Viene de:

A vueltas con el cambio climático

Gracias por contestar, Josu. Haré más tarde algo con más cuidado y extensión como para honrar tu respuesta. Pero en un vistazo muy rápido y no completo, puedo avanzar mi línea argumental básica.

1. Está confundiendo editor y pagano con autor. Es una idea muy extendida, pero falsa. El pagano puede cambiar las preguntas, pero si el trabajo está hecho con rigor y método, no puede cambiar las respuestas. ¿Cuál es el ideal? Que haya cuantos más paganos, y lo más variados posibles. Es la única forma de asegurar que se hacen todas las preguntas.

2. El IPCC no tiene como objeto estudiar por qué cambia el clima naturalmente. Nació para estudiar el peligro sobre el clima de la acción humana, y más específicamente el CO2. (Te buscaré enlace). Lindzen, que estuvo en los primeros, lo solía explicar así: Tenían la respuesta antes de empezar siquiera a investigar.

4. El IPCC tiene la estrategia, formalmente expresada, de “consensus building”. Lamentablemente el “consensus building” nunca ha sido un método de llegar al conocimiento. No es así como avanza la ciencia. No lo ha sido nunca, y no hay motivo para pensar que lo vaya a ser en e futuro.

3. La recopilación que te he mostrado no tiene la pretensión del IPCC, de juez en una discusión. No examina “toda” la literatura científica, sino aquella que considera que el IPCC no atiende suficientemente. Esto es, se ocupa de lo muy poco que se estudia hoy sobre el cambio climático natural. En el artículo que enlazabas, del trío magnífico, protestaban: “Las voces discrepantes siguen sin ofrecer explicaciones científicas sólidas”. El documento que te niegas a examinar prueba lo contrario. Aunque, es cierto, siempre podemos hacer gimnasia con el término “sólido” (y luego te hablaré de sólido” respecto a lo que pone el IPCC), y también con las intenciones que imaginemos a los demás.

4. Todo lo que haces es tener fe en las academias y aparatos burocráticos de la ciencia. Tan interesados en un resultado como el Heartland Institute, aunque eso no lo quieres ver. Pero te lo demostraré.

5. No aplicas al IPCC lo que haces con la prensa. Que es perfecto. Coger un punto clave, pero digerible y rápido, y mostrar la chapuza – o engaño. Y te lo había puesto a huevo. El 95% famoso (y antes el 90% en 2007). O viene de un cálculo, y se puede mostrar, o viene de la gorra. El cálculo no está a la vista, no lo documenta el IPCC. Científicos nada “Heartland Institute” (Judtih Curry) lo buscaron y preguntaron en 2007, y no estaba. Y publicaron en la literatura científia al respecto. The Uncertainty Monster. Y te enlacé un vídeo en el que a Michael Oppenheimer se le escapa que “decidieron” que la certidumbre era del 95%. O no quería mentir, no podía decir “calcularon”, “hallaron”, etc, y no supo cómo decirlo mejor. Con eso, Josu Mezo hubiera sacado chispas normalmente … si no se tratara del IPCC.

Bien, yo creo que tenemos estos puntos.

– ¿Es solvente y fiable el artículo que alababas? España en el IPCC. Castro, Doblas-Reyes, y González-Rouco presentan a la criatura … sin apenas disimular

– ¿Hemos de fiarnos del IPCC “prima facie”?

– ¿Hemos de desconfiar de los críticos del IPCC “prima facie”?

– ¿Que motivos tenemos para pensar que tenemos un problema con el clima?

Y así podemos despersonalizar la discusión, que y creo que no solo es interesante, sino importante.

Nota: No te lo tomes por lo personal. Yo te aplaudo y reconozco el mérito. Y la patente es tuya 😉 . Pero a veces coinciden cosas, y justo pasaste por ahí cuando estaba gestando una idea, y me venías de perlas. Como ejemplo. Como ejemplo, no malo, sino de lo normal que es que alguien normalmente crítico y observador, pierda esa capacidad cuando del IPCC y del cambio climático se trata. De hecho esa entrada en que aproveché tu “pasar por ahí” es parte de un conjunto de tres. La ciencia moderna

 

Nota 2: Lo he intentado poner en tu blog, pero no cabe.