Ya sabemos, Mariano, que pedir la cárcel para terroristas multi-asesinos es pedir demasiado en esta España de buen rollito con los terroristas. Y todavía más en esta era mariana del “far niente”, aunque no sea “dolce”. Y por eso no te recordaremos que hay entre un mínimo de cinco y un máximo de doce terroristas que pusieron una bomba el atentado del 11-M, y que no están en la cárcel. Ni siquiera sabemos sus nombres.

Eso no es problema en España, hoy. Podemos seguir  viendo Teledeporte  con toda tranquilidad. Pero hay un detalle que le debería producir cierta quemazón a un asno soberbio con pretensiones de hombre de estado. La historia. Que posiblemente sepa comprender el desinterés del gobierno Zapatero por averiguar el nombre de los otros doce asesinos que pusieron bombas el 11-M, y no son el dudoso Jamal Zougam. Pero, ¿crees tú que comprenderá el mismo desinterés del gobierno Rajoy por saber el nombre de los terroristas?

Yo creo que no. Aunque también creo que te puede dar lo mismo, ya que esas cosas no salen en el Marca. Eso que leen las personas “normales”, como tú. Pero, no siendo una persona normal, y siendo lo suficientemente gilipollas como para haberte votado, no tengo más remedio que aprovechar la efeméride, y recordarte que seguimos sin saber quién puso las bombas el 11-M. Los nombres, Mariano. Menos uno, que no podría resultar más difícil de creer.

No sé; tal vez podrías intentar contemplar la posibilidad de disimular un poco, y hacer como si tuvieras algún interés por perseguir, o al menos descubrir a los autores del peor atentado terrorista en toda la historia de España. Imagina; podrías permitir que los más soñadores piensen que no estamos condenados a padecer eternamente  gobiernos entre calzonazos y miserables.

¿Tal vez te parece una labor hercúlea? ¿Ni siquiera sabes por dónde empezar? Te echamos una mano. Se trata de ir mejorando la información que proporciona esta lista, que sale (se deduce) directamente de la sentencia del Tribunal Supremo:

  • Bomba nº 1: Tal vez Jamal Zougham. Condenado. En la carćel.
  • Bomba nº 2: Tal vez alguno de los suicidados en Leganés.
  • Bomba nº 3: Tal vez alguno de los suicidados en Leganés.
  • Bomba nº 4: Tal vez alguno de los suicidados en Leganés.
  • Bomba nº 5:  Sin atribución. Paradero desconocido.
  • Bomba nº 6:  Sin atribución.  Paradero desconocido.
  • Bomba nº 7: Sin atribución.  Paradero desconocido.
  • Bomba nº 8: Sin atribución.  Paradero desconocido.
  • Bomba nº 9:  Sin atribución.  Paradero desconocido.
  • Bomba nº 10: Sin atribución.  Paradero desconocido.
  • Bomba nº 11: Sin atribución.  Paradero desconocido.
  • Bomba nº 12: Sin atribución.  Paradero desconocido.
  • Bomba nº 13: Sin atribución.  Paradero desconocido.

Porque hablando de soñar, se puede pensar que ese sería un sistema inmejorable para poder soñar que nos tenemos algún respeto y consideración. Supongo que te puedes hacer una idea del problema. Si ni siquiera nosotros nos respetamos, ¿quién cojones se puede esperar que nos vaya a respetar? Yo diría que absolutamente nadie. Y entonces parece claro que el negocio es bueno. Un comienzo de principio de posibilidad de respeto, a cambio de un precio de nada. Total, un poquitín de disimulo. ¿Tú que opinas, Mariano? ¿Ha sido gol?