espanholes-del-ipcc

En el informe se sintetizan, ordenan y comentan los resultados publicados en la literatura científica especializada más solvente.

From: Phil Jones <???@uea.ac.uk>
To: “Michael E. Mann” <???@virginia.edu>
Subject: HIGHLY CONFIDENTIAL
Date: Thu Jul 8 16:30:16 2004

 I can’t see either of these papers being in the next IPCC report. Kevin and I will keep them out somehow – even if we have to redefine what the peer-review literature is!
Cheers
Phil []

Este informe no contradice al anterior en lo esencial, lo que no hace más que confirmar la solidez de las conclusiones plasmadas en ambos.

¿Por ejemplo la solidez de ese 95% de certidumbre en que la culpa es del hombre pecador? Reto a los autores a que presenten el cálculo o medición del que ha salido esa cifra que da al IPCC, y que ha reflejado toda la prensa. O a que presenten lo mismo sobre el 90% del informe anterior. Pero podemos hacernos una idea.

El Inter Academy Council fue creado en el año 2.000 por todas las academias de ciencias del mundo para proporcionar consejo a las organizaciones internacionales, como la ONU y el Banco Mundial [–>]. En agosto de 2010 hizo un informe sobre el IPCC [–>]. En él, explicaba:

The IPCC uncertainty guidance urges authors to provide a traceable account of how authors determined what ratings to use to describe the level of scientific understanding (Table 3.1) and the likelihood that a particular outcome will occur (Table 3.3). However, it is unclear whose judgments are reflected in the ratings that appear in the Fourth Assessment Report or how the judgments were determined. How exactly a consensus was reached regarding subjective probability distributions needs to be documented.

Y recomendaba:

Loa autores deben proporcionar un informe trazable (traceable account) sobre cómo han llegado a las calificaciones del conocimiento científico y a la probablidad de un resultado

¿Ha seguido el IPCC la recomendación del IAC? ¿Nos han proporcionado esa explicación trazable sobre cómo han llagado a lo del 95%? Porque nadie la ha visto, a pesar de buscarla.

Los importantes avances científicos logrados en los últimos seis años siguen ratificando, con creciente y abrumadora certidumbre, que el calentamiento global observado se debe en su mayor parte a la evidente acumulación en la atmósfera de gases que generamos al quemar combustibles fósiles.

Acabamos de ver que la “creciente y abrumadora certidumbre” sale -por lo que sabemos- de la gorra. ¿Y los importantes avances?

Primera piedra, (1979):

… the more realistic of the modeling efforts predict a global surface warming of between 2°C and 3.5°C, with greater increases at high latitudes. This range reflects both uncertainties in physical understanding and inaccuracies arising from the need to reduce the mathematical problem to one that can be handled by even the fastest available electronic computers. [–>]

En 33 años hemos avanzado mucho en lo que hacía falta. Sin duda en capacidad computación hemos avanzado más de lo que soñaban. Y en el conocimiento físico, grandes avances si hacemos caso de esta presentación. Especialmente en los últimos seis años. Veamos:

IPCC AR4 (2007):

The equilibrium climate sensitivity is a measure of the climate system response to sustained radiative forcing. It is defined as the equilibrium global average surface warming following a doubling of CO2 concentration. Progress since the TAR enables an assessment that climate sensitivity is likely to be in the range of 2 to 4.5°C with a best estimate of about 3°C, and is very unlikely to be less than 1.5°C.

IPCC AR5 (2013):

Equilibrium climate sensitivity is likely in the range 1.5°C to 4.5°C (high confidence),

A destacar el avance en los últimos seis años. En 2007,

a best estimate of about 3°C

en 2013,

No best estimate for equilibrium climate sensitivity can now be given because of a lack of agreement on values across assessed lines of evidence and studies.

Y hemos pasado, en esos seis años, de que 1,4ºC de ECS sea “muy improbable”, a que 1,5ºC de ECS sea “muy probable”. Palabras del IPCC.

Tampoco el informe responde al resultado de un ejercicio democrático de opinión o a una creencia más o menos extendida, sino al que se deriva de evaluar de forma objetiva la evidencia científica disponible.

P– Cuando decís haber pasado de una gran certeza a una certeza extrema, eso tiene una precisión científica?

R– Estos términos se usan con gran precisión.  Están definidos con mucho cuidado en el informe. De tal forma que muy probable significa más del 90% de probabilidad, y extremadamente probable más del 95%. No es lenguaje informal. Esto quiere decir que un científico mira cuidadosamente un problema, y “decide” (se le tuerce la cara) que el caso está niquelado. … /… Todo eso se conoce ahora con un gran … (se le tuerce la cara, y cambia) … hay un gran consenso sobre todo ello. Los científicos son muy cuidadosos. []

Normalmente, o antiguamente, las probabilidades se calculaban, no se “decidían”. Mucho menos se “consensuaban”. Y más en general, en ciencia, un número significaba que venía de una medición, o de un cálculo. Pero el IPCC nos sitúa ante un dilema. O bien lo que ahora se llama ciencia no es lo mismo que antes llamaban ciencia, o bien lo del IPCC no es ciencia. No hay más.

