Savater:

Fernando Savater dijo en voz alta lo que bastantes delegados y simpatizantes deUPyD piensan a menudo: que UPyD debe acercarse a otros partidos similares, en referencia al incipiente Movimiento Ciudadano de Albert Rivera; y reclamó que los “personalismos” no debían impedir ese acercamiento. La crítica a Rosa Díez no fue nada indirecta, pero el aplauso de los reunidos fue mayúsculo y casi unánime. Sólo la aludida guardó silencio y se negó a secundar la ovación, en un gesto que evidencia su disgusto por la frase y, aún más, por su contenido: si en el pasado despreció una alianza conRivera, ahora nada indica que eso vaya a cambiar [–>]

Arcadi Espada:

Hay, por último, una cuestión de orden moral que los obliga, a mi juicio, gravemente. Estos dos partidos, nacidos de las experiencias discriminatorias y excluyentes de los nacionalismos catalán y vasco, han situado en el eje de su política la superación de los antagonismos irracionales. Frente al discuso de la disgregación han ofrecido siempre el de la unidad y el de la solidaridad. No parece que puedan permitirse incumplir con el ejemplo. [Un congreso fallido –>]

Santiago González:

Y Carlos Martínez Gorriarán, que parece haberle copiado a Iñaki Oyarzábal su asombrosa debilidad por Twitter, no paró ayer de descalificar al partido de Albert Rivera al que calificó de ‘Movimiento de Tertulianos’ y de polemizar con gratuidad y algo de arrogancia, con tuiteros que se presentaban como votantes en trance de pensárselo.

Véase:

gorriaran-en-twitter

Rosa Díez sigue teniendo la palabra. Y también Albert Rivera, pero llama la atención una cierta búsqueda del desencuentro, un error. Quien haga más méritos para que ambos partidos no se entiendan, tendrá más probabilidades de pagar la factura en las urnas. [¿Qué pasa en UPyD? –>]

De los tres, la crítica más fuerte y directa es la de Savater. Y en la guarida del lobo. No hacía un ejercicio como de tomar distancia, y repartir culpas y responsabilidades en un brochazo grueso.

No debemos huir, por personalismos, de unirnos con otros partidos” que sean similares.

Con la responsabilidad de estar dentro de UPyD. No se ocupa de lo que tiene que hacer C’s o Rivera, sino de señalar lo que se le debe de exigir a UPyD y a Rosa Díez.

Y el relato público no ofrece demasiadas dudas. Ciudadanos y Rivera no se cansan de declarar que ya han ofrecido tres veces pactos a Diosa Díez, sin la menor oportunidad. Pero que lo seguirán haciendo. Por el contrario, los 2 líderes de UPyD no dejan de repetir, a la que les ponen un micro o un Twitter por delante, que ellos no contemplan tener nada que ver con gentuza de “extrema derecha”. No parecen darse cuenta de que esa reacción puede hacer pensar a la gente una idea distinta sobre hacia donde apunta la flecha que señala a la gentuza.

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