Roy Spencer nos presenta en su blog su nuevo estudio científico, recién publicado.

Un resumen de situación para muy legos, del propio Spencer. Después trato de explicar lo que han hecho.

En términos simples, el sistema climático es caótico, capaz de causar calentamiento (y enfriamiento) global por sí mismo. Probablemente no hay un albedo (lo que reflejan las nubes) mágico normal, manteniendo la misma cantidad de luz solar que entra al sistema año tras año. Como recuerdo siempre la la gente, el aumento de calor en el océano en los últimos 50 años es equivalente a un cambio de una parte en mil en el flujo de energía radiativa medio. ¿Pensamos realmente que la naturaleza no puede causar ese pequeño cambio por sí misma?

Hace falta que se hagan más estudios de este tipo, y no puedo entender por qué no se hacen. Son relativamente fáciles, y no necesitan una legión de modelistas climáticos. Y sin embargo es virtualmente imposible para alguien como yo encontrar financiación para este tipo de estudio específicamente, porque unos pocos vigilantes de la comunidad científica se aseguran durante el proceso de “peer-review” de que no ocurra. A cambio, tenemos que aprovechar otros proyectos financiados para motivos distintos, y utilizarlos en parte para estudios como este.

Espero que un modelo simple como el que hemos usado pueda conducir al desarrollo de modelos 3D más sofisticados. Encuentra el modelo simple, basado en la física, que coincida mejor con la variedad de observaciones. Y añádele complejidad solo cuando lo necesita para explicar observaciones que el modelo simple no puede explicar.

Este es el sistema con el que se hace mucha de la ciencia tradicionalmente … ¿por qué no en la ciencia del clima?

Tal surjan vez estudios de modelos simples de la comunidad mayoritaria del clima, especialmente con el flagrante parón de más de 15 años en el calentamiento que están escondiendo bajo la alfombra. Cuando lo hagan, predigo que acabará siendo “su” descubrimiento, y no el de los pocos escépticos que estamos trabajando en el asunto. Pero ya he estado antes ahí, en una vida de investigación anterior, y no tengo problema.

Para acabar, este estudio deja abierta la puerta de qué otros mecanismos naturales de calentamiento puede haber. Solo estamos señalando el fenómeno de El Niño / La Niña, que por sí solo reduce la sensibilidad del clima diagnosticada por el incremento del CO2 a nada más que 1,3ºC. Un nivel que yo consideraría benigno, o incluso beneficioso. No dice nada este estudio sobre qué otros mecanismos pueden estar contribuyendo al calentamiento – sospecho que ya hemos sacudido el avispero más de la cuenta.

Añado. Spencer cuenta también que aunque no lo han incluido en la publicación “peer-review” (tal voz por no menear demasiado el avispero), su planteamiento explica también muy bien el calentamiento anterior (1915 – 1945), y el ligero enfriamiento posterior hasta 1975. Con El Niño / La Niña. Cosa que los modelos del IPCC no hacen en el primer caso, y necesitan una especulación de infarto -a cuenta de los aerosoles- para el segundo.

¿Lo que han hecho? Preguntarse … ¿Si partimos de que el CO2 produce de forma directa el calentamiento que todo el mundo cree (escépticos incluidos), qué combinación de efectos indirectos y de “calor escondido en el mar” (difusión de calor en el mar) encajan mejor con el calentamiento observado en el océano, y el balance radiativo observado desde fuera del planeta, y qué “sensibilidad climática” resulta?

Examina tres hipótesis.

  1. – Solo los “forzamientos” a la IPCC.
  2. – Los forzamientos a la IPCC, más El Niño / La Niña (la parte del león de la “variabilidad natural” o ciclos oceánicos). En este caso, El Niño / La Niña cambian la difusión del calor en el mar.
  3. Igual que 2, pero añadiendo cambios en el albedo (el reflejo de las nubes) relacionados con los esos ciclos oceánicos. En este caso, El Niño / La Niña cambian el balance radiativo del planeta, al cambiar la luz del sol reflejada por las nubes. Viene de los estudios anteriores de Spencer y Braswell (y en parte de los de Lindzen).

La “sensibilidad climática” es lo que se calentaría la tierra por doblar la cantidad de CO2 en el aire. En 2007, el IPCC decía que entre 2,0ºC y 4,5ºC (al 90%), con mayor probabilidad en 3ºC. En 2013 dice que entre 1,5ºC y 4,5ºC, sin poder dar una cifra de mayor probabilidad, por desacuerdo.

Resultado de los tres casos, en el estudio de Spencer y Braswell:

  1. La 1, les encaja mejor con los datos de calentamiento del océano observado si la sensibilidad climática es 2,2ºC
  2. En el caso de la 2, la sensibilidad que resulta es 2,0ºC
  3. Y en el tercer caso, el resultado es 1,3ºC

Los dos primeros casos, aunque la sensibilidad es menor que la media del IPCC, coinciden perfectamente con el IPCC – y por eso en 2013 han tenido que bajar el rango desde 2/4,5 hasta 1,5/4,5. Y coinciden con los estudios más recientes de sensibilidad que tienen en cuenta el “parón” del calentamiento de más de 15 años. Están dando entre 1,5ºC y 2,2ºC.

EL tercer caso, es una sensibilidad climática de 1,3ºC lo que explica mejor las observaciones, cuando se comparan la temperatura de superficie del mar, y el balance radiativo del planeta observado por los satélites CERES desde el año 2.000.

Una nota importante. La diferencia entre el caso 2 y el 3, es que en el primero, el feómeno El Niño / La Niña se limita a distribuir de forma diferente una cantidad de calor entre una capa más superficial del Pacífico, y una más profunda. No produce calentamiento del mar en general. La 3, la de Roy, deja pasar más luz del sol (calor) al mar durante la fase positiva del ciclo, y menos durante la negativa.  Esto es, Spencer muestra con este caso (3) el mecanismo por el que El Niño / La Niña puede calentar y enfriar el sistema climático, sin ayuda externa, y más allá de producir ciclos simples que se contrarrestan.  Muestra el mecanismo, y lo cuantifica: 0,6W/m2

spencer-braswell-2013-ceresRespecto al “calor en el mar”, tanto los casos 2 como el 3 coinciden similarmente con las observaciones.

spencer-braswell-2013-levitusEl que quiera entenderlo mejor, que lo lea completo -o que pregunte- en lo de Spencer:

O en la publicación científica propiamente dicha:

También has discusión y marcha en WUWT:

Solo dos añadidos.

Merece la pena destacar que si un científico encuentra una sensibilidad climática de 1,3ºC por doblar el CO2, es un “negacionista”, un “anticiencia”, un “diseminador de desinformación”, y a menudo hasta un “criminal contra la humanidad”. Pero si la encontrara de 1,5ºC, estaría dentro del rango del IPCC, palabra de Dios. ¿Hay quien lo entienda?

Lo de la “variabilidad natural” y los ciclos oceánicos era pecado hasta hace apenas un año. También “la pausa” en el calentamiento (17 años ya) era pecado de herejía máxima. Y mencionarlas, motivo de oprobio y acoso profesional, y de estar apestado en las publicaciones científicas principales. Hoy, ambas son moneda corriente entre el IPCC. Porque son la realidad.

Solo unos pocos científicos heroicos fueron capaces de aguantar esa agresión, y de seguir investigando lo que veían, contra viento y marea y el bloqueo en la financiación. Un día de estos va a haber que erigir un pedestal enorme. Mi pequeña contribución, en forma de breve vídeo. ¿A cuál de los dos le comprarías un coche de segunda mano?