Entonces, ¿por qué ese empeño de algunos por negar lo que la Ciencia corrobora? Varios analistas apuntan a causas muy diversas, desde el explicable temor de poderosas e influyentes corporaciones a que merme su negocio, a ese sentimiento menos racional de “estoy harto de alarmismo”, pasando por teorías conspiratorias tan atrayentes para muchos.

¿Podríamos saber cuáles son exactamente las corporaciones que tienen miedo a que merme su negocio, y cuáles las que piensan que la alarma puede aumentar su negocio? Nombres, plis. ¿No serán las mismas corporaciones en ambos casos, y la expectativa de aumentar el negocio mucho mayor que la (imaginaria) idea de que pueda mermar?

¿Y no es una teoría conspirativa de libro la idea de que preguntar cómo llega el IPCC a sus conclusiones se debe al “explicable temor de poderosas e influyentes corporaciones a que merme su negocio”?

El conocimiento sobre las causas esenciales que producen el aumento del efecto invernadero y el calentamiento global está bien consolidado en la comunidad científica desde hace décadas. Todas las Academias de Ciencias de los países más avanzados han emitido informes coincidentes, lo que sin duda constituye una extraordinaria garantía adicional.

Una trampa sutil. La causa esencial de un aumento del efecto invernadero está bien consolidado en la comunidad científica … a falta de demostración, y sobre todo, de cuantificación. Un pequeño calentamiento, y más CO2, es francamente beneficioso en general. Y sobre lo que digan las academias de ciencias, tal vez sea indicativo el lema que guió a la Royal Society of London durante sus primeros 300 años de vida (desde Newton hasta Feynman):

… es una regla establecida de la Sociedad, a la que siempre se adherirá, no dar nunca una opinión como cuerpo, en ningún asunto que se le presente, tanto sea de la naturaleza como del arte.

El principio era básico, y muy claro Y está grabado en el escudo de la academia científica por excelencia:

(No creas) en la palabra de nadie. Por ejemplo, la palabra de las academias, o de la Royal Society misma. Por eso establece el principio de no dar su opinión como cuerpo. Atente a los datos, experimentos, demostraciones, predicciones. El principio duró desde 1665 hasta 1960.

Las voces discrepantes siguen sin ofrecer explicaciones científicas sólidas, ni parecen dispuestos a contribuir al debate científico por los procedimientos establecidos en cualquier área de conocimiento.

Las voces discrepantes no tienen que ofrecer ninguna explicación. Todo fenómeno es natural mientras no se demuestre lo contrario. Y toda explicación es falsa mientras no demuestre ser cierta. Pero, además, el IPCC nunca ha buscado explicaciones alternativas. Ni siquiera es su función. No nació para explicar por qué cambia el clima, sino para encontrar un cambio climático atribuible al hombre pecador.

The Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) was established in 1988 by two United Nations Organizations, the World Meteorological Organization and the United Nations Environment Programme to assess “the scientific, technical and socioeconomic information relevant for the understanding of the risk of human-induced climate change. [–>]

A pesar de ello, reciben de algunos medios una atención desproporcionada si se compara con la prestada a la inmensa mayoría de los científicos dedicados a investigar las variaciones del clima con rigor. En absoluto se trata de una polémica sobre un tema controvertido, cuyos argumentos enfrentados merezcan tener una equilibrada acogida. No nos imaginamos a ningún medio respetando equidistancias entre los neumólogos y los que niegan la nocividad del tabaco, por poner un ejemplo.

¿Atención desproporcionada? Imaginemos que en un juicio el fiscal protesta porque se presta una atención desproporcionada (por ejemplo, igual) a los argumentos de la defensa que a los argumentos de todas las policías dedicadas a investigar el crimen con rigor. ¿Pretenden nuestros egregios científicos gubernamentales que la ciencia sea menos rigurosa que el derecho?

Y, por cierto, no es menor el conocimiento de la ciencia sobre del calentamiento global que acerca de los efectos del tabaco.

¿No es menor? ¿Con una medición del desequilibrio radiativo en superficie de 0,6 +/- 17, no es menor? Clic.

¿Con un rango de predicción de 1,5ºC a 4,5ºC, o sea, entre el cielo y el infierno, no es menor? Pero están haciendo trampa, claro. La razón de alguien en una discusión no tiene ninguna relación con la razón de otro alguien en otra discusión.

El resultado del ejercicio que el IPCC ha presentado recientemente constituye un buen ejemplo de cómo la ciencia básica puede prestar un servicio a la sociedad, proporcionándole una información fidedigna sobre uno de los mayores retos de nuestro tiempo.

A la vista está que el IPCC no es ciencia básica (no es ciencia), y el que el mejor servicio que podría hacer a la sociedad sería disolverse. Perdón, el mejor servicio a la sociedad que podrían hacer los gobiernos, porque el IPCC no es otra cosa que los gobiernos.


Esta es una pequeña serie que se llama La ciencia moderna. Solo tiene (en principio) tres breves entradas.