Tucídides

Felicidades al Atleti. Tambien al Athletic por su magnifica campaña. Aunque juro que no vi llorar tanto a un grupo de jovenes desde que mi hija y sus amiguitas vieron ahogarse al Di Caprio en Titanic. Se ve que la entereza ante la adversidad, es un valor que en España cotiza peor que las acciones de Bankia. Y que hasta en el mismísimo Athletic, otrora simbolo del caracter, brilla por su ausencia.

Pues mas nos vale, recuperar dicha virtud urgentemente. Porque lo que queda por afrontar en este pais y en este continente los proximos años…..no es apto para espiritus pusilanimes o sensibleros.


Lo que si parece cotizar cada vez más, Tuci, es el narcisismo del rebaño.

A uno le puede gustar ver un deporte (hay gente pa tó). Pero en ese caso aplaudiría y seguiría a quien juegue bien, o a quien juegue según sus gustos. O a quien le caiga bien por el motivo que sea. Pero parece que se trata de admirar a “los nuestros”. Literalmente a una representación simbólica de “nosotros”. Algo que solo puede entrar en la categoría del auto-amor. Una especie de narcisismo colectivo, donde el único mérito y esfuerzo consiste en no pensar, y en dejar que los sentimientos más baratos circulen sin la menor barrera. ¿No vamos a llorar?

Mientras tanto la juez Alaya sigue descubriendo EREs y cosas, sin que nadie llore por ello. Sin que nadie tenga el menor interés, más bien.

¿Lo que le queda por afronta a este país? ¡Bah!, nada que no se pueda arreglar con una masturbación colectiva, al parecer.