La “hora del planeta” es esa payasada de activismo verde de la organización ecologista WTF.

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Quieren joder la red eléctrica, a base de que todo el mundo apague le luz al mismo tiempo, y durante una hora. Y dicen creer que con eso ahorran emisiones de CO2, y ahorran electricidad.  Y se equivocarían si lo creyeran de verdad, pero no es el caso. Se equivocarían, porque si tiene muy escaso éxito -como siempre-, las centrales no disminuyen la producción. Los subibajas son muy caros. Y si tuviera éxito -por una vez- tampoco ahorrarían nada.  Porque al tener que apagar y arrancar centrales (o frenar y acelerar), se consume lo que se había ahorrado por el apagón.

Y sin embargo la idea es brillante. Porque lo que de verdad quieren es que nos vayamos acostumbrando, cucharadita a cucharadita, a la nordcoreización de la sociedad. La obediencia, todos a una. La inmensa satisfacción de amar infinitamente al líder, y a su causa. Y la consecuencia inevitable de todo ello, perfectamente reflejado en la “hora del planeta” que celebran todas las noches del año, y todas sus horas, en el país de sus ensueños. Las noches en Corea del Norte son así; todo el año:

corea-del-norte-la-hora-del-planetaNo es de extrañar que se sumen muy egregios “pilotos” de la sociedad:

rubalcaba-la-hora-del-planetaEl único problema es que conocemos perfectamente ese pilotaje, y quién “toma los mandos”. Bonita metáfora, Ruby. Ha quedado clarísmo. Ni siquiera el auténtico Faisán Al Veraz podría haberse explicado mejor.

La gran duda es qué hacer. Por una parte hay una tendencia natural a contrarrestar. Para que no jodan la red, y para que no nos piloten hacia Corea del Norte. Por otra parte parece sensato quedarse callado. Visto que la chorrada cada vez va a menos, que siempre fracasa, y por no ayudar a la escasa publicidad que ha tenido este año. Pero al final yo creo que hay que publicitar al ecolopiteco. Puede que ganan, y puede que pierdan. Pero si ganan, se te quedaría cara de tonto si es por tu indiferencia. Tiene consecuencias muy directas, y ya mismo.

Precio de la electricidad:

– 1º Dinamarca, rey de los molinillos: 0.30217 € / KWh.

– 2º Alemania, rey de los verdes: 0.25983 € / KWh.

Por ejemplo:

La gente en Alemania está levantada en armas a cuenta de la energía. Sí, energía -la mercancía que nos afecta cada día-, nuestra ropa, comida, entretenimiento, transporte, o incluso tratamientos médicos. Para los alemanes, los precios de la electricidad están subiendo como resultado de abandonar la energía nuclear y de imponer las renovables. Los consumidores sufren la mayor subida en una década, y los precios aun se van a incrementar más.  Se calcula que para 2030 Alemania habrá gastado más de 300 mil millones de euros en electricidad “verde”. Y los consumidores están protestando porque hay unas 800.000 familias que ya no pueden pagar el precio de la energía.

Es obvio. La riqueza empieza por -y va de la mano de- una energía barata. Y si al ecolopiteco le molesta la riqueza, es lógico que empiece por encarecer ese producto cuya baratura es imprescindible para la riqueza. Van al grano. Lo único sorprendente es esa característica humana por la que siempre hay público para los que quieren una sociedad pobre. Será porque la imaginan “bien pilotada”. Digo yo. Pero maldito el consuelo.