El alarmismo climático se basa en una gimnasia argumental, generalmente poco conocida, y muy delicada. Por eso intentan hablar de un falso consenso, sin entrar en los detalles. Y sin embargo los detalles son muy interesantes, y relativamente fáciles de entender.

La situación se parece a esto.

castillo-naipes-calentamiento-globalLa idea es la siguiente. El “calentamiento global” que han medido, contando desde que se aceleraron las emisiones de CO2 (1950), no es gran cosa. Si hacemos caso de la serie de temperaturas como más “oficial”, HadCrut4, alrededor de 0,6ºC en 63 años. Un ritmo de 1,2ºC en un siglo. Y para meter miedo necesitan más de 2ºC / siglo.

hadcrut4-1950-2013

Así que necesitan decir que luego se acelerará. Pero, ¿por qué se va a acelerar? Pues porque las emisiones de CO2 aumentan. Bien, pero se puede calcular cuánto aumentarán si no hacemos nada por controlarlas, y cuánto efecto ha causado el CO2 que hemos emitido hasta ahora. Y el gran problema es que esa cuenta no sale. No sale susto, quiero decir.

Para convertir el CO2 en un problema, hace falta que cause un gran efecto en la temperatura, y que ese efecto no se haya podido notar hasta ahora, por algún motivo. Y han creado el esquema teórico para conseguir exactamente eso. Por una parte aumentan, por la cara, el efecto medido del CO2 en el laboratorio. Dicen que el sistema climático reaccionará a un pequeño calentamiento producido directamente por el CO2, y lo multiplicará por tres, o por más. Y que eso no se ha notado en las temperaturas, todavía, porque hay otras cosas que han actuado en sentido contrario, contrarrestando buena parte del calentamiento. Pero que dejarán de actuar, y nos achicharraremos.

Se puede ver en este gráfico de GISS / NASA:

forzamientos-clima-gissLo que contrarresta el gran calentamiento (imaginario) de las emisiones invernadero, es:

  • Aerosoles estratosféricos (vienen de los volcanes).
  • Aerosoles troposfera reflejando la luz (contaminación).
  • Aerosoles troposfera efectos indirectos (contaminación).

Pero los tres factores están muy mal medidos, y son especulativos en buena parte. Y, además, desde 1991 no ha habido ningún volcán que haya inyectado una cantidad significativa de aerosoles en la estratosfera. (Hace falta que sea fuerte, y que esté cerca del ecuador).

Si hacemos las sumas para el último año del gráfico, daría:

forzamientos-clima-giss-sumas

Y queda el siguiente mensaje. El efecto de los gases que emitimos sería de 3,1 W/m2. Pero ha sido contrarrestado por 2,5 W/m2de los aerosoles de la contaminación y ayudado por 0,7 W/m2 del hollín. Así que ha quedado en 1,3 W/m2, y por eso el calentamiento no ha sido (todavía) para tanto. Lo más gracioso es que eso implica que si no fuera por ese CO2 que emitimos, la tierra se estaría enfriando a razón de -1,8 W/m2. Y la temperatura sería menor que por ejemplo hacia 1910. Con esa temperatura, bien desagradable, y sin el CO2 extra, morirían de hambre cientos de millones.

Y ahora llegan los estudios más recientes, que están fastidiando el relato. Por una parte, están viendo que el efecto negativo de los aerosoles es menor de lo que habían pensado antes. Por otra parte, llevamos unos quince años sin calentamiento. Y ambos factores necesariamente cambian los cálculos.

El ejemplo del que más se ha hablado es el recientemente publicado Otto et al 2013 (desde ahora O13). Ha participado la flor y nata del IPCC, así que no es nada sospechoso de querer reducir la alarma. En realidad es completamente sospechoso de todo lo contrario. Y en efecto, dentro de lo que hay, han elegido aquello que puede producir la versión más alarmista. Con el resultado de que si no hacemos nada con las emisiones, habría un calentamiento de unos 1,3ºC en unos 70 años (transient climate sensitivity), y de 2ºC cuando tuviera tiempo de realizarse el efecto completo (equilibrium climate sensitivity).

