Sefuela

Podría quedar en agua de borrajas, pero parece algo serio. Mucha gente veía como inestable la alianza de CiU y ERC, sobre todo para la propia CiU. Y podrían acertar de lleno. Ayer martes 22 por la tarde se produjo una declaración criticando duramente a Duran i Lleida. (Texto en catalán en el enlace). Básicamente por sus declaraciones discrepantes con algunos de los puntos defendidos por Artur Mas en relación al proceso soberanista.

Esta declaración fue emitida por el Consejo Territorial de Barcelona, aprobada por unanimidad por sus 300 miembros. La reunión contó con la asistencia (con voz pero sin voto) de Oriol Pujol.  Este hecho ha sorprendido a Durán i Lleida en Chile y ha expresado su indignación a través de Twitter, aunque ha mantenido cierta cautela: “A Xile em trobo amb comunicat CDC Bcn Ciutat.Sempre sorpreses a Xile! És una gravíssima irresponsabilitat.Espero què diu CDC nacional -Duran”

En algún momento cercano, aunque desconozco si antes, o después (sospecho), de la declaración de CDC Barcelona, la número dos de Unió ha criticado a CDC diciendo que harían mejor en ocuparse del embargo judicial que pesa sobre su sede.

Podría no ocurrir nada, pero lo veo difícil. He consultado  a dos personas posibles consecuencias. Ambas dan por rota CiU. A partir de aquí comenzamos a elucubrar. Hay quien da por terminado incluso el proceso independentista, ante las posibles nuevas alianzas. ERC+CDC+CUP no llegan a ningún tipo de mayoría necesaria para abordar con una apariencia mínimamente legal la continuación de la deriva independentista.  Y haría aún mas inestable un frágil pacto de gobierno.

También es posible que Unió se viese perfectamente legitimada para asumir un pacto con fuerzas no nacionalistas. Encajaría ahí la propuesta de Sanchez Camacho de hace pocos días. Podríamos ver incluso una repetición de UPN en Cataluña, con una Unió a la que apoyaría el PP y Ciudadanos, y respaldaría obligado el PSC. Eso no parece que pudiera durar mucho tiempo. Volveríamos a tener elecciones, en cualquier caso. Con o sin pacto.

Aparte de esto, me ha llamado la atención la no ratificación por parte de De la Rosa de su denuncia a los Pujol. Líbreme Dios de pensar mal de nadie. Lo que voy a plantear un escenario genérico de algo que puede parecerse a la famosa política con mayúsculas que se reclamaba ante esta amenaza, o a una trama conspiranoica de una novela de intriga y espionaje, o de El Padrino. Nada que ver, en absoluto, con Cataluña.

En una situación similar, un novelista sería perfectamente capaz de imaginar una trama en la que el capo en la sombra, amenazado con acabar en la cárcel, hiciera un trato: Me apartáis la presión y yo os dinamito la organización clandestina, dejando que el statu quo anterior permanezca.  Mi pariente de confianza arenga a las tropas para que emprendan una acción que les llevará al descalabro, y al aislamiento a dos cuerpos de ejército que antes estaban unidos. Fuerzo así la rendición de mi ejército tras el fracaso, y yo paso a vivir en libertad, en el país del vencedor, con unos dineros que me han permitido tener para que mi familia nunca pase hambre, ni traumas por no disponer de algún coche. Eso sí, renuncio a mi virreinato.

La verdad es que veo demasiadas películas, y no debería molestaros hablando de esto, porque estoy seguro de que, ni en Cataluña, ni en el resto de España, podríamos ver algo similar.