P: ¿No percibe descontento ciudadano con el funcionamiento de nuestra democracia?

R: ¿Debemos mejorar? Por supuesto, sobre todo en rapidez de respuesta a los ciudadanos y en transparencia. Pero creo que nuestras instituciones son las mejores que podemos tener en un Estado de Derecho. No percibo ningún descontento ciudadano con nuestra democracia, porque nuestras instituciones democráticas funcionan bastante bien, sobre todo si las comparamos con otros países. [–>]

Merece la pena recordar que suelen decir que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

En el organismo que presides, Defensor del Pueblo (suponemos que español), los asuntos relativos a los atropellos de los nacionalistas catalanes se le encargan … ¡¡¡a una nacionalista catalana!!! Es de imaginar que lo sabes, dado que ese reparto de papeles debe ser tuyo. ¿Necesitas mucha percepción para saber que ese es un mal funcionamiento de las instituciones? En concreto, la tuya.

conchi

No suena muy extraño el desinterés de una ex vicepresidenta primera del Parlamento de Cataluña [–>] por una demanda de amparo ante un acto del Parlamento de Cataluña. En realidad suena a yo me lo guiso, yo me lo como. Diríase que se acerca más a un funcionamiento muy subóptimo de las instituciones, que a “las mejores instituciones que podemos tener en un estado de derecho”. Especialmente si la fenómeno a la que has encargado el asunto nos cuenta que solo el gobierno puede impugnar, cuando no se trataba de una impugnación, sino del amparo ante un derecho fundamental  violado. En este caso, el derecho de participación política.

Quien se tome la molestia de sumar derecho fundamental violado + disposiciones y resoluciones sin rango de ley, lo que obtiene es exactamente = recurso de amparo al tribunal Constitucional. Nada que tenga que ver con una impugnación del gobierno, ni con el artículo 161,2. Pero claro, hay que tomarse la molestia.

No la molestia porque unos españoles reclamen en contra de lo que hacen nacionalistas catalanes, sin poder imaginar que les va a atender una nacionalista catalana. Sino el pequeño esfuerzo de pensar que el Defensor del Pueblo está para defender al pueblo. Principalmente sus derechos fundamentales. Y por ejemplo adherirse al mecanismo que establece la constitución para defenderlos. Sin dedicarse a elucubrar que como ya el gobierno hace otra cosa distinta, tal vez con un resultado parecido – o no, pues entonces que le den morcilla a los derechos del pueblo al que algún idiota puede soñar que defiende.

Así que a esta petición [versión breve –>] [versión completa–>], el Defensor del Pueblo -nominalmente Soledad Becerril- contesta que manzanas traigo. En una insuperable demostración del buen funcionamiento de las instituciones, sin asomo de conflicto de intereses, ni de control del gobierno respecto a una función que debería ser la más independiente.

Sirva esta breve nota como un intento de ayuda en esas dificultades de percepción, que con tanta claridad expones en esta entrevista que por poco me ha hecho caerme de espaldas.

Si acaso, un comentario general añadido. En una situación en la que hay una sensación extendida de que el mundo se viene abajo, tal vez la peor terapia sea tropezarse con dirigentes políticos obscenamente satisfechos consigo mismos. Las mejores instituciones posibles y tal. Yo le llamaría jugar con fuego. Porque es muy jodido imaginar la preocupación y desvelos imprescindibles, por parte de alguien tan contento con lo que hay. Claro que si no percibes, no percibes. Al menos hasta que percibas.