Calros Chordá es un nuevo amigo. Es un conocido autor de libros y conferencias de divulgación científica, y uno de los carbonófobos calentólogos más arriesgados que conozco. Al contrario de la figura al uso, es educado – salvo cuando te llama “negacionista”- e inteligente -salvo cuando te llama negacionista-. Y muy al contrario que la figura al uso, deja participar al discrepante en su blog, como si fuera un “negacionista” cualquiera.

Probablemente sea la figura más contraria de Ferran P. Vilar como pueda darse dentro de la tropa alarmista. Solo por eso hay que cuidarlo. No es que de pie a la existencia del necesario y sano debate público -en España inexistente-, porque no contesta. pero al no se cafre, y no censurar opinión, al menos permite que las preguntas queden sin respuesta. Y el silencio es una forma de respuesta. A menudo, la más indicativa.

¿Y quien sabe? Al final puede que se mosquee de lo mal que queda no contestando, se anime a intentarlo, busque los argumentos de apoyo, y cuando vea lo que hay, se caiga del guindo. Que no sería lo que importa, sino el debate del medio. Podría ser instructivo para otros.

Tuvo la mala suerte de tropezarse en vivo con los “negacionistas”, gracias a un “fan” en Desde El Exilio [–>]. Y eso llevó a un intento de intercambio en su blog. En los comentarios de esta entrada.

 Intento, ya digo. No responde. Cosa que no ha dicho en su blog (es obvio) pero sí en Twitter:

  1. @CarlosChNav Amable autor, ¿lo tratamos? La “certeza” del #IPCC https://plazamoyua.com/2013/09/27/la-certeza-del-ipcc/ … Pero contestando a los puntos, uno a uno, ¿vale?

  2. @plazaeme No, gracias. No tengo tanto tiempo como el que me requiere, disculpe. Tómeselo como guste. Corto y cuelgo.

  3. @CarlosChNav Entiendo. Sí hay tiempo para impartir opinión, pero no para contrastarla. No me lo tomo como “me guste”, sino como “”es”.

  4. @CarlosChNav Quiero decir, no pretendo que sea conmigo, pero, ¿La ha contrastado una sola vez con alguien que opine lo contrario? ¿Enlace?

Por eso la gente pro IPCC se comporta, normalmente, como perfectos cafres. Es obligado.  La tesis, las afirmaciones del IPCC, entre gente civilizada y en un debate civilizado duran cinco minutos. No tiene chicha. Cuando Judith Curry empezó a comunicar con “negacionistas”, le cayeron todos los insultos del mundo. Y todavía no había criticado al IPCC, ni puesto en cuestión ninguno de los ladrillos del edificio. Se había limitado a considerar que el debate es bueno, que los “malos” podían tener ideas que merecieran consideración, y que las quería conocer. No sé si entonces era consciente de que esa pequeña apertura al debate, y al contraste de argumentos, es exactamente la mayor herejía para una doctrina cerrada que se basa en “group think“. Y como a tal la trataron, con toda la dureza. Por hablar con el maligno.

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Y no es que el amigo Carlos Chordá hable con el maligno. Hablar, lo que se dice hablar, en dos direcciones, no. Pero no basta con no contestar. De ningún modo. Es imprescindible callarlos a toda costa. ¿Qué es eso de que puedan poner cosas en su blog, como si fueran creyentes en lugar de herejes? Como se entere P Vilar, Ferrán, don Ciencia, le va a caer una buena a Chordá.

Pues eso, que me lo cuidéis. No le llaméis tonto. No lo es. Que no tenga respuestas no indica falta de inteligencia. Los tontos contestan con tonterías. Como Ferry. Hasta que se piran, te atacan desde su blog, y no te dejan contestar. Chordá es lo contrario. Luego no es tonto. Solo que todavía no se ha dado cuenta de que no se puede ser calentólogo, o carbonófobo, y civilizado. Le faltaba experiencia. Nunca se había tropezado con negacionistas, y hablaba de ellos con teoría. Necesita tiempo tiempo. La parte interesante viene cuando se da cuenta de que tiene que elegir entre civilización y fe.

¿Apuestas?

Todo el mundo es algo cafre y algo civilizado. Lo cafre es innato, y lo civilizado viene de fuera – con eso que llaman educación. Pero la educación tiene grados muy distintos de aplicación, y su aplicación tiene éxito muy diverso. Y luego el ambiente en que se desenvuelve el sujeto es clave. Hay ambientes que resultan sumamente cafrógenos, o civilófobos. Todos conocemos unos cuántos, y sin necesidad de recurrir a San Mamés. Cualquier tribu afectada por “group think” es de esos ambientes. Grupos terroristas, partidos políticos gobernados por una cúpula, IPCC, etc.  Se necesita para mantener el orden. Y si alguien, dentro de esa tribu, dentro de ese ambiente cafrógeno, no ha desarrollado la tendencia, es una indicación muy ilustrativa para la apuesta. La esperanza …, ya se sabe.