Es una continuación de ayer, en:

Donde veíamos que ya, por fin, los calentólogos están aceptando que no hay calentamiento en el aire desde hace una decena o decena y media de años. La explicación que dan es que el calor producido por el CO2 se está yendo al mar, y que por tanto sigue habiendo calentamiento si contamos el sistema climático entero. Es una explicación a medias, porque no suelen decir cuánto calor se va al mar. No conviene entrar en detalles, porque lo que miden es mucho menos de lo que debería ser según la teoría. Hay diferencias por cálculos y autores, pero podemos quedarnos con la idea de que miden la mitad de lo que esperaban, o un poco más de la mitad. Y lo que vamos a ver son esas mediciones. A ver qué hay sobre esas incertidumbres en las mediciones que menciona Bojanowski en el artículo de ayer. ¿Son fiables?

Todas vienen del NOAA, del equipo dirigido por Sydney Levitus. Los datos se pueden ver según los actualizan en esta página de la NOAA:

Y el último trabajo publicado es:

Primero hay que mencionar un cambio en las mediciones. Comenzó en 2003. Hasta entonces lo hacían con métodos cavernícolas -como colgar termómetros desde barcos-, y se dejaban sin medir la mayor parte de los océanos. Desde 2003 empezaron con el sistema de boyas Argos. Unas 3.000 boyas libres que se sumergen hasta 2.000 de profundidad, van tomando datos, y cuando emergen los envían. En principio, comparado con lo que había, es como pasar de la flecha al misil. Así que siempre que se ven los datos de Levitus hay que imaginar una frontera visual hacia mediados de 2.004, cuando ya había Argos suficientes.

El resumen de lo que plantean se ve en estas dos imágenes.

Figura 1 (NOAA OHC)

Figura 1 (NOAA OHC)

Calor del mar (en anomalía) de la capa de 0 a 700 metros de profundidad, en media de cinco años; y lo mismo para 0 a 2.000 metros. De la web mencionada da la NOAA.

Figura 2 (Levitus et al 2012 fig1)

Figura 2 (Levitus et al 2012 fig1)

Es lo mismo, un poco menos actualizado, pero cambian las capas. Coincide la de 0 a 2.000 metros (cambiando el color), pero la otra es de 700 a 2.000, en vez de 0 a 700.

Para hacernos una idea del significado de las capas, y por qué las dividen, hay que explicar por encima cómo se calienta y se enfría el mar. El mar lo calienta el sol. Hasta un máximo de 200 metros de profundidad. Pero de tal forma que la mitad del calor se queda en el primer metro, y el 80% en los diez primeros metros. Como además el agua caliente tiene menos densidad (se “hincha”), flota sobre la más fría. Así que si no hubiera otros factores, todo el calentamiento se acumularía en una estrecha capa superior, y el agua estaría estratificada por temperatura, de una forma muy estable. Pero de noche no hay sol, y el mar se enfría. Y se enfría emitiendo calor (evaporación, radiación y contacto) justamente por la capa superior. Al enfriarse, esa capa superior desciende, y se mezclan las aguas.

Además de ese fenómeno día / noche, el viento produce remolinos de turbulencias en el agua, y la mezcla. Y además el viento establece corrientes. El resultado final, muy resumido, es que hay tres capas muy distintas en el mar, desde el punto de vista de la temperatura. La capa mezclada -más o menos uniforme de temperatura-, una capa siguiente que se caracteriza por un gran descenso de la temperatura con la profundidad (termoclina), y las aguas profundas, muy frías, que apenas cambian de temperatura con la profundidad.

Algo así:

Figura 3 (Termoclina)

Figura 3 (Termoclina)

He perdido el origen de la imagen que he adaptado. Disculpas al autor.

Si ponemos las temperaturas medias (aprox) por capas de profundidad, quedaría así.

Figura 4 (Temperatura media por capas)

Figura 4 (Temperatura media por capas)

No he sacado la media de las temperaturas que marca el gráfico, sino de diversas fuentes. Lo que conviene resaltar es que a 1.000 metros de profundidad el agua está a 5ºC tanto en los polos como en el ecuador, y que de ahí hacia abajo va cambiando muy poco, y es la misma temperatura en cualquier latitud. Pero no porque se mueve ni por mezcla. A esa profundidad prácticamente no hay corrientes, salvo muy cerca del fondo. Lo que ocurre es que el agua tiene mucha capacidad de guardar calor, pero es muy mala conductora de calor. Así que es muy difícil que las aguas profundas cambien de temperatura; no tienen una fuente fácil de calor, ni tampoco un sumidero. Bueno, hasta que llegó la calentología.