Al parecer, tienen que agarrarse a los 2ºC como a un clavo ardiendo. Es lo mínimo necesario para meter miedo. Aunque a mi no me mete nada. Pero uno de los coautores de O13, el único no alarmista (Nic Lewis), nos explica la selección bastante peculiar que han hecho con los datos para obtener ese resultado:

Lo que presenta aquí Lewis es el resultado con las otras alternativas que había de elegir otras series de datos (sobre el calor que va al mar) y más actualizadas. En realidad eran alternativas más razonables. Y lo que resulta es el mismo calentamiento “rápido” (climate transient sensitivity) de unos 1,3ºC, pero significativamente menos calentamiento final (equilibrium climate sensitivity). Lo rebaja de 2ºC a 1,65ºC.

Lo resume en dos cuadros:

Basándose en la última década (datos más recientes que O13), con los distintos datos que hay de calentamiento del océano:

lewisOHC1

Y basándose en la cuatro últimas décadas, y los diferentes estudios de calor que va al mar:

lewisohc2Se ve que el Otto et al 2013 sale de elegir el resultado que da más calentamiento final, de entre las nueve posibilidades de elección de datos que tenía. Y aun así no les salía un resultado especialmente preocupante, a pesar de ser probablemente exagerado.

Nota 1. Todo esto es contando con la teoría IPCC en toda su ortodoxia, y con los datos que hay. Pero los datos no dicen ni mucho menos que la teoría sea cierta. Es la forma de hacer la teoría compatible con los datos, sin que eso avale la teoría. Perfectamente puede estar la teoría mal, la reacción total del sistema al pequeño calentamiento del CO2 ser negativa, y la sensibilidad final de equilibrio resultar menor de 1ºC. Incluso cabe que la mera idea de una sensibilidad lineal sea perfectamente absurda. Esto no es más que el juego de seguir la lógica calentóloga, según se van viendo datos de la realidad. Y esa lógica se va chafando.

Nota 2. Este estudio O13 del que hablamos es el mismo que dio tan espectaculares (y falsos)  titulares de prensa. Por ejemplo, Europa Press:

Pues no; lo que auguran es exactamente mucha menos catástrofe de lo que venían augurando. Lo explicamos aquí:

Nota 3. Un gráfico que hace las sumas y restas de los diversos forzamientos que hemos visto antes (según GISS / NASA). Remarco las tres últimas décadas. El rojo marca calor neto que ha entrado en el sistema, y en azul cuando ha salido. Y llama la atención que la década en la que se ha añadido más calor al sistema (la última), es justamente una década en la que no ha habido calentamiento. Al menos en el aire. Pero el aire si se calentó notablemente en los 1980s y 1990s, con mucho menos forzamiento (imaginario). Y se calentó prácticamente lo mismo entre 1915 y 1945, con muchísimo menos forzamiento (imaginario).

forzamientos-clima-neto-marcado

Otra forma de verlo es señalando en ese gráfico las épocas en las que ha habido calentamiento, y las que no:

forzamientos-clima-giss-y-calentamientos

Dicen que la disparidad es por la “variabilidad natural interna” (no forzada). Hay quien opina que es porque no saben de lo que hablan. Ojo, hay climatólogos eminentes que opinan esto último.

Nota 4. Actualizo el listado que llevo de los últimos estudios de sensibilidad. Solo los que constriñen los modelos con datos de termómetros.

Año Autores Sensibilidad
2007 IPCC 3ºC
2012 Ring et al 1,5ºC – 2°C
2012 van Hateren 2°C
2012 Aldrin et al (1,6°C) 2ºC
2012 Olson et al 2,8°C
2012 Gillet (Transient) 1.3 – 1,8°C
2012 Lewis (1,3°C) 1,6ºC
2013 Berntsen et al (pre) (1,5ºC) 1,9°C
2013 Otto et al (1,3ºC) 2ºC
2013 Lewis (este)  (pre) (1,3º) 1,65°C

Enlaces:

La explicación de Nic Lewis, en Bishop Hill y en WUWT para poder ver la discusión: