Gracias, gracias, Joan. Si seguimos un poco más, voy a hacer un compendio de melonadas nacionalsitas. Si me traes vídeos de 12 minutos, como este, es un sistema perfecto.

Que te gusta Moreno Cabrera es evidente. Lo que también es evidente es que todavía no has llegado has comprender la superioridad -moral, y de eficacia- de un mundo basado en razones y patrones, a un mundo basado en gustos. Dada tu edad, y tu falta de vergüenza al plantear ciudadanos de segunda, no creo que llegues a comprenderlo nunca. Ni tampoco que comprendas que unos de los motivos que hacen rechazable el nacionalismo es, precisamente, que propone mundos al estilo que lo haces tú (irracional, por cojones, etc).

Lo de Moreno Cabrera se las trae. Para ser lingüista, parece que le gusta más escribir de divulgación y enseñanza (para vender a sus alumnos, supongo [ver nota 1]), que la investigación. Ni una sola obra de investigación [ver nota 2]. Aunque yo no estoy de acuerdo con el sistema, ser catedrático hoy sin una sola obra científica es un mérito notable en España. Casi magia.

Argumentos. Quita el blablabla, y mira los argumentos. Combate un nacionalismo español a base de traer, falseándolos, los argumentos de ¡dos publicaciones! de dos autores. El arquitecto Santiago Lamela, y la periodista Irene Lozano. ¡Ah!, y los supuestos argumentos del nacionalismo español los refuta con la ciencia lingüística. Eso dice. Veamos.

  • Titubeantes.

EL fenómeno coge una obra de una ¡periodista!, y critica una frase “lenguas titubeantes”, porque según él es una carcajada pensar en hablantes titubeantes. Sin darse cuenta que la carcajada es un lingüista que confunda lenguas (con diferencias por ejemplo entre valles contiguos), con hablantes.

  • La lengua en la que todos los ciudadanos del estado español pueden entenderse.

Aquí el nota ya lo borda. Según él, “parece ser” que desde Maricastaña, los gallego parlantes y catalano parlantes entendían con facilidad al que hablaba el castellano, lenguas análogas al fin, pero no ocurría al revés. ¿Y por qué al revés no? Según el artista, ¡¡¡porque los castellano parlantes eran nacionalistas!!!, y no se esforzaban.

Enternecedor. Asevera que pensar que era porque los castellano parlantes eran más torpes sería caer en racismo. Risas del público. No explica en qué se basa para pensar que sean razas diferentes. ¿No querrá decir xenofobia, el lingüista? Pero no se da cuenta que afirmar que los castellano parlantes eran nacionalistas, al contrario que los otros, y durante siglos y siglos, es exactamente lo mismo de racista (ejem) o xenófobo, que pensar que fueran torpes. Hay que fastidiarse, porque además es doctor en filosofía. Aunque yo creo que debe ser en ideología, y que regalan los doctorados por cuadras de ganado. Porque lo que ha hecho es una operación puramente ideológica. Como las lenguas deberían ser iguales en todo (de prácticas, usables, etc), según mi ideología de Justicia Universal Lacrimógena, entonces deduzco que en realidad lo son. Y que si la observación me contradice, es porque ocurre una injusticia que hay que corregir. ¡Ya lo tengo, eran malditos nacionalistas! Genial. ¿Y no podría ser por que gallego parlantes y catalano parlantes tuvieran mayor estímulo en aprender al menos algo de castellano, por ser una lengua mucho más extensa, y usada como lengua franca en la península? No. Si el prejuicio ideológico te impide pensar eso, eso no puede ser. Lo que no es óbice para un doctorado de filosofía.

  • Lengua de convivencia

Aquí pilla una afirmación de Lamela, en el sentido de que el español es la lengua oficial constitucional “por ser la lengua común de convivencia desde la Edad Media”. Y ya se desmadra Moreno Cabrera.  Un insulto a las demás lenguas de España, blablabla. ¡Claro, las demás debían de ser lenguas de guerra, en lugar de convivencia! Hombre, lo de lengua de convivencia es una cursilada, pero eso no se combate con una estupidez.