Volvamos a Levitus. Hay unas cuantas cosas que llaman la atención. La primera, ese cambio que ocurre justo a mediados de 2004, justo en el momento que empieza a haber suficientes boyas Argos, y representan el grueso de la medición.

Figura 5

Figura 5

Parece demasiada casualidad que justo cuando cambias el aparato de medir, cambia la tendencia.

También llama la atención otra cosa. El cambio que hay en la proporción de calentamiento de las aguas profundas respecto a las superiores. En la figura 2 (1 de Levitus et al 2012) se ve muy bien el quiebro en el calentamiento en la capa entera (de 0 a 2.000 metros, roja), pero no hay ningún quiebro en la capa profunda de 700 a 2.000.

Figura 6 (Diferente calentamiento profundo)

Figura 6 (Diferente calentamiento profundo)

Y vemos algo que parece sorprendente. En la época de boyas Argos, desde 2004, el calentamiento de la capa profunda (negra, 700 a 2.000) representa más de la mitad del calentamiento total (roja, 0 a 2.000). Lo señalan las marcas rosas. Sin embargo, en el conjunto de los datos, 1955 – 2010, el calentamiento de las aguas profundas (negra, 700 a 2.000) solo representa el 31% del calor que ha entrado en la capa completa (roja, 0 a 2.000). Se puede comprobar de forma gráfica (chungo), pero es lo que dice en el texto del estudio: Figure 1 shows that the 700–2000 m layer is responsible for approximately one third of the total warming of the 0–2000 m layer (los números dan 31%).

También lo podemos ver en los datos más actualizados de la página de la NOAA. Las capas cambian, pero las marquitas rosas muestran que el calentamiento Argos en la capa superior (roja, 0 a 700) es menos de la mitad del calentamiento de la capa total (negra, o a 2.000)

Figura 7

Figura 7

El resultado es que antes de cambiar la medición con las boyas Argos, el 31% del calor iba a aguas profundas (más de 700 metros), y con las Argos es más de la mitad. Por métodos gráficos (chungos) calculo un 53%.

Ya parecía demasiado un 31%. Pero pensar que de un calentamiento de la capa de 0 d 2.000 metros, el 53% vaya a parar por debajo de los 700, parece ir en contra de todo lo que se pensaba.

Esa diferencia, en dibujos:

Figura 8

Figura 8

Figura 9

Figura 9

Tal vez mejor en porcentajes en vez de en cantidades.

Figura 10

Figura 10

Aun hay más. Lo que están midiendo es centésimas de grado, más las correcciones, y toda la estadística imaginable y no imaginable. Pero lo que les da no es suficiente para lo que necesita la teoría. Así que, además, tenemos que imaginar una buena cantidad de calor acumulándose por debajo de los 2.000 metros. Pero una burrada; casi tanto como lo que se acumula en las dos capas que hemos visto, sumadas.

Para hacerse una idea del calor que se tiene que ir más allá de los 2.000 metros, hay dos trabajos recientes. No son “peer-review”, pero sí son públicos y en discusión (con buena pinta) . Han calculado el calentamiento para fin de siglo que se deduce de estos datos de Levitus, y del resto de los datos más recientes del IPCC. Los que han salido en el borrador del próximo informe IPCC (AR5). Pero sin contar con calentamiento más abajo de 2.000, que nadie ha visto. El resultado de ambos es un calentamiento más probable en el orden de 1,7ºC – 1,8ºC cuando doblemos la cantidad de CO2. En vez de los 3,3ºC que dice el IPCC para ese momento. Si no me equivoco, la diferencia entre esas cifras es el calor que hay que imaginar que va a parar por debajo de 2.000 metros del nivel del mar, para que lo del IPCC sea cierto.

Los trabajos:

Del segundo se ha discutido bastante, porque es la base del artículo de Matt Ridley en el New York Times:

Este ultimo artículo, bien diseccionado:

En resumen, ¿es imposible lo que dicen los carbonófobos calentólogos alarmistas? Imposibles pocas cosas hay en un sistema que se conoce tan poco. Pero ruaro, sería bien ruaro. Mejor disfrutar – lo que dure el calorcillo. ¡Y que no llegue un frío del de verdad!

Y esto es más o menos lo que hay sobre el calor en el fondo del mar, últimamente. Lo que no sé es si se entiende.

Añadido (23 enero 2013). Ponge este gráfico aquí para enlazarlo desde otro sitio. Pero tiene mucha relación (y mosqueo).

no-calentamiento-global-superficie-mar-reynolds