Alicia Sánchez Camacho es también del País de las Maravillas. Propone principios que en realidad son finales, y que solo son conocidos en Cataluña, o referidos a Cataluña. Es un fenómeno que se conoce como complejo de la guapa del baile, que tiene el problema de que hay que ser la más guapa en primer lugar,  y de que a partir de cierta edad no funciona – aunque se hubiera cumplido la primera condición.

Para arreglarnos la cuestión de Cataluña La Guapa, propone [–>]:

Respectar el principi d’ordinalitat, el qual garanteix el manteniment de la posició catalana respecte la seva pròpia renda per càpita després d’aplicar els mecanismes d’anivellament.

Si uno tiene la extraña idea de enterarse de dónde sale el principio, lo tiene fácil. En la RAE no sale la voz ordinalidad, ni siquiera como cualidad de ordinal.

ordinalidad-raeLógico; si lleva orden es ordinal, y no hace falta “ordinalidad”. Sería una “financiación ordinal”. Pero ya sabemos que en Catalonia is not Spain lo que prima es el “carácter de”. Carácter de estado, carácter de soberanía, carácter de ordinal, etc.

Wikiedia, siempre más amplia y más al día, tampoco conoce el prodigio.

ordinalidad-wikiPero los dos apuntan a la solución. Quizá quisiste decir originalidad. Lo que nos lleva a pensar que se trata de una originalidad catalana, y Google lo confirma. Todos los resultados [–>] apuntan exclusivamente a Cataluña. Eso original, en efecto, y es catalán. Para que luego vengan a discutir el fet diferencial.

Los más masocas preguntarán en qué consiste la maravilla. Lo explican bastante bien en Vozbcn.com.

Pero, por resumir, se trata de la mentira de que en los estados federales existe un principio de ordinalidad, tal que el estado / región que más impuestos federales paga per cápita, es el que mas ingresos federales recibe per cápita. Y que todos mantienen su puesto relativo a ese respecto. El segundo en poner es el segundo en recibir, etc.

Una vez más ocurre el esquema de siempre con la coña catalana. El principio es falso (no ocurre en los países federales); es un “principio” catalán; y a quien más beneficiaría en España es a Madrid. Y esto último es muy digno de mención. Dado que es algo que ocurre invariablemente con todos los principios que se sacan los catalanes de la barretina, no se puede entender que el nacionalismo catalán no triunfe sobre todo en Madrid. Salvo que los madrileños sospechen -por el motivo que sea- que los principios universales que inventan los catalanes  son de aplicación exclusiva para Cataluña.

El complejo de la guapa del baile. Todo un problema si no eres tan guapa como te ves. O Cataluña. No saben que no existen guapas por derecho divino; que hay que currárselo. Y currárselo significa, entre otras cosas, no ir de listillo ordinal.

Como siempre, avisando:

ordinalidad-aliciascamacho