo, no van a concluir que tienen un problema de no ser capaces de pensar. Se quedarán colgados de lo de “crítico”, que como no tiene mucho sentido, no importa. Pero deberían de cambiarle el nombre y dejarse de eufemismos. Para que se den cuenta de que se trata de pensar, y que es algo que se puede aprender. Se debe de aprender.

Nunca he sido muy amigo de los tests de conocimientos. Siempre he tenido la impresión de que no muestran gran cosa. Sobre Pisa he contestado a algunas de las preguntas, y me ha sorprendido. Incluso había alguna de cambio climático. Como muy distinto. No preguntaban, por ejemplo, lo que sabes, sino lo que puedes concluir con lo que sabes (y directamente ya te lo dice lo que sabes – de llo que partes). Literalmente, ponerte a pensar.

Un ejemplo, del libro que nos presenta Viejecita y que es el motivo de esta entrada.

pisa-preguntaUn reportero de TV mostró este gráfico y explicó: “El gráfico muestra un gran aumento en el número de robos de 1.998 a 1.999”. ¿Consideras que es una interpretación razonable del gráfico? Explica por qué.

El acierto se daba a cualquier versión de 10 posibles respuestas, siempre que la respuesta fuera básicamente “no”.

Supongo que la idea irá porque algunos tendrán un pensamiento más de tipo gráfico, y señalarán que si las barras empezaran en cero, apenas se notaría diferencia de altura entre las dos columnas. Otros, más de números, dirán que la diferencia entre las dos barras es (a ojo) 7,5 puntos, y que eso, sobre quinientos, solo es un 1,5%. Probablemente si te pusieran más años anteriores, se vería que saltos de ese tamaño, en un sentido y en otro, son simplemente lo normal. Etc.

Esto es exactamente pensar. No gace falta añadirle ninguna coletilla “crítica”. Y solo un tercio de los estudiantes en USA, Corea y Finlandia respondió bien. En España sería ninguno, o así. Como no se puede responder mediante la ideología ni la identititis … Aunque seguro que alguno se preguntaría si son barras con diferencia de género, desigualdades sociales, o fachas. Seguro.

Al grano. La recomendación de Viejecita. Un libro que relata -de una forma muy periodística / novelesca- una investigación sobre el informe PISA. Empezando por la explicación del propio creador del informe en una entrevista. Y siguiendo con una estrategia muy inteligente.  La observación de las diferencias entre la educación en USA y los países de buenos resultados, a base de seguir y preguntar a chavales que han estado en un curso de intercambio (de país). Tanto americanos fuera, como los de fuera en USA.

Muy fácil de leer, porque parte de las anécdotas vividas y su interpretación por parte de los protagonistas, para relacionarlas con el historial de los sistemas educativos y sus cambios, y de ahí saltar a conclusiones.

ripley-smartestSe encuentra fácil en Amazon, en papel y para Kindle. Que sea fácil comprarlo no lo puedo asegurar. Yo no lo he conseguido. Afortunadamente, pirateado también está a huevo. Mucho más a huevo, en realidad. Tengo que buscar un contacto con Ripley para mandarle la pasta. A Amazon que les jodan, por inútiles.

No quiero estropear el libro. Solo daré una pincelada con la que creo que va a ser la conclusión principal del libro. (Voy hacia la mitad). Es muy fácil lograr una mejora espectacular en la educación de un país. Basta con seleccionar a los que va a ser profesores entre los mejores de su promoción. Por ejemplo, en Finlandia, para optar a profesor, hay que estar entre el tercio superior de mejores notas en secundaria. Y después sólo lo consigue el 20% de los que se presenta – a los que les esperan seis años de estudios y práctica. Y a partir de ahí, dales toda la libertad del mundo (aunque controlando resultados). Porque, sencillamente, esos profesores de calidad le darán mil vueltas a cualquier político o sindicalista (o padre) que quiera meter mano en el sistema. Por selección, serán de los mejores. Por experiencia, serán los mejores. Al contrario que los políticos, los sindicalistas, los burócratas, o los padres. Y esto también es aprender a pensar.

En resumen. Haced caso a Viejecita, y leed el libro – si queréis pillar de forma amena una buena perspectiva sobre esta discusión (problemón).