Sefuela

Tengo que dar la razón a los nacionalistas catalanes en dos cosas. La primera es que no nos enteramos en el resto de España de lo que está ocurriendo en Cataluña. La segunda es cuando definen al Estado español como un Estado hipertrofiado, con exceso de funcionarios y de subvenciones recurrentes.

Puedo simpatizar con sus argumentos de que la solidaridad bien entendida empieza por uno mismo, cuando veo que se dan subvenciones para la emancipación política de la mujer en nosequé pueblo perdido de Africa. Pienso que incluso es posible que  parte de ese dinero no llegue al destino previsto, y se me llevan los demonios. Pero discrepo abiertamente a la hora de definir la idea de “uno mismo”. Mi idea abarca más gente que la suya, e incluye a todos los que nacieron, o habitan legalmente, en esa unidad política que nos tocó en el sorteo de los nacimientos, y que lleva el nombre de España.

España es un Estado reconocido internacionalmente, con una larga Historia. Está bien conocer esta Historia, pero no intentar retroceder en ella 300, 500 o 1136 años y 4 meses.  Si volvemos atrás, ¿dónde habría que volver? Entraríamos en disputas interminables y, probablemente, deberíamos ser colonia de Cartago y de Roma, como fuimos durante siglos. Hay que mirar para delante, desde donde nos ha tocado estar.

Los nacionalistas catalanes deberían darse cuenta de una cosa. Este movimiento en favor de la independencia, que se nos quiere vender como espontáneo, está perfectamente dirigido desde determinados círculos, en los que unas pocas personas dictaminan qué y cuando hacerlo, para conseguir el objetivo que ellos mismos se han marcado . Se me escapan los intereses que hay detrás , pero aquí voy a exponer lo que, en mi opinión, son pruebas concluyentes de ello.

Existe una hoja de ruta (full de ruta) del secesionismo catalán, redactada inicialmente por la Conferencia Nacional para el Estado Propio en abril de 2011 (podría haberlas anteriores pero no las he buscado) . El nombre de este organismo se cambió posteriormente por el de Asamblea Nacional Catalana en marzo de 2012 y esta hoja de ruta inicial se modificó parcialmente. No he conseguido localizar la hoja de ruta inicial, pero la hoja de ruta vigente es enormemente interesante.

En ella se detallan numerosas acciones que, a lo largo de un calendario establecido, deberían conducir a la independencia de Cataluña y del resto de “paises catalanes” que son Baleares y la Comunidad Valenciana. Las actas de las diferentes reuniones de la ANC se pueden consultar aquí.

Concretamente, el último párrafo del manifiesto dice :  “La fase definitiva serà l’obtenció, si així ho acorden els parlaments respectius, de la plena unitat nacional en el marc de la forma d’unió federativa que els pobles dels diferents països de nació catalana decideixin.” Podría parecer muy democrático, pero no puedo evitar que me despierte sospechas sobre las intenciones de este movimiento.

Volvamos a la actualidad. En esa hoja de ruta se recogen diversas acciones que ya se han producido, siguiendo milimétricamente el esquema establecido hasta la decisión de convocar elecciones anticipadas por parte de Artur Más. Hablan de la organización de una masiva manifesación el 11 de septiembre de 2012, cuyo lema sería: Cataluña, un nuevo Estado de Europa. ¿Les suena?.

Hablan también de la incorporación en el programa de los diversos partidos catalanes del “derecho a decidir”. Tal y como ha sucedido. El siguiente paso sería una consulta en todos los Ayuntamientos no vinculante ni necesariamente legal, en la que los catalanes expresaran su apoyo a la independencia. Esto estaba previsto para mediados de 2013. Hoy hemos conocido que la número dos de ERC propone Septiembre de 2013 como fecha para celebrar la famosa consulta. Si bien no me queda claro si pretende ser una consulta sobre o de autodeterminación. Tampoco está claro todavía si pretenden hacer la consulta desde los Ayuntamientos (como estaba inicialmente previsto) o desde la Generalitat (prevista para un año más tarde). Os dejo las declaraciones de Marta Rovira en español y en catalán. (En el artículo en catalán se hace mención a la hoja de ruta de los republicanos). Debemos suponer que se refiere a una nueva consulta no oficial que se convocaría desde los Ayuntamientos. La razón es que la Ley catalana establece como necesaria, para una convocatoria de consulta por parte de la Generalitat, una mayoría de dos tercios del parlamento catalán. Los partidos que apoyan la consulta no alcanzan los 2/3 de los diputados.

Ahora bien, puede que la precipitación de Mas haya hecho sufrir algunos cambios a esta hoja de ruta. La inclusión del derecho a decidir en los programas estaba prevista para las elecciones europeas de junio de 2014 y se ha producido casi dos años antes en un movimiento que debería haber dotado de mayor fuerza y coherencia a los siguientes pasos. Desde junio de 2013 se deberían comenzar las negociaciones con el gobierno español para un acuerdo de secesión. La Generalitat estaría respaldada por el resultado favorable de las consultas en los Ayuntamientos. El proceso culminaría la fase preparatoria con un plebiscito de autodeterminación en el que se refrendase la separación de España en septiembre de 2014.

Confirmando lo que algunos sospechaban, el documento deja claro que el objetivo se perseguirá hasta que se consiga convencer al número suficiente de gente para apoyarlo y darle la suficiente fuerza para emprender la fase final. Si no se daban las condiciones, el proceso podría sufrir retrasos, pero no estaba previsto renunciar a él en ningún caso.