  • Que el español sea obligatorio (¡hasta en Brasil!) les parece muy bien, pero que el catalán sea obligatorio les parece muy mal.

Obviamante ridículo … si entre lenguas no hubiera diferencias. ¿Propone Moreno Cabrera hacer obligatorio el romaní, que también se habla? Pues no lo propone porque hay diferencias, aunque su prejuicio se las impida ver. Y además es falso. Nadie propone que el catalán no sea obligatorio y el español sí. La mayoría propone que ambos sean obligatorios como asignatura, e igualmente vehiculares en la enseñanza y la administración – a elegir. ¿No es lo mismo, no? Otros, muy pocos, proponemos que no sean obligatorios ninguno de los dos, y el asunto quede enteramente al albur de las decisiones libres de cada ciudadano. O sea, el nacionalista español al que ataca este estrafalario doctor llamado Juan Carlos Moreno Cabrera solo existe en el mundo de su colosal prejuicio. La figura en la que cae se llama “falacia del hombre de paja”.

  • El número de hablantes

Según el tipo, un argumento del nacionalismo español es que hay que aprenderlo, pero catalán no, porque el español los hablan 440 millones de personas. Y lo refuta así. Agárrate:

He calculado que para hablar con cada uno de los 440 millones diez minutos, una persona necesitaría 36.000 años. Ja ja ja.

¿Es posible que sea realmente subnormal? ¿Por qué diablos aprenderemos entonces inglés, si no disponemos de 100.000 años?

  • La obligación de conocer esas lenguas es intrínsicamente reprobable, y constituye un atropello intolerable.

Esto, según Moreno Cabrera, lo defiende aquel famoso Manifiesto por la Lengua Común de Savater et al. Y “en estos términos“. El único problema es que es mentira que defienda eso. Dice que es encomiable aspirar a que todos lleguen a conocer bien el vernáculo de la comunidad en cuestión, pero que tal aspiración debería ser estimulada, no obligada.

  • Persecución del español.

La guinda. Lamela ha protestado por la persecución (obvia) del español en partes de España, y debe de haber dicho que “ha llegado el momento de exigir una solución, pero nadie se atreve”. De lo que nuestro doctor en filosofía favorito concluye que estará pensando en la solución de prohibir y eliminar estas lenguas del mapa. ¡¡¡Un pensamiento etnocida!!!

Parece que estamos ante el prefecto ejemplo de imbecilidad ideológica. No en vano este Moreno Cabrera es autor de un libro llamado La dignidad e igualdad de las lenguas (Alianza, 2000). Si por dignidad quiere decir que todaspueden usarse sin desdoro, ha descubierto la pólvora mojada. Si quiere decir que todas pueden imponerse, sin que sea absurdo en ningún caso, ha descubierto una majadería. No defiende que el romaní sea obligatorio en España, ni el cheyenne en Montana. Y respecto a la igualdad, exactamente lo mismo. . Pero el payaso pervierte los argumentos de un arquitecto y una periodista, y ya tiene la refutación del nacionalismo español. ¡Olé, doctor!

Por cierto, ninguno de los “argumentos” del nota está hecho desde la lingüística. Titubeantes es desde la confusión.  Lengua de entenderse es desde el prejuicio (y la ignorancia), como lo de lengua de convivencia. Número de hablantes, desde la imbecilidad. Obligación, desde la mentira más burda. Y persecución, desde la canallada.

Argumentos, Joan. Lo que te duele tanto.

La payasada en vídeo (12 min):

Añadido / correcciones.

(1) El comentarista Disidente nos explica [–>] que Moreno Cabrera no vende sus libros a sus alumnos. Gracias por la información.

(2) El comentarista Disidente nos dice que  [–>]  Moreno Cabrera sí tiene obras de investigación. No salen en su web de la facultad, pero puede tener razón.  Gracias por la información.

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