También me ha llamado la atención durante la lectura de los diversos documentos, encontrarme en más de una ocasión con referencias al momento favorable, para el proceso independentista, que supone la crisis económica. Se considera una oportunidad para aprovechar el sentimiento de frustración y descontento que la crisis genera en la sociedad catalana (y en el resto de España, pero de eso no habla) en favor del proceso independentista. Es algo que nos ha sorprendido cuando lo hemos escuchado de boca de la número 2 de CiU por Gerona hace unos días., pero que ya estaba previsto en el proceso.

La hoja de ruta habla (con cierto criterio) de la necesidad de tener dos millones de votos como mínimo a favor de la independencia para seguir el calendario previsto. Y viendo los resultados de las elecciones sólo alcanzamos esa cifra si consideramos que todos los votos de CiU y todos los de ICV son independentistas, lo que no parece muy probable. Una cosa es ir de compras y que me fastidie que no me dejen elegir, y otra diferente es que al final vaya a comprar el producto nuevo que me han puesto en el estante. Es algo perfectamente estudiado en el sector del consumo minorista. Ser favorable al derecho a decidir y a una Cataluña independiente no siempre serán coincidentes.

La Asamblea Nacional Catalana nos da involuntariamente una pista sobre por qué se produjo el error de cálculo de Mas, pensando que si había 1,5 millones de personas en la calle en la Diada, su apoyo sería multitudinario. Fijémonos en su página web, en la que se ve en portada una sucesión de fotos con momentos estelares de actos independentistas.

Paremos a observar la foto del Camp Nou y la de la Diada, y tengamos en cuenta que en el Camp Nou caben unas 115.000 personas. ¿Alguien es capaz de ver una diferencia sustancial en la densidad de gente que se ve en el Camp Nou y en la que se ve en la manifestación? ¿Una diferencia sustancial de tamaño aparente de las personas? ¿Se dan cuenta de que con los que hay en ese trozo del estadio ya se llena buena parte de la superficie de la foto del 11-S? Si somos generosos pensaremos que a la manifestación acudió el triple de gente que el aforo máximo del CampNou, Pongamos 4 veces.  No llega a 500.000 personas. Es muuuucha gente, pero no 1,5 millones.

Avanzamos ahora al futuro. La ANC ha hecho una ingente labor de trabajo de apoyo a su causa, que se refleja en los recursos disponibles en su web, entre los que están 33 razones a favor de la independencia (la hoja de ruta hablaba de 1000) y cómo refutar los razonamientos “españolistas”. Incluso han preparado una página web en la que se analiza, específicamente, la problemática a la que se enfrentaría una Cataluña ya independiente de forma unilateral. Desde allí se tiene acceso a un informe, aparentemente serio, y que tiene detalles muy interesantes, sobre la viabilidad de una Cataluña independiente. En él se recogen muchas de las cantinelas que hemos oído, de forma repetida, en los últimos meses, como el déficit fiscal (con datos hasta 2005) y los posibles fines a los que se podían destinar esos recursos.

Todo el esquema parte de la errónea premisa de la permanencia en la Unión Europea en el caso de una secesión unilateral, basada en este estudio. Pero además encontramos gravísimas carencias en el análisis si buceamos un poco en esa página web.  Me voy a limitar a señalar algunos puntos que me han llamado la atención.

1- Ignoran de forma descarada la posibilidad de asumir parte de la deuda pública común de todos los españoles. A mí tampoco me gustaría pagar mi parte, pero no tengo más remedio que aceptarlo.

2- Consideran, sin embargo, que tienen derecho a la parte proporcional de las reservas de oro del Banco de España, aunque ven la posibilidad de que hubiera negativa por parte del Estado. Está claro que una ruptura no da derechos sobre patrimonios comunes, salvo que también se asuman obligaciones comunes.

3- Considera, erróneamente, que un Banco Central Catalán tendría sólo labores de supervisión y control, y que las entidades financieras tendrían acceso a la financiación del BCE. Es un planteamiento erróneo. Las entidades financieras catalanas tendrían cortado el acceso a cualquier tipo de financiación, al menos durante unos meses o incluso años.

4- Existe un factor clave que no parece tengan la mínima idea de cómo resolver. ¿De dónde se pagan las facturas los primeros dias desde la proclamación de independencia? Lo lamento, pero no pienso dar pistas sobre eso.

En estos documentos no vienen alusiones más que a los otros “paises catalanes” de cara a una unificación de la “nación catalana”, pero en ciertos sectores independentistas ya se habla de la liberación de la “Cataluña del Norte” como podéis ver aquí y aquí  Los franceses, que no tienen un pelo de tontos para estas cosas, quedan por tanto incorporados a los países que vetarían la entrada de una Cataluña independiente en la UE.

Queda, creo, evidenciado que la estrategia está diseñada (aunque con graves errores) para algo muy diferente de conseguir unas mejores condiciones de vida para los habitantes de Cataluña.

Añadido:  Me acaban de señalar un magnífico enlace donde se ven los puntos fundamentales de la hoja de ruta.

Se me había pasado uno fundamental.  El señalado como E en esa web. La elaboración de un censo en el que se inscriban voluntariamente los que se consideren miembros de la nación catalana con el fin de que en el referéndum voten exclusivamente los inscritos. Es decir la “población catalana” y no los habitantes de Cataluña. Dicen que eso legitimaría un marco democrático nacional (sic) y serviría para preparar un plebiscito con observadores internacionales.